11/28/2011
11/21/2011
"De leche, dulce" de Roy y Lucy Makuc

Finalmente damos cabida en Grupo Belerofonte a la historieta para niños, con esta preciosa historia que nos llega mediante una colaboración rioplantense. El uruguayo Roy y la argentina Lucy Makuc se unen para "De leche, dulce", la historia de la creación del dulce de leche. El libro, coedición con Dragón Comics, estará disponible en la próxima feria de Ideas + (desde el 03/12).
11/10/2011
"Aloha" de Maco

Regresa la colección "Charquito" con los amigos de Loco Rabia y toca esta vez un libro de la talentosísima artista local Maco. En el libro acompañamos a Maco por un viaje onírico en el que se exploran extraños mundos y situaciones y, sobre todo, los límites y potencialidades de la historieta misma, en extraordinarios juegos con las posibilidades expresivas de las secuencias y las viñetas.
Para ver el trabajo de Maco, visiten su blog: divididomaco.blogspot.com.
11/07/2011
Marche un cuadrito!

Con la página de historieta que está aquí arriba- nuestra primera colaboración junto a Alejandro Rodríguez Juele- da comienzo el sitio Marche un cuadrito!, al que ya pueden acceder en la barra de blogs a la derecha. Es un nuevo emprendimiento junto a colegas uruguayos (en su mayoría, contamos con dos bonitas invitadas argentinas) que tiene como objetivo generar más historieta. Para ud, improbable lector, y para nosotros mismos.
Todos los dias, una página nueva!

Con la página de historieta que está aquí arriba- nuestra primera colaboración junto a Alejandro Rodríguez Juele- da comienzo el sitio Marche un cuadrito!, al que ya pueden acceder en la barra de blogs a la derecha. Es un nuevo emprendimiento junto a colegas uruguayos (en su mayoría, contamos con dos bonitas invitadas argentinas) que tiene como objetivo generar más historieta. Para ud, improbable lector, y para nosotros mismos.
Todos los dias, una página nueva!
11/03/2011
10/08/2011
9/21/2011
A modo de cierre de Malandras

Con la última entrega en la Fierro 59, actualmente en su quiosco amigo, y para despedirnos (al menos por el momento) de esta serie que tantas alegrías nos dejó, aquí la entrevista que a su respecto nos hicieran en Página 12 hará unos meses. Para leerla, click a continuación:
Fierro es un reflejo de la sociedad

