1/29/2012

"Aloha" reseñado en El País

Maco: "Busco que cada página tenga su propia forma de lectura"

Historieta. Una joven dibujante uruguaya lanza su primer (y original) libro

CARLOS REYES

La joven dibujante uruguaya Maco (María Concepción Algorta) ha publicado su primer libro, "Aloha". Se trata de una historieta en blanco y negro, de lenguaje original, que ha tenido muy buena acogida también en Argentina.

El libro, de tapa cuadrada y 62 páginas, tuvo su origen en un blog que desarrolla la artista, una joven montevideana nacida en 1987. "La idea fue mutando. La propuesta que me habían hecho los editores era tomar todo lo que tenía dibujado ya en el blog, pero no me gustaba porque era todo muy distinto y no quedaba un trabajo con unidad. Quedaba una cosa como muy traída de los pelos meterlo todo en un mismo libro. Entonces lo que hice fue seleccionar algunas de las cosas del blog que me parecían que iban por una misma línea, de formato y de tema, y después que las tuve seleccionadas armé una especie de hilo que las fuera uniendo, pero que siempre tuvieran también la unidad por página. Hacer todo eso fue el trabajo que llevó el libro", contó Maco a El País.

Uno de los factores de unidad es justamente el protagonista, quien acompaña al lector de la primera a la última página. "El protagonista, en realidad, en un principio era yo: yo arranqué dibujando en el blog cosas de tipo autobiográfico, en las que contaba pequeñas cosas de mi vida, que me parecía que podían ser dibujadas y que podían tener alguna gracia, por más que no fueran de humor: capaz que era simplemente algo lindo de contar. Y de dibujar esas historias autobiográficas me acostumbré a dibujar ese personaje. Y después empecé a inventar ficciones en base a él. Y en realidad, el personaje en sí no dice mucha cosa, ni tiene mucha expresión, porque más bien es como un espectador de lo que va pasando. Él va pasando por las situaciones: es como la excusa para mostrar las situaciones", agrega.

La historieta, con muy poco texto, ofrece al lector desde páginas muy austeras hasta otras abigarradas, jugando con los contrastes. "Un mensaje no tiene: principalmente lo que tiene es una experimentación gráfica. Me gusta experimentar en cada página con distintos recursos gráficos. A veces es por el lado del orden de lectura, y que en cada página se plantea, gracias a lo que te está contando, cómo es que se lee eso. Tratar de romper con la lectura tradicional, de izquierda a derecha y de arriba abajo: según lo que se cuenta, cada página tiene su forma de lectura. Es una especie de juego entre los cuadritos, y por qué después de cada cuadrito va el otro. Es muy experimental en ese sentido, y en el tema de los tiempos también. Cosas que están ocurriendo en el mismo momento mostrarlas en dos cuadros distintos. Es una especie de juego, en realidad, más que nada", afirma.

La autora define su obra como "un libro para observar y mirar, a veces sin entender mucho lo que está pasando. A mí me gusta mucho disfrutar sin entender: entonces intenté que fuera una cosa medio así, que no tuviera un por qué, un mensaje, ni nada. Simplemente perderse un rato y quedar entretenido por ese lado".

"Es como una especie de vuelo, de buscar que pase lo que sea: puede pasar cualquier cosa. Hay mucha gente que me dice que lo que ocurre en el libro es como un sueño, y yo digo que no, que no es necesariamente un sueño. Es simplemente una especie de paseo, en el que no hay ataduras y no hay preconceptos. Entonces ahí puede pasar lo que sea, y de ahí es que hay muchas cosas fantásticas. En un momento hay una especie de viaje en el tiempo, que empieza en el pasado y va pasando por distintas etapas hacia el futuro. No sé si es un sueño, es simplemente un paseo, un viaje".

La artista comenta que cuando compuso el libro no pensaba en un tipo de público específico. "Yo veía que en mi blog la gente que comenta es un público muy amplio, de cualquier rango de edad, de cualquier sexo, ocupación, lo que sea. Me parece que el libro también es para un rango de público bastante amplio".

Una coedición uruguayo-argentina con interesantes novelas gráficas

"Aloha" es el primer libro de Maco, quien solo había editado antes una pequeña revista artesanal, de pocas páginas y ejemplares. "Toda la vida dibujé y aunque sabía que iba a terminar dibujando, cuando terminé el liceo me metí en Facultad de Arquitectura, y estuve cinco años. Y aunque me iba bien y todo, yo sabía que en algún momento iba a dejar la carrera y me iba a dedicar a dibujar. Y pasó eso: largué todo y me puse a dibujar, y le puse muchas pilas al blog. Y la difusión en Internet es muy fácil, y gracias al blog hice los contactos para publicar el libro. Y el año pasado arranqué en Bellas Artes", comenta.

