4/26/2010

"Arrugas" de Paco Roca en "Más allá de la viñeta"



http://audiomaquina.blogspot.com/2010/04/rodolfo-santullo-y-arrugas-de-paco-roca.html

4/19/2010

Cena con Amigos reseñado por Andrés Accorsi



Allá por 2008, cuando el famoso blog Historietas Reales se relanzó con una nueva propuesta, ya no tan centrada en la autobiografía como género predominante sino abierta a explorar distintos tipos de ficción, sumó (además de autores y temáticas) un enorme atractivo. Entre las series más seguidas y aplaudidas por los ciber-fans estuvo claramente Cena con Amigos, del guionista (y editor) uruguayo Rodolfo Santullo y el dibujante (y editor) argentino Marcos Vergara. O sea que era lógico que ambas editoriales (Belerofonte de Montevideo y Loco Rabia de Buenos Aires) se unieran para recopilar en libro esta historieta, cosa que sucedió a fines de 2009 y que nos vino bárbaro a los que (como yo) no nos ponemos las pilas para seguir una historia con continuará todas las semanas en la web.
Cena con Amigos se parece poco a otras historietas. Puesto a buscarle un parentesco, se me ocurre recordar a Verdad/Consecuencia, aquella serie semanal de Pol-Ka que duró tres años (1996-98) y que nos contaba las historias de siete amigos de veintimuchos o treinta y pocos, enredados en conflictos muy reales, pero con espacio para la joda y la diversión. Acá también hay siete amigos, de esa misma edad. Incluso son cuatro varones y tres mujeres, como en Verdad/ Consecuencia. Y esto es algo así como EL capítulo de esa serie, el que cambia todo, el cierre definitivo donde se pasan todas las facturas y se revelan todos los secretos.
El catalizador es la misteriosa muerte de Bernardo, uno de los siete amigos, el más bravo e inestable de la barra. Y el personaje con el que el lector se identifica más rápido es Cristian, el melenudo que cuenta chistes malos y vive con culpa el hecho de que Marcela, la ex de Bernardo, ahora sea su novia. Germán es el que los mira casi de afuera: es el novio de Cinthia, pero le cuesta integrarse al grupito. Jorge es el que aporta la cuota de sensatez y normalidad y Silvia, la de apariencia más jodona, guarda estoicamente un secreto incómodo como tampón de virulana. Casi todos los personajes están explorados en profundidad y la dinámica entre ellos es tan creíble como atractiva. El misterio de la muerte de Bernardo está llevado con mano maestra por el guión de Santullo, que se revela como un auténtico relojero, un creador de mecanismos perfectos, ricos en detalles y de alta complejidad. También sorprende con el manejo de los tiempos, dónde y cuándo meter las elipsis, el criterio a la hora de decidir qué se muestra, qué se sugiere y qué se cubre con el velo de la intriga. Realmente este trabajo ratifica a Santullo como uno de los grandes guionistas que tiene hoy el habla hispana.
Por supuesto, todo ese trabajo de observación, ese esfuerzo porque el costumbrismo funcione como marco viable para la trama “policial”, se iría por la alcantarilla si el dibujante no sintonizara la misma frecuencia y derrapara hacia la estridencia pochoclera o un expresionismo demasiado dark, por ejemplo. Acá no sucede nada de eso, principalmente porque Marcos Vergara es uno de los dibujantes más versátiles y habilidosos que aparecieron en los últimos años. Vergara puede dibujar lo que se le dé la gana, y todo le sale bien. Historieta infantil, aventura ultra-violenta, fantasía intimista, o una gran trama de misterio mezclada con comedia costumbrista. Los personajes de Vergara están vivos: los ves moverse, los oís hablar, te reconocés en sus gestos. Como esta historieta está apuntada a un público que comparte la edad y clase social de los protagonistas, hasta la ropa, los muebles, los discos y los libros que aparecen nos resultan totalmente familiares. Y por supuesto, en vez de pelar virtuosismo, Vergara trabaja siempre en función del guión que le toca dibujar. Su narrativa es prueba de balas y su manejo de las tramas y grisados resulta tan acertada como placentera de mirar.
Cena con Amigos es una historieta de inmensa calidad, hipnótica e impredecible de principio a fin. Una obra que da testimonio del excelente nivel que han alcanzado estos dos autores en imparable ascenso y de las inconmensurables posibilidades que tiene este medio de sorprender y emocionar a los lectores sin salir del aquí y ahora, de una realidad normal y cotidiana, a la que los autores convierten con maestría en terreno fértil para una gran ficción.