Con la última entrega en la Fierro 59, actualmente en su quiosco amigo, y para despedirnos (al menos por el momento) de esta serie que tantas alegrías nos dejó, aquí la entrevista que a su respecto nos hicieran en Página 12 hará unos meses. Para leerla, click a continuación:
Fierro es un reflejo de la sociedad
9/16/2011
9/06/2011
8/30/2011
8/12/2011
Novedades varias y reporte para los escasos lectores de este blog
Hola a todos. Mucho para contar se ha ido acumulando (por fortuna) ya que hemos estado de parabienes por la editorial. Hay una listita por ahí anotada con repaso de prensa de Valizas y otros proyectos, pero lo dejaremos para después. Hoy: Grupo Belerofonte en Bolivia y Fondos Concursables!
En representación de la AUCH! (Asociación Uruguaya de Creadores de Historieta, encuentran su blog en la lista a la derecha) viajamos con Matías Bergara al genial evento Viñetas con Altura, que realizaba su novena edición. Allí en compañía de prestigiosos colegas como Salvador Sanz, Pupi Herrera, Laerte, Rafael Grampá, Alberto Abeliza, Berliac y Andrés Accorsi, fuimos recibidos por maestros de la talla de Paqui Leñero, Joaquin Cuevas, Frank Arbelo, Susana Villegas, Marco Toxico y Martin Elfman, durante una semana a toda historieta, Titikaka y Pique Los Amigos. Aquí un breve reporte fotográfico:
Atardecer en La Paz. El Illimani, majestuoso, en el horizonte.
Frente al espacio comic coordinado por Paqui Leñero. El exponente nacional es una imagen del gran Tabaré. Aquí se encuentra una biblioteca con más de 3500 ejemplares para uso público, única en Latinoamerica. Contiene muchisimo material uruguayo, practicamente todo lo editado en los últimos años.
Bergara al frente del stand de AUCH!
Plaza Murillo, cercados por miles de palomas. Abeliza, Leñero, Santullo y Bergara
La Liga Latina surca el Titikaka a bordo de un Drakkar de totora. Bergara, Santullo, Grampá, Sanz y Cuevas
Y estando en La Paz recibimos la increíble noticia que los 3 proyectos presentados entre miembros de la editorial habían ganado los Fondos Concursables para la Cultura que otorga el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) en Uruguay. Por tanto, en el correr del 2012, ud, que ha llegado de rebote a la lectura de este blog, podrá acceder a "Dengue", Santullo & Bergara; "Zitarrosa", Santullo & Max Aguirre y "El Club de los Ilustres", Santullo & Guillermo Hansz (sí, ya sé, me repito más que una cena pesada, tragada pasada la medianoche).
Aquí, las tapas tentativas:
Dengue
Zitarrosa
El Club de los Ilustres
Bueno, paramos por acá. Espero reencontrarlos a medida todo esto se vaya publicando.
Saludos para todos!
Hola a todos. Mucho para contar se ha ido acumulando (por fortuna) ya que hemos estado de parabienes por la editorial. Hay una listita por ahí anotada con repaso de prensa de Valizas y otros proyectos, pero lo dejaremos para después. Hoy: Grupo Belerofonte en Bolivia y Fondos Concursables!
En representación de la AUCH! (Asociación Uruguaya de Creadores de Historieta, encuentran su blog en la lista a la derecha) viajamos con Matías Bergara al genial evento Viñetas con Altura, que realizaba su novena edición. Allí en compañía de prestigiosos colegas como Salvador Sanz, Pupi Herrera, Laerte, Rafael Grampá, Alberto Abeliza, Berliac y Andrés Accorsi, fuimos recibidos por maestros de la talla de Paqui Leñero, Joaquin Cuevas, Frank Arbelo, Susana Villegas, Marco Toxico y Martin Elfman, durante una semana a toda historieta, Titikaka y Pique Los Amigos. Aquí un breve reporte fotográfico:
Atardecer en La Paz. El Illimani, majestuoso, en el horizonte.
Frente al espacio comic coordinado por Paqui Leñero. El exponente nacional es una imagen del gran Tabaré. Aquí se encuentra una biblioteca con más de 3500 ejemplares para uso público, única en Latinoamerica. Contiene muchisimo material uruguayo, practicamente todo lo editado en los últimos años.
Bergara al frente del stand de AUCH!
Plaza Murillo, cercados por miles de palomas. Abeliza, Leñero, Santullo y Bergara
La Liga Latina surca el Titikaka a bordo de un Drakkar de totora. Bergara, Santullo, Grampá, Sanz y Cuevas
Y estando en La Paz recibimos la increíble noticia que los 3 proyectos presentados entre miembros de la editorial habían ganado los Fondos Concursables para la Cultura que otorga el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) en Uruguay. Por tanto, en el correr del 2012, ud, que ha llegado de rebote a la lectura de este blog, podrá acceder a "Dengue", Santullo & Bergara; "Zitarrosa", Santullo & Max Aguirre y "El Club de los Ilustres", Santullo & Guillermo Hansz (sí, ya sé, me repito más que una cena pesada, tragada pasada la medianoche).
Aquí, las tapas tentativas:
Dengue
Zitarrosa
El Club de los Ilustres
Bueno, paramos por acá. Espero reencontrarlos a medida todo esto se vaya publicando.
Saludos para todos!
8/01/2011
7/19/2011
7/15/2011
Ranitas de Nico Peruzzo en Cuadritos