La dibujante señala que para ella dibujar "no es un esfuerzo, es un placer, aunque hay temas en los que soy muy limitada, como para pintar, la parte del color. Justo ayer estuve todo el día intentando poner grises a una historieta y no lo pude hacer. Se me da mucho mejor la parte del dibujo lineal", asegura.

"Lo que pasa es que yo no soy escritora, y nunca me salió nada en otro tipo de formatos. Lo que hice toda la vida es dibujar: es la forma que encuentro para canalizar cosas que quiero mostrar. En el caso de este libro, el formato no es una elección posterior a la idea, van juntas. Soy una dibujante que cuenta algo", agrega la artista.

Aloha es una coedición uruguayo-argentina entre Editorial Belerofonte y Loco Rabia, y se vende en ambos países. El libro integra la Colección Charquito, que también abarca varias novelas gráficas, entre ellas El Campito, con guión de Diego Agrimbau y dibujos de Hernán Gutiérrez, Gladiador, con guión de Ricardo Ferrari y dibujos de Oscar Capristo, y Cena con amigos, con guión de Rodolfo Santullo y dibujos de Marcos Vergara.

Para conocer más de la obra de Maco hay que entrar al sitio web: divididomaco.blogspot.com

El País Digital


1/16/2012

"De Leche, Dulce" en Cuadritos

La historia del dulce de leche


Historieta para chicos no apta para chauvinistas

No, no: Cuadritos no se convirtió en un sitio de cocina, sigue siendo un espacio para la historieta. Sencillamente sucede que el libro que toca reseñar hoy cuenta una historia del nacimiento del dulce de leche. Y si dice “una” y no “la” es porque esta es la versión uruguaya de los orígenes del típico manjar latinoamericano. El guionista oriental Roy y la argentina Lucy Makuc proponen la historieta para niños De leche, dulce y como para calmar los ánimos que -seguramente- podrían caldearse ante tamaña afrenta a la idiosincracia nacional, destacan en un muy informativo posfacio los registros que hay sobre el postre en la época colonial.

La dupla cuenta la historia de Clarita, una esclava en una estancia durante la época de la colonia. Está al servicio de sus amos desde niña y una de sus labores consiste en preparar la lechada (leche endulzada) del patrón. Parece que la patrona la trata bien e incluso la lleva de picnic y le enseña sobre el ciclo vital de las golondrinas. Todo marcha hasta que la mujer muere y la pena se ensaña con el amo.

Lo que sigue es una historia aleccionadora sobre el poder de las cosas dulces y el típico descubrimiento por accidente (que, además de la penicilina, quien suscribe oyó en alguna ocasión que también está detrás de esa maravillosa innovación culinaria que conocemos como “papas fritas”).

Pocos cuadros, claros y bien coloridos

Como buena historieta para niños, esta coedición entre Grupo Belerofonte y Dragoncomics Editora se ofrece en un buen tamaño, con pocos cuadros por página y bien grandes. Los dibujos, además, son simples y claros. Los colores son vistosos, pero evitan la chatura y están bien trabajados. El tono gráfico tiene mucho de lo que suele encontrarse en los libros infantiles. Como historieta para chicos quizás tiene más texto que el habitual, pero está bien distribuido y no empalaga la lectura.

El libro no se queda sólo con la historia. Tiene varios “posfacios”. Uno es histórico y cuenta qué registros hay del dulce de leche en la historia registrada de la colonia. Por ejemplo, señala que se le regalaba a los marineros que llegaban a Cuba en 1603, que los jesuitas en Argentina lo importaban de Chile en 1620, y que un siglo y medio más tarde aparecen las primeras menciones en Brasil y Uruguay. Curiosamente, un relato en el Museo Histórico de la Nación (Argentina) data el dulce de leche como creado en 1829, aunque años antes ya San Martín había descubierto el manjar chileno y lo había difundido en Perú y el área rioplatense.

El libro cierra con unas cuantas recetas. La principal, por supuesto, es la de cómo preparar el plato, pero también hay otras para utilizarlo: alfajores de maicena y pastafrola (aquí el sorprendido es quien suscribe, pues hasta este momento no tenía registro de que alguien más preparara la variedad de pastafrola con dulce de leche).

El libro también incluye recetas e información histórica

***

Ficha Técnica

De leche, dulce

Guión/Dibujo: Roy / Lucy Makuc

Género: infantil

Editorial: Grupo Belerofonte / Draconcmoics Editora

Lanzamiento: diciembre 2011

Origen: Uruguay

Páginas/papel: 36 19 x 25 cm.