http://365comicsxyear.blogspot.com/2010/04/18-04-cena-con-amigos.html

4/14/2010

Comic Club en "Más allá de la viñeta"



Audio de la entrevista a Fernando Ramos, profesor del Comic Club del Inju, del pasado jueves.

http://audiomaquina.blogspot.com/2010/04/rodolfo-santullo-con-fernando-ramos.html

El 'bonus track' de esta vez es puro corporativismo familiar: 'No Juego Más', de Santullo junto al gran Fernando Cabrera.

4/11/2010

"Mort Cinder" en Más allá de la viñeta



Tocó la genial obra de HGO y Breccia. Disfrutenlón:

http://audiomaquina.blogspot.com/2010/04/rodolfo-santullo_07.html

De cortina: 'Hurt' versión de Nine Inch Nails a cargo de uno de los cantantes más geniales del mundo, el señor Johnny Cash.

4/09/2010

Cosas varias, varias cosas

Luego de ir posteando en cuentagotas, hacemos hoy una descarga de tres tópicos diversos, convencidos que cantidad es mejor que calidad.

Gladiador reseñado por Andrés Accorsi



Bueno, otro sello editor que se lanza a recuperar parte de la monstruosa producción de los autores argentinos para el mercado europeo es, sin duda, una buena noticia. Además representa la posibilidad de ver por primera vez en formato libro una obra del infatigable Oscar “el Sensei” Capristo, un autor al que acá se conoce mucho más por su labor docente y su infinito peregrinar por eventos y convenciones (donde brinda charlas memorables) que por su obra en sí. Gladiador está pensada por Capristo y su habitual socio Ricardo Ferrari como la típica miniserie para las revistas de la Eura Editoriale: cuatro episodios de 12 páginas con mini-remates al final de cada una de las tres primeras entregas y un desenlace definitivo que cierra la cuarta y última. Este es el formato en el que la dupla se desempeña con notable cancha hace ya muchos años.
El dibujo de Capristo es puro power. Tiene cositas de Meglia, de Oswal, de Risso, de Alberto Saichann y por supuesto, mucho del propio Capristo, que a pesar de su increíble versatilidad tiene un estilo fuerte, muy reconocible. Capristo maneja de taquito el claroscuro y acá lo usa todo el tiempo para darle todavía más polenta a las imágenes de extrema violencia que le pide el guión. Su narrativa es ágil, clara, con una amplísima gama de recursos bien utilizados. Sin ser la Octava Maravilla del Mundo, el laburo de Capristo en Gladiador irradia oficio, pasión e imaginación.
El guión de Ferrari, en cambio, se queda a mitad de camino. En primer lugar, porque la misma historia se podría haber contado tranquilamente en 16 páginas. Y los recursos a los que apela Ferrari para rellenar las 24 restantes son, básicamente, peleas brutales en las que el protagonista, Caladus Sempronio Albo, ejerce la más descontrolada violencia contra sus enemigos. No hay mucho más. Los secundarios no están casi desarrollados y el propio Caladus es la clásica Máquina de Matar, en cuyas motivaciones casi no se indaga.
Es una lástima, porque la idea básica del argumento es realmente buena y jugosa (un gladiador romano desplazado en el tiempo cae al presente y nadie sabe si es un asesino serial, un demente ultra-violento o qué) y el remate del final es muy grosso. Pero el desarrollo aporta poco: la machaca sádica y sanguinolienta le gana por paliza al misterio sobre la identidad de Caladus y hace que todo el interés recaiga sobre la forma en que Capristo dibuja estas masacres en las dos ambientaciones principales del guión: el coliseo romano y la gran metrópolis actual.
No hay mucho más para decir, realmente, excepto que los prólogos de ambos autores son joyas del humor. Gladiador es una lectura amena, que no te va a dejar gran cosa en materia de desarrollo y construcción de personajes, pero que se puede comprar para distrarse un rato (corto) o para disfrutar de la contundencia de los dibujos de Capristo.