Unos muchachos de tu edad, bo
Del buen momento de la historieta latinoamericana no hay ninguna duda. El continente atraviesa un momento creativo y productivo excepcional. Y Uruguay genera gran parte de ese movimiento. Basta enumerar sus recientes avances de asociación de autores, los Fondos Concursables del Ministerio de cultura o la vigencia del festival Montevideo Cómics. Pero sucede, además, que la República Oriental disfruta de un puñado de artistas notables. Algunos de ellos son mencionados con cierta frecuencia en Cuadritos, como el guionista y editor Rodolfo Santullo, o los dibujantes Renzo Vayra y Matías Bergara. Pero no faltan los autores pujantes y en ascenso. Uno de ellos es Nicolás Peruzzo, quien tras dedicar cierto tiempo a los fanzines acaba de publicar Ranitas gracias a una coedición de Grupo Belerofonte y Ninfa Cómics.
Ranitas tiene magia. Un encanto hecho a partes iguales de cierto cariño nostálgico y frescura cabal. Ranitas permite reconocer en sus páginas a una generación de uruguayos y -por qué no- también algunos años argentinos. En esta serie de relatos cortos, Peruzzo traza un mapa de adolescencia. Pero no hace el retrato fácil de la pendejada limada, ni recuerda un primer amor. Lo que hay aquí es una (re)construcción de la identidad a través de dos elementos que hermanan la adolescencia en casi cualquier lugar del mundo: los amigos y la música.
Quizás por eso, entre las primeras agarradas a piñas, el “descubrimiento” de bandas de rock y el exilio económico de los amigos, para quienes rondan los 30 años se hace muy fácil identificarse con el relato del uruguayo. Para quienes tienen más,o menos edad, alcanza con cambiar a Nirvana por Led Zeppelin, o quien tercie. Es que, con matices, otro tanto sucedió por estas tierras. Al cabo, el charco que separa Colonia de Buenos Aires a veces cuenta más encuentros que desaveniencias. Allí está lo esencial del libro: encuentra la fibra íntima en la que una experiencia particular de adolescencia coincide con una vivencia generacional.
La mirada que ofrece Ranitas, sin embargo, es la de un tipo ya adulto. Uno que largó el sectarismo juvenil y aceptó que “su” música también es de otros, que mira con afecto pero con cierta crítica las dificultades de los metaleros más tradicionales para aceptar ciertas “innovaciones” en el género que los toca. Un adulto joven que finalmente es capaz de revisar hacia atrás su propio trabajo, abrir los ojos y descubrirlo (muy) imperfecto. Un tipo que creció y maduró, pero que no por ello reniega de quién fue.
A lo largo del libro, el dibujo de Peruzzo atraviesa algunos cambios, propios de las distintas etapas que fue atravesando como dibujante en los últimos años. Sin embargo, eso no obstaculiza en lo más mínimo la lectura del libro ni la identificación de los personajes. La narrativa siempre está clara y en muchos pasajes la veta catárquica está tan bien manejada que genera genuina gracia. Además de hacer un retrato generacional, Peruzzo cuenta bien y con gracia. Se muestra, también, como un autor con un oído muy fino para captar el habla cotidiana y plasmarla en el relato.
¿Y por qué el título? Vaya uno a saber. Así como muchos dibujantes eligen utilizar conejos para identificarse ante los lectores, Peruzzo se esboza a sí mismo y a los demás personajes con figuras antropomórficas que recuerdan a batracios. Así, sus protagonistas son muchachitos de ojos saltones, bocas como líneas y narices que son apenas un trazo. Otro tanto las chicas ocasionales (tilinguitas, en general, que no orbitan la galaxia ranitil). Tanto el escuálido Gallego, el rugbier “Gorilón” o él mismo, todos recuerdan a un anfibio común y corriente. Unas Ranitas, bo.
Andrés Valenzuela
http://avcomics.wordpress.com/2011/07/01/8520/