1/12/2012

"De Leche, Dulce" en la diaria


Brown Sugar

El dulce de leche es uruguayo, el dulce de leche viene de Italia, el dulce de leche existió siempre... En todo caso, para los creadores de esta historieta para niños bien chicos, el dulce de leche sería rioplatense: Roy, conocido en el mundo del cómic por su trabajo en Freedom Knights, es uruguayo (de 1980) y la dibujante Lucy Makuc es argentina (de 1983). En su historia, el "descubrimiento" del dulce de leche tiene lugar hacia fines del siglo XVIII o principios del siglo XIX, en las colonias españolas que había por estos lugares. Como tantos hitos de la gstronomía, el hallazgo del postre en cuestión tiene lugar por error: una olla de leche con azúcar extra queda demasiado tiempo en el fuego.
Además de dar una mirada irreverente al mundo culinario, Roy y Lucy Makuc pintan algunos detalles de la sociedad colonial. La niña que da con la fórmula del dulce de leche es Clara, una esclava afrodescendiente que debe servir a un entristecido e irritable viudo. Entre cuadrito y cuadrito, se cuela algo de la vida cotidiana en el campo del Virreinato del Río de la Plata. A esto ayudan la simpleza y el despojo del guión y del dibujo de dos artistas sin grandes antecedentes en la literatura infantil, pero sí en el mundo del cómic.
Como plus, el "apéndice" del libro ofrece otras posibles historias de la creación del dulce de leche y algunas recetas (registradas por Clara) para preparar el dulce en sí y varios postres que lo tienen como ingrediente fundamental. Acá, la diversión empieza en el living y termina en la cocina.

Graziella Goss

1/05/2012

¿Tendrá lectores italianos este blog?


Sea por sí o por no, me permito comentar que nuestra novela gráfica (nuestra, mía y de Jok) "40 Cajones" salió publicada en la revista italiana Lanciostory (entre sus números 45 y 50) bajo el sonoro título de "La Nave del Terrore" (para no perder nunca mi karma, en las primeras tres entregas aparece acreditado erróneamente el amigo Emilio Balcarce como guionista en vez de un servidor). Dejo las tapas a continuación:



1/04/2012

No Habrá Final Feliz

Enlace
Este 2012 (aunque en rigor, estrenó en diciembre de 2011) atomizaré las ondas radiales nuevamente con una columna en La Máquina de Pensar, programa conducido por Pablo Silva Olazábal y producido por Gustavo Germán. La columna en cuestión se titula "No habrá final feliz" (humilde homenaje a PIT II) y versará sobre el policial negro en literatura, cine e historietas. Aquí les dejo la primera (que versa sobre esa novela imprescindible que es Cosecha Roja, de Dashiell Hammett):

http://audiomaquina.blogspot.com/2012/01/rodolfo-santullo-y-cosecha-roja-de.html

1/03/2012

"Aloha" reseñado en Sobre Historieta

Aloha, de Maco

Para ir terminando este año 2011 de la mejor manera, la reseña de hoy está dedicada a la reciente obra de la historietista uruguaya Maco (Montevideo, 1987), la sorprendente historieta Aloha, coeditada por Loco Rabia y Grupo Belerofonte con gran cuidado y muchísima calidad.

El arte secuencial y la magia

Aloha es historieta pura, es una verdadera experiencia del arte de hacer viñetas en este tiempo. Combina dibujos y palabras maravillosamente, y aunque uno está tentado a afirmar que el dibujo es lo predominante (hay relativamente pocos globos de diálogo), cabe decir simplemente que la narración gana la partida. Hace poco escribí un texto sobre los finales, y allí notaba que a veces le damos una importancia excesiva al cierre, a la conclusión, al desenlace. En el caso de Aloha, principio y final se encuentran en la lluvia y en el sueño, en esa suerte de onirismo que recorre de punta a punta la obra, pero el final tampoco es lo esencial, por más perfecto que sea. La fuerza de Aloha y por ende la de Maco están puestas en la secuencia, en la inspiradísima sucesión de cuadritos y su consecuente puesta en página, que esencialmente es lo que hace a la historieta como lenguaje, como forma de expresión. Sus páginas causan un vértigo que no marea, como si estuviéramos contemplando una historieta pensada por el gran M. C. Escher y ambientada en un universo que se rigiera por sus fantásticas reglas arquitectónicas, pero aplicadas a la construcción de páginas de historieta: y no solo a la ambientación, sino al desarrollo de una historia. ¿Cuál es el orden de lectura? ¿Cuál es el límite de las viñetas? ¿Existe la secuencia? Cada página es un desafío para el lector, y sin embargo nada se vuelve confuso, no merma en nada el disfrute de lo que Maco se propone contarnos.
Y lo que Maco se propone contarnos es una ¿sucesión? de escenas que la autora (autobiográficamente transfigurada en personaje pero jamás mencionada por su nombre) protagoniza y que incluyen acción bajo el agua, visitas a casas abandonadas y fantasmagóricas, encuentros con un ángel o con la muerte, trepadas a un árbol que crece horizontalmente (o que la autora elige representar horizontalmente, en todo caso), exploraciones de cavernas, vuelos en escobas, viajes a Grecia o al futuro, paseos por la ciudad… Todo ello (junto con el onirismo mencionado más arriba) quizás tiente a alguien a hacer interpretaciones simbólicas sobre los episodios, pero a mí me parece que lo que se resalta aquí es -como en toda gran obra de arte- el tema o la cuestión de la percepción.