http://365comicsxyear.blogspot.com/2010/04/02-04-gladiador.html

"Mort Cinder" en Más allá de la viñeta

Tercera entrega de mi columna semanal para Radio Uruguay y el programa "La máquina de pensar"

http://audiomaquina.blogspot.com/2010/04/rodolfo-santullo_07.html

Holo Futuro de Santullo y Bergara

Retomo la publicación del material realizado para Freedonia/Freeway. En este caso, con la particularidad que este mismo guión fue dibujado también por el gran amigo colombiano Joni Benjumea y espero poder postear proximamente el resultado de esa colaboración.



4/06/2010

"Dark Knight Returns" en Más allá de la viñeta



Les dejo el link a aquellos interesados, de haberlos.

http://audiomaquina.blogspot.com/2010/04/rodolfo-santullo.html

4/05/2010

Sidekick



Los amigos de Sidekick nos anuncian la inminente edición de su número 1 y hacemos eco aquí de questa información.



La ilustración corresponde a Martillo De Brujas.
Guión: Fernando Ramos e Ignacio Calero. Lapiz y Tinta: Fernando Ramos.
Color: Ignacio Calero.
Ilustración: Lápiz y Tinta Fernando Ramos, Color Ignacio Calero.

Lanzamiento de la Revista el 15 de Mayo en la Montevideo Cómic's 2010

3/25/2010

Más allá de la viñeta



La semana pasada comencé una columna semanal, entitulada como este mismo post, en el programa radial "La máquina de pensar", centrándome en esta primera ocasión en la genial "Balada del Mar Salado" del no menos genial Hugo Pratt.
La pueden escuchar en

http://audiomaquina.blogspot.com/2010/03/prueba-de-audio-e-imagen.html

3/19/2010

Más historieta

Continuamos el rescate de nuestra producción reciente para la separata "Freedonia" (de la revista "Freeway"), con los dibujos del ultra genial-ninja-explosivo Matías Bergara. Hoy toca "Naúfrago". Disfrutenlón.

3/04/2010

Marcos Vergara en Comic.ar



Amigo, co-editor, colega y gran, pero gran dibujante. El nicoleño recibe senda nota en la revista bonaerense Comic.ar. Aquí la tienen:

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjkMk-PqzG4vhKDYNQ08hBLDHwoH4oeSzUfB4ccddOIUR3Qoq_axC0s1eWOpXSTKkDgikekhFL2ndk08wLo-0zl94JJsWkOZptSya0fjy7aezhEse0ZexXO5tEfSob2bv0RRZ3Jlg/s1600-h/notacomicar7interior.jpg

2/18/2010

Otra

Una más que pasa por Freedonia y HR antes de recalar en estas páginas: "Otra Dimensión". De sus queridos amigos Santullo y Bergara.

2/17/2010

A história do Graf Spee

Valga como curiosidad (aunque es una nota por demás bien escrita e informada) o por completismo, adjunto aquí el link a una reseña del libro "Los últimos días del Graf Spee" realizada por el periodista brasilero Carlos Ely.

http://quadrinhos-nona-arte.blogspot.com/2010/02/graf-spee-um-epico-naval-em-aguas.html

2/13/2010

En Fierro



El número 40 de la mítica publicación comente nuevamente el error de tomar una historieta de Santullo/Bergara. El error no es mayor, ya que es apenas de 1 página.