Unos muchachos de tu edad, bo
Del buen momento de la historieta latinoamericana no hay ninguna duda. El continente atraviesa un momento creativo y productivo excepcional. Y Uruguay genera gran parte de ese movimiento. Basta enumerar sus recientes avances de asociación de autores, los Fondos Concursables del Ministerio de cultura o la vigencia del festival Montevideo Cómics. Pero sucede, además, que la República Oriental disfruta de un puñado de artistas notables. Algunos de ellos son mencionados con cierta frecuencia en Cuadritos, como el guionista y editor Rodolfo Santullo, o los dibujantes Renzo Vayra y Matías Bergara. Pero no faltan los autores pujantes y en ascenso. Uno de ellos es Nicolás Peruzzo, quien tras dedicar cierto tiempo a los fanzines acaba de publicar Ranitas gracias a una coedición de Grupo Belerofonte y Ninfa Cómics.
Ranitas tiene magia. Un encanto hecho a partes iguales de cierto cariño nostálgico y frescura cabal. Ranitas permite reconocer en sus páginas a una generación de uruguayos y -por qué no- también algunos años argentinos. En esta serie de relatos cortos, Peruzzo traza un mapa de adolescencia. Pero no hace el retrato fácil de la pendejada limada, ni recuerda un primer amor. Lo que hay aquí es una (re)construcción de la identidad a través de dos elementos que hermanan la adolescencia en casi cualquier lugar del mundo: los amigos y la música.
Quizás por eso, entre las primeras agarradas a piñas, el “descubrimiento” de bandas de rock y el exilio económico de los amigos, para quienes rondan los 30 años se hace muy fácil identificarse con el relato del uruguayo. Para quienes tienen más,o menos edad, alcanza con cambiar a Nirvana por Led Zeppelin, o quien tercie. Es que, con matices, otro tanto sucedió por estas tierras. Al cabo, el charco que separa Colonia de Buenos Aires a veces cuenta más encuentros que desaveniencias. Allí está lo esencial del libro: encuentra la fibra íntima en la que una experiencia particular de adolescencia coincide con una vivencia generacional.
La mirada que ofrece Ranitas, sin embargo, es la de un tipo ya adulto. Uno que largó el sectarismo juvenil y aceptó que “su” música también es de otros, que mira con afecto pero con cierta crítica las dificultades de los metaleros más tradicionales para aceptar ciertas “innovaciones” en el género que los toca. Un adulto joven que finalmente es capaz de revisar hacia atrás su propio trabajo, abrir los ojos y descubrirlo (muy) imperfecto. Un tipo que creció y maduró, pero que no por ello reniega de quién fue.
A lo largo del libro, el dibujo de Peruzzo atraviesa algunos cambios, propios de las distintas etapas que fue atravesando como dibujante en los últimos años. Sin embargo, eso no obstaculiza en lo más mínimo la lectura del libro ni la identificación de los personajes. La narrativa siempre está clara y en muchos pasajes la veta catárquica está tan bien manejada que genera genuina gracia. Además de hacer un retrato generacional, Peruzzo cuenta bien y con gracia. Se muestra, también, como un autor con un oído muy fino para captar el habla cotidiana y plasmarla en el relato.
¿Y por qué el título? Vaya uno a saber. Así como muchos dibujantes eligen utilizar conejos para identificarse ante los lectores, Peruzzo se esboza a sí mismo y a los demás personajes con figuras antropomórficas que recuerdan a batracios. Así, sus protagonistas son muchachitos de ojos saltones, bocas como líneas y narices que son apenas un trazo. Otro tanto las chicas ocasionales (tilinguitas, en general, que no orbitan la galaxia ranitil). Tanto el escuálido Gallego, el rugbier “Gorilón” o él mismo, todos recuerdan a un anfibio común y corriente. Unas Ranitas, bo.
Andrés Valenzuela
http://avcomics.wordpress.com/2011/07/01/8520/
6/23/2011
"Valizas" en M0nd0C0mic