El camino arriba abajo uno y el mismo

Todo eso, entonces, le sirve a la autora para cuestionar la forma en que vemos el mundo, la forma en que creemos que vemos el mundo, la forma en que elegimos contar lo que vemos del mundo. Muchas de las páginas exigen una aproximación clásica (de izquierda a derecha, de arriba hacia abajo), pero otras nos proponen alternativas que van de una lectura vertical (de arriba hacia abajo o al revés incluso) a una lectura en espiral, pasando también por una modalidad de composición en zigzag (o boustrophedón, escritura típica de algunas culturas antiguas como la griega arcaica o la hitita, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda simultáneamente, de una línea a la otra) o incluso en diagonal (y a veces combinaciones de varias de esas posibilidades), pero sin por ello salirse nunca –gran desafío– de viñetas cuadradas o rectangulares y sin perder un ápice de coherencia en el relato. En muchos casos, Maco nos ofrece además paradojas visuales, por ejemplo en los cruces de personajes, como mostrando que el tiempo puede ser percibido de maneras diversas o como si tratara de descomponer las acciones en sus distintas posibilidades de realización. Y el juego mayor desde el punto de la representación parece estar puesto en la verticalidad, ya que a lo largo de las 64 páginas del libro lo que se repite, como un mantra físico, son las caídas (los ascensos y entonces las caídas, habría que decir). Cae Maco-personaje muchas pero muchas veces, cae un ángel, cae un decorado, cae una hoja, cae Máximo, caen un ave y una barca, caen la lluvia y la nieve. Lo que no cae (ni decae) nunca son la calidad, la sorpresa, la imaginación.

Hergé LTA

Merecidamente elogiada en la contratapa por Matías Bergara, Kioskerman e Ignacio Minaverry (que recuerda en su texto a Viuti y a Hergé, que recuerdan a Maco), Maco nos deleita con su línea más que clara, con la construcción gráfica de los espacios, con sus fondos y sus no fondos, con sus transformaciones constantes, con sus transiciones, con la expresión en los rostros de los personajes y con sus posturas y sus movimientos, llevados todos a un nivel superlativo de representación y de frescura. Y también nos deleitan las palabras, cuando aparecen. Aloha de Maco fue para mí un maravilloso descubrimiento de fin de año, que quería compartir hoy con ustedes. Pueden ver más trabajos de Maco en su blog (Dividido Maco) y todos los viernes en el sitio uruguayo Marche un cuadrito, con su también genial “Fedra”.

Hernán Martignone

12/15/2011

"Aloha" reseñado en Multiverseros

La historietista local conocida como Maco presentó el pasado viernes 9 de diciembre Aloha, su primera novela gráfica. Gracias a su destreza para la narrativa visual, es una muy buena opción para aquellos que gustan de rescatar el espíritu lúdico del lenguaje de la Historieta.

En los últimos años, "Ideas +", la feria que tiene lugar en el Parque Rodó las semanas previas a las Fiestas, se ha convertido en un ámbito en el cual distintos historietistas locales aprovechan para presentar sus más recientes obras. Ya no sólo ante el público conocedor, sino también para los cientos de visitantes que recorren la feria durante el último mes del año.

El pasado viernes 9 de diciembre le tocó el turno a Aloha, la primera novela gráfica de Maco, publicada en conjunto por Grupo Belerofonte de Uruguay y Loco Rabia de Argentina. Si bien se trata de su primer trabajo editado en formato libro, Maco viene desde hace un par de años compartiendo sus trabajos en el blog divididomaco.blogspot.com con un importante ritmo de actualización.