2/08/2010

Y más historieta!!!

Recientemente publicada en Historietas Reales (anteriormente vio la luz en la separata Freedonia de Freeway), con ustedes: "El Puente" del ya consabido tandem Santullo/Bergara.



2/05/2010

Más historieta!

A continuación, "El Espejo Empañado" creación de quien suscribe y el único dibujante/dentista del mundo: Leo Sandler.






2/02/2010

Cena con Amigos en Cuadritos



Gran ensayo sobre la amistad

¿Un amigo está siempre?

Más tarde o más temprano, todos se hacen esa pregunta. Algunos cuestionan la institución de la amistad bien temprano, ante las primeras peleas o una traición inesperada. Otros redefinen su idea de la amistad luego, cuando el cambio de escuela o colegio lo aleja de un montón de compinches a quienes jamás vuelve a cruzarse por la calle. Otros reflexionan más tarde (quizás, demasiado) cuando se dan cuenta que han fallado.

La idea de que la amistad es eterna es adolescente. Corresponde al momento de la vida donde cualquiera se siente inmortal, en la plenitud de sus fuerzas y, a la vez, todo el universo está cambiando ante sus ojos y hace falta un mito sólido e inclaudicable al que aferrarse. Pero los amigos -sucede normalmente- mueren, se casan, tienen hijos o consiguen trabajo -a veces viene un combo de varios-. Otras, sencillamente, resulta que no negocian con la vida del mejor modo y en el pacto salen perdiendo los afectos.

Mucho de eso hay en Cena con amigos, escrito por el uruguayo Rodolfo Santullo, dibujado por el nicoleño Marcos Vergara y publicado en conjunto por sus proyectos editoriales Grupo Belerofonte y LocoRabia, respectivamente. La historia apareció originalmente en Historietas reales, donde bien pronto se hizo con el corazón de los habitués.

No es difícil entender por qué. Temáticamente, Cena aborda un tema universal: la amistad. Quien suscribe se anima a postular que ni siquiera quien carece de amigos deja de pensar en ello, aunque sea echándolos en falta. Narrativamente, exhibe varias de las mejores cualidades del Santullo-guionista. Gráficamente, presenta a un Vergara sólido y dinámico.

El planteo inicial es sencillo. Un grupo de amigos se juntan a cenar en el departamento del único soltero del grupo. Cuando el anfitrión manosea a una de sus amigas, la reunión vuela por los aires. “Vos ya no sos el de antes, antes te hubieras cagado de risa”, le reclama el dueño del bulo a uno de sus compinches. Ese diálogo condensa uno de los momentos esenciales del relato, porque al día siguiente el solterón amanece muerto. A partir de entonces guionista y dibujante van revelando metódicamente una trama de silencios de añares, rencores enterrados y replanteos existenciales. Cena se inscribe en el género policial, pero sólo a modo de formalidad. En el fondo, es un ensayo sobre la amistad y los compromisos con la vida.

En lo técnico, el guión de Santullo es de los mejores del último tiempo. Se apoya en tres patas fuertes: una lúcida propuesta alegórica, un dominio del tempo narrativo eficaz y diálogos notables. La primera se expresa en el juego entre el trasfondo de la novela y el transcurrir de la acción, los alusiones sutiles y los chistes que se cuentan los personajes que siempre invitan a pensar acerca de lo que está en juego entre ellos. Con ello el guionista se basta para montar una historia sumamente emotiva.

Narrativamente, el uruguayo demuestra que maneja los “ganchos” al final de la página como pocos. Cada semana dejaba prendados a sus lectores, ansiosos por la siguiente entrega de la serie, gracias a este recurso. Sobran los dedos de una mano para contar cuántas páginas tienen un gancho flojo al terminar. Esto, vale advertirlo, es un arma de doble filo. En la web mantenía cautivo a su público, pero en el libro impele al lector a pasar una página tras otra hasta que ya no queda ninguna y arriesga al lector a pasar por alto las cuestiones más hondas. Conviene detenerse algunos minutos, releer y reflexionar sobre la historia y el conflicto de fondo, que superan holgadamente la resolución del asesinato.