En una playa junto al mar
Bueno, ya terminó CBB2. Por lo tanto ahora mi meta es leerme las pilas de comics atrasados que tengo en casa, y tratar de comentar aquí lo máximo posible, o al menos aquello que valga la pena. Entonces, comencemos.
Hay un paralelo insoslayable entre las historias del pueblo uruguayo y el argentino. Con un mismo origen, hay situaciones parecidas a lo largo del tiempo que fueron resueltas de formas o bastante similar o bastante diferente. El encontrarme con algunas de las últimas obras publicadas de Rodolfo Santullo me ha hecho conocer más los acontecimientos de los duros años de la dictadura uruguaya, como ya dije en parte semejantes a los vividos de este lado del Río de la Plata, en parte resueltos de manera distinta.
Sinceramente, no esperaba encontrarme con esta temática cuando encaré la lectura de Valizas. Creo que con los días fríos y grises que están haciendo por estos lados del mundo si hubiera sabido de qué trataba hubiera ido a parar un poco más abajo de mi pila de lectura. Por eso, una de las primeras cosas buenas que puedo decir es que no me arrepiento en lo absoluto de ya haberlo leído. Una historia que se desarrolla en un inhóspito balneario durante uno de los inviernos de la década de 1970 ante los ojos de un niño que va viviendo un drama familiar que trasciende el contexto político en sí. Porque antes de ser una historia de militantes que buscan protección en el exilio es una historia de una familia quebrada, de opciones ante la vida, de cosas que a uno le tocan vivir porque estaba escrito. Y esto es algo universal, amigos.
De esta manera, uno va descubriendo partes de la historia uruguaya en conversaciones y circunstancias que afectan a un elenco de personajes riquísimos (el viejo del faro, la maestra enamorada, la tía militante, etc.). Se puede decir que esta obra es el complemento perfecto de la obra Acto de guerra - también de Santullo - pero encarada con un tono más sutil e intimista y menos explícito que en la mencionada. El mayor logro que tiene Valizas es que aunque transcurre es una situación familiar incómoda vista a través de los ojos de un niño que jamás está alegre en toda la historia en una playa desolada en un crudo invierno, no es una obra triste ni con golpes bajos, sino que te transmite un clima melancólico y nostálgico panel a panel. La inclusión de historias mitológicas a modo de metáforas y la intercalación de espacios amplios y abiertos con pequeñas habitaciones opresivas son otros detalles no menos importantes en el desarrollo de la obra. El arte preciso de Marcos Vergara enriquece cada momento de la historia, con un atinado color sepia a lo largo de toda la obra.
Resumiendo, Valizas es una obra de reencuentros y distancias - distancias entre corazones que resultan ser más extensas que las prolongaciones de estas playas vacías. Totalmente recomendado.
http://mondocomic.blogspot.com/2011/06/en-una-playa-junto-al-mar.html

En una playa junto al mar
Bueno, ya terminó CBB2. Por lo tanto ahora mi meta es leerme las pilas de comics atrasados que tengo en casa, y tratar de comentar aquí lo máximo posible, o al menos aquello que valga la pena. Entonces, comencemos.
Hay un paralelo insoslayable entre las historias del pueblo uruguayo y el argentino. Con un mismo origen, hay situaciones parecidas a lo largo del tiempo que fueron resueltas de formas o bastante similar o bastante diferente. El encontrarme con algunas de las últimas obras publicadas de Rodolfo Santullo me ha hecho conocer más los acontecimientos de los duros años de la dictadura uruguaya, como ya dije en parte semejantes a los vividos de este lado del Río de la Plata, en parte resueltos de manera distinta.
Sinceramente, no esperaba encontrarme con esta temática cuando encaré la lectura de Valizas. Creo que con los días fríos y grises que están haciendo por estos lados del mundo si hubiera sabido de qué trataba hubiera ido a parar un poco más abajo de mi pila de lectura. Por eso, una de las primeras cosas buenas que puedo decir es que no me arrepiento en lo absoluto de ya haberlo leído. Una historia que se desarrolla en un inhóspito balneario durante uno de los inviernos de la década de 1970 ante los ojos de un niño que va viviendo un drama familiar que trasciende el contexto político en sí. Porque antes de ser una historia de militantes que buscan protección en el exilio es una historia de una familia quebrada, de opciones ante la vida, de cosas que a uno le tocan vivir porque estaba escrito. Y esto es algo universal, amigos.
De esta manera, uno va descubriendo partes de la historia uruguaya en conversaciones y circunstancias que afectan a un elenco de personajes riquísimos (el viejo del faro, la maestra enamorada, la tía militante, etc.). Se puede decir que esta obra es el complemento perfecto de la obra Acto de guerra - también de Santullo - pero encarada con un tono más sutil e intimista y menos explícito que en la mencionada. El mayor logro que tiene Valizas es que aunque transcurre es una situación familiar incómoda vista a través de los ojos de un niño que jamás está alegre en toda la historia en una playa desolada en un crudo invierno, no es una obra triste ni con golpes bajos, sino que te transmite un clima melancólico y nostálgico panel a panel. La inclusión de historias mitológicas a modo de metáforas y la intercalación de espacios amplios y abiertos con pequeñas habitaciones opresivas son otros detalles no menos importantes en el desarrollo de la obra. El arte preciso de Marcos Vergara enriquece cada momento de la historia, con un atinado color sepia a lo largo de toda la obra.
Resumiendo, Valizas es una obra de reencuentros y distancias - distancias entre corazones que resultan ser más extensas que las prolongaciones de estas playas vacías. Totalmente recomendado.
http://mondocomic.blogspot.com/2011/06/en-una-playa-junto-al-mar.html
6/21/2011
"Ranitas" en 180.com.uy