Aloha se estructura de manera circular, como si se tratase de un gran plano secuencia que se extiende a lo largo de sus 62 páginas, y en el que el lector acompaña a Maco y a un simpático ratón en un paseo por distintos paisajes, algunos de apariencia real y otros no tanto.

El enfrentarse a una página de Maco implica dejar de lado ciertas costumbres adquiridas en cuanto a la lectura de la narrativa secuencial. En Aloha no vamos a encontrar viñetas experimentales al estilo de un J.H. Williams III (aquí Maco respeta al máximo el formato clásico de viñeta rectangular), sino que lo llamativo viene por el lado de la manera en que se dan las transiciones entre viñeta y viñeta.

No es extraño entonces que en una misma página el lector pueda tomar distintos caminos para el entendimiento de lo que está sucediendo, todos ellos válidos, e incluso encontrar hasta 2 o 3 secuencias de acción en paralelo. En otras palabras, cada lector podrá armar su “propia aventura” y, sin importar la ruta que tome, el destino estará ahí.

En el lenguaje visual de la Historieta, la fluidez en la lectura es una cuestión central y dependiendo del éxito, o no, con el que el dibujante sea capaz de llevar adelante esa tarea, en la mayoría de los casos será calificado como bueno o malo. En Aloha, uno puede quedarse más tiempo de lo pensado estancado en una misma página tratando de descifrar lo que está sucediendo, pero esto no implica una valoración negativa, sino un reto y un juego del que formamos parte. Se nota también en Maco un placer por los detalles, fundamentalmente en aquellas páginas que presentan un corte vertical de una casa o de una biblioteca a la Harry Potter, con carrera de escobas voladoras incluida.

Otro aspecto interesante es que si bien de principio a fin se nota la presencia de un hilo conductor, se pueden identificar varias historias que funcionan perfectamente de manera individual, independientemente del conjunto.

Quizás por momentos se extrañe la presencia de un guión más elaborado de fondo. Sin embargo, la intención de Maco en Aloha parece ser la de apuntar todos sus cañones a su destreza para la narrativa secuencial. Y no está para nada mal que así sea.



http://www.multiverseros.com/:aloha.html

11/21/2011

"De leche, dulce" de Roy y Lucy Makuc


Finalmente damos cabida en Grupo Belerofonte a la historieta para niños, con esta preciosa historia que nos llega mediante una colaboración rioplantense. El uruguayo Roy y la argentina Lucy Makuc se unen para "De leche, dulce", la historia de la creación del dulce de leche. El libro, coedición con Dragón Comics, estará disponible en la próxima feria de Ideas + (desde el 03/12).



11/10/2011

"Aloha" de Maco



Regresa la colección "Charquito" con los amigos de Loco Rabia y toca esta vez un libro de la talentosísima artista local Maco. En el libro acompañamos a Maco por un viaje onírico en el que se exploran extraños mundos y situaciones y, sobre todo, los límites y potencialidades de la historieta misma, en extraordinarios juegos con las posibilidades expresivas de las secuencias y las viñetas.
Para ver el trabajo de Maco, visiten su blog: divididomaco.blogspot.com.

11/07/2011

Marche un cuadrito!



Con la página de historieta que está aquí arriba- nuestra primera colaboración junto a Alejandro Rodríguez Juele- da comienzo el sitio Marche un cuadrito!, al que ya pueden acceder en la barra de blogs a la derecha. Es un nuevo emprendimiento junto a colegas uruguayos (en su mayoría, contamos con dos bonitas invitadas argentinas) que tiene como objetivo generar más historieta. Para ud, improbable lector, y para nosotros mismos.

Todos los dias, una página nueva!

11/03/2011

Tacuara



Mínimo adelanto de lo nuevo que preparamos con el amigazo Dante Ginevra para Fierro. Se viene, se viene!

10/08/2011

Aquel Viejo Tango



Con mucha alegría me permito anunciar la edición de una nueva novela, Aquel Viejo Tango, escrita en colaboración con mi hermano de la vida Martín Bentancor. Edita Estuario y ya se encuentra en librerías.

PD: La tapa es de Matías Bergara, quién más?

9/21/2011

A modo de cierre de Malandras



Con la última entrega en la Fierro 59, actualmente en su quiosco amigo, y para despedirnos (al menos por el momento) de esta serie que tantas alegrías nos dejó, aquí la entrevista que a su respecto nos hicieran en Página 12 hará unos meses. Para leerla, click a continuación:

Fierro es un reflejo de la sociedad

9/13/2011

"Valizas" en Caras y Caretas



Poniéndose al día con la prensa!