Finalmente, Santullo capta con envidiable oído el habla rioplatense y con ello acerca definitivamente la historia al lector. Este no puede evitar involucrarse ante esos muchachos de casi-treinta o treintipocos, que se reúnen para el ritual de la cena con amigos. Ese encuentro que se convierte en cita habitual por estos lares, nomás alcanzar ciertas edades.

En los lápices, Vergara se muestra siempre vital. Capta el ambiente de su compañero a la perfección y sus viñetas acompañan la intensidad de los momentos. Los personajes de Vergara actúan. No sólo “hacen acciones”, sino que le ponen el cuerpo a las escenas en sentido teatral. Es en esos movimientos vibrantes que retrata el dibujante en los que es posible notar que en el relato subyace una pregunta fundamental sobre la vida social de los hombres.

Pero los dibujos también se destacan por su gestualidad. Los rostros que dibuja Vergara son profundamente expresivos y suman una cuota de indispensable cercanía con el lector. ¿Quién no ha visto esos mohínes en la cara de una chica? ¿Esa risa ebria en el asiento trasero de un taxi? ¿Esa boca crispada por la angustia y la culpa? ¿Esos ojos lacerados por la bronca y la desazón?

Y luego, los ángulos, los enfoques. El dibujante, al anunciar el lanzamiento de Valizas, la nueva historia de la dupla, señaló a este medio que el gran desafío de Cena consistió en evitar que la novela gráfica tan basada en los diálogos se convirtiera en un desfile de cabezas parlantes. Con cada viñeta el nicoleño eludió el peligro cambiando ángulos, fondos o ubicando objetos en primer plano. Todo ello sin salirse de la fórmula de la retícula fija.

¿Un amigo está siempre?, se preguntaba al comienzo de esta reseña. La segunda pregunta que se plantea en Cena con amigos es: ¿uno está siempre como amigo? Este libro obliga a pensar la respuesta con cruda sinceridad.

Andrés Valenzuela

1/28/2010

Lectores Unidos

No está de más señalar la inauguración del interesantísimo blog "Club de Catadores" donde un talentoso grupo de escritores (Leonardo Cabrera, Damián González Bertolino, Pedro Peña, Ignacio Fernández de Palleja y Leonardo De León) reseñan libros a troche y moche:

http://clubdecatadores.wordpress.com/

1/24/2010

Trinchera completa

Aprovechando que culminó su publicación en Historietas Reales, aquí les queda.




1/19/2010

Reseña de "Gladiador" y "Cena con Amigos" en la diaria



Amigos reales y gladiadores que vuelven

Cómic. "Gladiador", de Ricardo Ferrari y Óscar Capristo y "Cena con amigos", de Rodolfo Santullo y Marcos Vergara.

Una posible historia del cómic nacional a escribirse en los próximos años seguramente señalará el momento -hacia la mitad de la primera década del siglo XXI- en que la producción historietística emergió de las tinieblas del under y comenzó a arriesgarse a otra visibilidad, otra presencia. Mirando desde el borde de la década parecen configurarse, o volverse más reconocibles, ciertos cambios en las actitudes de los creadores (una brecha, en cierto modo, entre los historietistas formados en la década de 1980 y los que hicieron sus primeras armas a fines de los 90), nuevas modalidades de público (la supervivencia de una convención anual como Montevideo Comics es un buen ejemplo de ello) e iniciativas de financiación (por ejemplo, los Fondos Concursables del MEC) que permiten, quizá comprender un poco mejor las circunstancias que facilitan movidas como el reciente premio de historietas basadas en relatos de Onetti o la difusión que están alcanzado creadores como Renzo Vayra o la gente de la revista Cisplatino.