Il signore Peruzzo quiere que peludees con él (mientras te tiembla la perita)
Por: Miguel Ángel Dobrich
Lo dice el subtítulo del libro, muchachos: catarsis & rock n roll. Eso es lo que ofrece Ranitas. El guionista y dibujante Nicolás Peruzzo profundiza en su alter ego anfibio y melómano para recorrer -y reinterpretar- parte de su vida en viñetas.
Ranitas es un proyecto divino para todo aquél que se encuentre mariconeando tras los 30. En el libro laten historietas que se acercan, desde un costado montevideano y paradójicamente universal, a una década perdida: los 90 (esos años en los que el mundo se despedía de los cassette, en los que era cool estar deprimido).
El proyecto de Peruzzo es directo e inocente, de forma y contenido. Aunque suene mal, es un ejercicio de honestidad: es la consecuencia directa de estar con las bolas llenas.
Post portada, se impone el blanco y negro, cierta nostalgia y la neurosis de un personaje que –literalmente- interviene las tiras. En las páginas de Ranitas hay humor, coordenadas musicales y puteadas. Por ahí germina la cosa de Peruzzo. Y rinde, rinde muchísimo. Es la peli que vimos todos pero que solo vivió una rana que se hartó.
Daniel Johnston, quien escribe y tú, estimado lector, hemos sido y seremos anfibios. Por eso es que funciona la locura de Nicolás Peruzzo. Peludeá, peludeá botija, y que no se vean las lágrimas. Poco importa si se es pro o anti cómic. Ranitas puede ser la mini Biblia de todo aquel que la pasó bien antes.

Il signore Peruzzo quiere que peludees con él (mientras te tiembla la perita)
Por: Miguel Ángel Dobrich
Lo dice el subtítulo del libro, muchachos: catarsis & rock n roll. Eso es lo que ofrece Ranitas. El guionista y dibujante Nicolás Peruzzo profundiza en su alter ego anfibio y melómano para recorrer -y reinterpretar- parte de su vida en viñetas.
Ranitas es un proyecto divino para todo aquél que se encuentre mariconeando tras los 30. En el libro laten historietas que se acercan, desde un costado montevideano y paradójicamente universal, a una década perdida: los 90 (esos años en los que el mundo se despedía de los cassette, en los que era cool estar deprimido).
El proyecto de Peruzzo es directo e inocente, de forma y contenido. Aunque suene mal, es un ejercicio de honestidad: es la consecuencia directa de estar con las bolas llenas.
Post portada, se impone el blanco y negro, cierta nostalgia y la neurosis de un personaje que –literalmente- interviene las tiras. En las páginas de Ranitas hay humor, coordenadas musicales y puteadas. Por ahí germina la cosa de Peruzzo. Y rinde, rinde muchísimo. Es la peli que vimos todos pero que solo vivió una rana que se hartó.
Daniel Johnston, quien escribe y tú, estimado lector, hemos sido y seremos anfibios. Por eso es que funciona la locura de Nicolás Peruzzo. Peludeá, peludeá botija, y que no se vean las lágrimas. Poco importa si se es pro o anti cómic. Ranitas puede ser la mini Biblia de todo aquel que la pasó bien antes.
6/20/2011
"Ranitas" en Multiverseros.com