9/06/2011

Fierro 59



Y con una tapa a todo trapo de Dante Ginevra nos despedimos de Malandras. Gracias Fierro por esta primera serie que tantas alegrías nos ha dado. Esperamos volver pronto.

8/30/2011

En setiembre, "Malandras" termina en Fierro 59



Pues si, todo concluye al fin como decía la canción. Sábado 10, con Dante Ginevra nos despedimos de nuestros querídisimos malandras. Esperamos no sea la última vez que los veamos.

8/12/2011

Novedades varias y reporte para los escasos lectores de este blog

Hola a todos. Mucho para contar se ha ido acumulando (por fortuna) ya que hemos estado de parabienes por la editorial. Hay una listita por ahí anotada con repaso de prensa de Valizas y otros proyectos, pero lo dejaremos para después. Hoy: Grupo Belerofonte en Bolivia y Fondos Concursables!

En representación de la AUCH! (Asociación Uruguaya de Creadores de Historieta, encuentran su blog en la lista a la derecha) viajamos con Matías Bergara al genial evento Viñetas con Altura, que realizaba su novena edición. Allí en compañía de prestigiosos colegas como Salvador Sanz, Pupi Herrera, Laerte, Rafael Grampá, Alberto Abeliza, Berliac y Andrés Accorsi, fuimos recibidos por maestros de la talla de Paqui Leñero, Joaquin Cuevas, Frank Arbelo, Susana Villegas, Marco Toxico y Martin Elfman, durante una semana a toda historieta, Titikaka y Pique Los Amigos. Aquí un breve reporte fotográfico:


Atardecer en La Paz. El Illimani, majestuoso, en el horizonte.


Frente al espacio comic coordinado por Paqui Leñero. El exponente nacional es una imagen del gran Tabaré. Aquí se encuentra una biblioteca con más de 3500 ejemplares para uso público, única en Latinoamerica. Contiene muchisimo material uruguayo, practicamente todo lo editado en los últimos años.


Bergara al frente del stand de AUCH!


Plaza Murillo, cercados por miles de palomas. Abeliza, Leñero, Santullo y Bergara


La Liga Latina surca el Titikaka a bordo de un Drakkar de totora. Bergara, Santullo, Grampá, Sanz y Cuevas

Y estando en La Paz recibimos la increíble noticia que los 3 proyectos presentados entre miembros de la editorial habían ganado los Fondos Concursables para la Cultura que otorga el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) en Uruguay. Por tanto, en el correr del 2012, ud, que ha llegado de rebote a la lectura de este blog, podrá acceder a "Dengue", Santullo & Bergara; "Zitarrosa", Santullo & Max Aguirre y "El Club de los Ilustres", Santullo & Guillermo Hansz (sí, ya sé, me repito más que una cena pesada, tragada pasada la medianoche).

Aquí, las tapas tentativas:


Dengue


Zitarrosa


El Club de los Ilustres

Bueno, paramos por acá. Espero reencontrarlos a medida todo esto se vaya publicando.
Saludos para todos!

8/01/2011

En Fierro 58



Volvemos a volver con Dante Ginevra y nuestros malandrines en Fierro. En agosto llega "Militantes del 45", penultima entrega de nuestra saga.

7/19/2011

Asalto a la Isla de Ratas!



El gran Matías Bergara y un servidor tuvimos el placer de colaborar con el proyecto Bandas Orientales con nuestra historieta "Asalto a la Isla de Ratas" y ya la encuentran en la web www.bandasorientales.com.uy.

7/15/2011

Ranitas de Nico Peruzzo en Cuadritos



Unos muchachos de tu edad, bo

Del buen momento de la historieta latinoamericana no hay ninguna duda. El continente atraviesa un momento creativo y productivo excepcional. Y Uruguay genera gran parte de ese movimiento. Basta enumerar sus recientes avances de asociación de autores, los Fondos Concursables del Ministerio de cultura o la vigencia del festival Montevideo Cómics. Pero sucede, además, que la República Oriental disfruta de un puñado de artistas notables. Algunos de ellos son mencionados con cierta frecuencia en Cuadritos, como el guionista y editor Rodolfo Santullo, o los dibujantes Renzo Vayra y Matías Bergara. Pero no faltan los autores pujantes y en ascenso. Uno de ellos es Nicolás Peruzzo, quien tras dedicar cierto tiempo a los fanzines acaba de publicar Ranitas gracias a una coedición de Grupo Belerofonte y Ninfa Cómics.