Es en este contexto que la editorial Belerofonte, dirigida por el escritor Rodolfo Santullo (Perro come perro, Las otras caras del verano, Cementerio norte), adquiere un rol de considerable importancia, no sólo por la calidad artística de sus producciones (Los últimos días del Graf Spee es quizá el ejemplo más claro) sino también por la pujanza con la que se propone y alcanza nuevos objetivos. Cena con amigos y Gladiador son dos de los últimos libros editados por Belerofonte, ambos publicados en colaboración con la editorial argentina Loco Rabia y presentados simultáneamente en Buenos Aires y Montevideo. Gladiador está escrita por Ricardo Ferrari e ilustrada por Oscar Capristo, ambos argentinos y veteranos de revistas como Heavy Metal, Fierro, Skorpio y Hora Cero; en un dinámico estilo gráfico con referencias al manga y en riguroso alto contraste, cuenta una variación -con salida- de la vieja historia de Chuang Tse, que tras una noche de vívidas flores y vuelos no podía determinar si era un hombre que había soñado que era una mariposa o una mariposa que había soñado toda su vida con ser un hombre. En la ficción de Ferrari y Capristo el gladiador Caladus Sempronio Albo se superpone a la vida de un asesino brutal juzgado por más de catorce homicidios; la defensa, por supuesto, sólo arriesga la carta de locura: el preso afirma ser un gladiador de las épocas del Imperio Romano y no hay manera fácil de saber si miente de modo descarado o si en verdad lo cree. Curiosamente, algo similar ocurre en ciertas páginas de VALIS, la novela definitiva de Philip K Dick, en la que un ciudadano de la Roma de los primeros años del cristianismo se fusiona con un escritor de ciencia-ficción de los años 70 del siglo XX.

El recurso del blanco y negro (que recuerda un poco a la legendaria Sin City, de Frank Miller) le va como anillo al dedo a esta historia breve y directa (alguna metáfora vinculada al combate cuerpo a cuerpo sería muy adecuada para caracterizar su tono narrativo) tramada en torno a oposiciones como ficción-realidad, pasado-presente, locura-cordura, verdad-mentira; el final, quizá un poco repentino, abre un contexto mayor -mucho mayor, de hecho- que resuelve la situación -o la complica aun más-.

Cena con amigos, escrita por Santullo y dibujada por Marcos Vergara (no confundir con Matías Bergara) es, a primera vista, un relato costumbrista centrado en un grupo de amigos, esas amistades que sobreviven a los años, a las diferencias de carácter, ideología u objetivos, y que incluyen siempre alguna historia de amor olvidada o tratada de olvidar. En este contexto hay una muerte: uno de los amigos aparece muerto en su bañera después de una cena con final tormentoso; la narración, que sigue las vidas de los seis amigos, sus pasados y sus encuentros, parece enroscarse en torno a un relato policial que nunca vemos con claridad. Es un acierto de Rodolfo Santullo este juego con los géneros narrativos, de hecho muy a la manera de otras de sus producciones, la ya mencionada novela gráfica Los últimos días del Graf Spee (en la que una trama de intriga a lo Hitchcock se articula con una narración a la manera de la novela histórica o, hilando más fino, con cierta ucronía sutil a la manera de Neal Stephenson, que también juega de un modo muy inteligente con la novela histórica, el policial y la ciencia-ficción), por ejemplo, o la novela Cementerio norte.

Cena con amigos fue originalmente publicada, en formato tira semanal, en el blog Historietas reales (www.historietasreales. wordpress.com), pero no sufre para nada su metamorfosis en libro; de hecho, los añadidos a esta edición, como los personajes dibujados por Max Aguirre para su prólogo y las “fotografías” del grupo de amigos en la primera página, retratados en momentos diversos de sus vidas, aportan una dimensionalidad extra a la historia.
Ramiro Sanchiz