Ranitas tiene magia. Un encanto hecho a partes iguales de cierto cariño nostálgico y frescura cabal. Ranitas permite reconocer en sus páginas a una generación de uruguayos y -por qué no- también algunos años argentinos. En esta serie de relatos cortos, Peruzzo traza un mapa de adolescencia. Pero no hace el retrato fácil de la pendejada limada, ni recuerda un primer amor. Lo que hay aquí es una (re)construcción de la identidad a través de dos elementos que hermanan la adolescencia en casi cualquier lugar del mundo: los amigos y la música.

Quizás por eso, entre las primeras agarradas a piñas, el “descubrimiento” de bandas de rock y el exilio económico de los amigos, para quienes rondan los 30 años se hace muy fácil identificarse con el relato del uruguayo. Para quienes tienen más,o menos edad, alcanza con cambiar a Nirvana por Led Zeppelin, o quien tercie. Es que, con matices, otro tanto sucedió por estas tierras. Al cabo, el charco que separa Colonia de Buenos Aires a veces cuenta más encuentros que desaveniencias. Allí está lo esencial del libro: encuentra la fibra íntima en la que una experiencia particular de adolescencia coincide con una vivencia generacional.

La mirada que ofrece Ranitas, sin embargo, es la de un tipo ya adulto. Uno que largó el sectarismo juvenil y aceptó que “su” música también es de otros, que mira con afecto pero con cierta crítica las dificultades de los metaleros más tradicionales para aceptar ciertas “innovaciones” en el género que los toca. Un adulto joven que finalmente es capaz de revisar hacia atrás su propio trabajo, abrir los ojos y descubrirlo (muy) imperfecto. Un tipo que creció y maduró, pero que no por ello reniega de quién fue.

A lo largo del libro, el dibujo de Peruzzo atraviesa algunos cambios, propios de las distintas etapas que fue atravesando como dibujante en los últimos años. Sin embargo, eso no obstaculiza en lo más mínimo la lectura del libro ni la identificación de los personajes. La narrativa siempre está clara y en muchos pasajes la veta catárquica está tan bien manejada que genera genuina gracia. Además de hacer un retrato generacional, Peruzzo cuenta bien y con gracia. Se muestra, también, como un autor con un oído muy fino para captar el habla cotidiana y plasmarla en el relato.

¿Y por qué el título? Vaya uno a saber. Así como muchos dibujantes eligen utilizar conejos para identificarse ante los lectores, Peruzzo se esboza a sí mismo y a los demás personajes con figuras antropomórficas que recuerdan a batracios. Así, sus protagonistas son muchachitos de ojos saltones, bocas como líneas y narices que son apenas un trazo. Otro tanto las chicas ocasionales (tilinguitas, en general, que no orbitan la galaxia ranitil). Tanto el escuálido Gallego, el rugbier “Gorilón” o él mismo, todos recuerdan a un anfibio común y corriente. Unas Ranitas, bo.

Andrés Valenzuela
http://avcomics.wordpress.com/2011/07/01/8520/

6/23/2011

"Valizas" en M0nd0C0mic



En una playa junto al mar

Bueno, ya terminó CBB2. Por lo tanto ahora mi meta es leerme las pilas de comics atrasados que tengo en casa, y tratar de comentar aquí lo máximo posible, o al menos aquello que valga la pena. Entonces, comencemos.

Hay un paralelo insoslayable entre las historias del pueblo uruguayo y el argentino. Con un mismo origen, hay situaciones parecidas a lo largo del tiempo que fueron resueltas de formas o bastante similar o bastante diferente. El encontrarme con algunas de las últimas obras publicadas de Rodolfo Santullo me ha hecho conocer más los acontecimientos de los duros años de la dictadura uruguaya, como ya dije en parte semejantes a los vividos de este lado del Río de la Plata, en parte resueltos de manera distinta.

Sinceramente, no esperaba encontrarme con esta temática cuando encaré la lectura de Valizas. Creo que con los días fríos y grises que están haciendo por estos lados del mundo si hubiera sabido de qué trataba hubiera ido a parar un poco más abajo de mi pila de lectura. Por eso, una de las primeras cosas buenas que puedo decir es que no me arrepiento en lo absoluto de ya haberlo leído. Una historia que se desarrolla en un inhóspito balneario durante uno de los inviernos de la década de 1970 ante los ojos de un niño que va viviendo un drama familiar que trasciende el contexto político en sí. Porque antes de ser una historia de militantes que buscan protección en el exilio es una historia de una familia quebrada, de opciones ante la vida, de cosas que a uno le tocan vivir porque estaba escrito. Y esto es algo universal, amigos.

De esta manera, uno va descubriendo partes de la historia uruguaya en conversaciones y circunstancias que afectan a un elenco de personajes riquísimos (el viejo del faro, la maestra enamorada, la tía militante, etc.). Se puede decir que esta obra es el complemento perfecto de la obra Acto de guerra - también de Santullo - pero encarada con un tono más sutil e intimista y menos explícito que en la mencionada. El mayor logro que tiene Valizas es que aunque transcurre es una situación familiar incómoda vista a través de los ojos de un niño que jamás está alegre en toda la historia en una playa desolada en un crudo invierno, no es una obra triste ni con golpes bajos, sino que te transmite un clima melancólico y nostálgico panel a panel. La inclusión de historias mitológicas a modo de metáforas y la intercalación de espacios amplios y abiertos con pequeñas habitaciones opresivas son otros detalles no menos importantes en el desarrollo de la obra. El arte preciso de Marcos Vergara enriquece cada momento de la historia, con un atinado color sepia a lo largo de toda la obra.

Resumiendo, Valizas es una obra de reencuentros y distancias - distancias entre corazones que resultan ser más extensas que las prolongaciones de estas playas vacías. Totalmente recomendado.

http://mondocomic.blogspot.com/2011/06/en-una-playa-junto-al-mar.html

6/21/2011

"Ranitas" en 180.com.uy



Il signore Peruzzo quiere que peludees con él (mientras te tiembla la perita)

Por: Miguel Ángel Dobrich

Lo dice el subtítulo del libro, muchachos: catarsis & rock n roll. Eso es lo que ofrece Ranitas. El guionista y dibujante Nicolás Peruzzo profundiza en su alter ego anfibio y melómano para recorrer -y reinterpretar- parte de su vida en viñetas.

Ranitas es un proyecto divino para todo aquél que se encuentre mariconeando tras los 30. En el libro laten historietas que se acercan, desde un costado montevideano y paradójicamente universal, a una década perdida: los 90 (esos años en los que el mundo se despedía de los cassette, en los que era cool estar deprimido).

El proyecto de Peruzzo es directo e inocente, de forma y contenido. Aunque suene mal, es un ejercicio de honestidad: es la consecuencia directa de estar con las bolas llenas.

Post portada, se impone el blanco y negro, cierta nostalgia y la neurosis de un personaje que –literalmente- interviene las tiras. En las páginas de Ranitas hay humor, coordenadas musicales y puteadas. Por ahí germina la cosa de Peruzzo. Y rinde, rinde muchísimo. Es la peli que vimos todos pero que solo vivió una rana que se hartó.

Daniel Johnston, quien escribe y tú, estimado lector, hemos sido y seremos anfibios. Por eso es que funciona la locura de Nicolás Peruzzo. Peludeá, peludeá botija, y que no se vean las lágrimas. Poco importa si se es pro o anti cómic. Ranitas puede ser la mini Biblia de todo aquel que la pasó bien antes.

6/20/2011

"Ranitas" en Multiverseros.com



Ranitas: Catarsis y Rock N Roll – Guión y dibujos de Nicolás Peruzzo

La Ranita, ese personaje danieljohnstoniano que con el tiempo se ha convertido en el alter ego anfibio de Nicolás Peruzzo, nació en las páginas presentadas por éste para el concurso de historietas de Montevideo Comics del año 2008. Esa historia, escrita y dibujada a modo de catarsis por haber perdido el concurso en una edición anterior y en donde el jurado se llevaba sus buenos “palos”, terminó siendo finalmente la ganadora.

En realidad, la ranita “nació” en ese momento para nosotros los lectores, pero por lo que podemos deducir de Ranitas: Catarsis y Rock N Roll, ella ha vivido en Peruzzo desde siempre.

La historia, publicada en conjunto por Ninfa Comics y Grupo Belerofonte, se divide en varios capítulos, que nos van llevando a través de la vida de Peruzzo (perdón, de la ranita) desde su infancia, pasando por la adolescencia y llegando hasta la actualidad.

En “Ranitas…”, el dibujo (el acto de dibujar y crear) aparece no sólo como la catarsis prometida en el título, sino también como una trinchera en donde la ranita se refugia ante el ataque de algún matoncito escolar o ante la negativa del jurado de turno. Esa especie de refugio, sumado a la exaltación del valor de la amistad, muestra otra faceta de Peruzzo, distinta a la más cínica que estamos acostumbrados a ver en Relatos de Ciudad Fructuoxia.

Como complemento, el tomo viene con una suerte de “bestiario” de boliches rockeros (y otros no tanto) de Montevideo, que seguro le sacará una sonrisa cómplice a aquellos que eran adolescentes a mediados de los 90 (¡presente!).

Por ahora, lo mejor del cómic nacional en lo que va del 2011.

6/17/2011