Ranitas: Catarsis y Rock N Roll – Guión y dibujos de Nicolás Peruzzo
La Ranita, ese personaje danieljohnstoniano que con el tiempo se ha convertido en el alter ego anfibio de Nicolás Peruzzo, nació en las páginas presentadas por éste para el concurso de historietas de Montevideo Comics del año 2008. Esa historia, escrita y dibujada a modo de catarsis por haber perdido el concurso en una edición anterior y en donde el jurado se llevaba sus buenos “palos”, terminó siendo finalmente la ganadora.
En realidad, la ranita “nació” en ese momento para nosotros los lectores, pero por lo que podemos deducir de Ranitas: Catarsis y Rock N Roll, ella ha vivido en Peruzzo desde siempre.
La historia, publicada en conjunto por Ninfa Comics y Grupo Belerofonte, se divide en varios capítulos, que nos van llevando a través de la vida de Peruzzo (perdón, de la ranita) desde su infancia, pasando por la adolescencia y llegando hasta la actualidad.
En “Ranitas…”, el dibujo (el acto de dibujar y crear) aparece no sólo como la catarsis prometida en el título, sino también como una trinchera en donde la ranita se refugia ante el ataque de algún matoncito escolar o ante la negativa del jurado de turno. Esa especie de refugio, sumado a la exaltación del valor de la amistad, muestra otra faceta de Peruzzo, distinta a la más cínica que estamos acostumbrados a ver en Relatos de Ciudad Fructuoxia.
Como complemento, el tomo viene con una suerte de “bestiario” de boliches rockeros (y otros no tanto) de Montevideo, que seguro le sacará una sonrisa cómplice a aquellos que eran adolescentes a mediados de los 90 (¡presente!).
Por ahora, lo mejor del cómic nacional en lo que va del 2011.

Ranitas: Catarsis y Rock N Roll – Guión y dibujos de Nicolás Peruzzo
La Ranita, ese personaje danieljohnstoniano que con el tiempo se ha convertido en el alter ego anfibio de Nicolás Peruzzo, nació en las páginas presentadas por éste para el concurso de historietas de Montevideo Comics del año 2008. Esa historia, escrita y dibujada a modo de catarsis por haber perdido el concurso en una edición anterior y en donde el jurado se llevaba sus buenos “palos”, terminó siendo finalmente la ganadora.
En realidad, la ranita “nació” en ese momento para nosotros los lectores, pero por lo que podemos deducir de Ranitas: Catarsis y Rock N Roll, ella ha vivido en Peruzzo desde siempre.
La historia, publicada en conjunto por Ninfa Comics y Grupo Belerofonte, se divide en varios capítulos, que nos van llevando a través de la vida de Peruzzo (perdón, de la ranita) desde su infancia, pasando por la adolescencia y llegando hasta la actualidad.
En “Ranitas…”, el dibujo (el acto de dibujar y crear) aparece no sólo como la catarsis prometida en el título, sino también como una trinchera en donde la ranita se refugia ante el ataque de algún matoncito escolar o ante la negativa del jurado de turno. Esa especie de refugio, sumado a la exaltación del valor de la amistad, muestra otra faceta de Peruzzo, distinta a la más cínica que estamos acostumbrados a ver en Relatos de Ciudad Fructuoxia.
Como complemento, el tomo viene con una suerte de “bestiario” de boliches rockeros (y otros no tanto) de Montevideo, que seguro le sacará una sonrisa cómplice a aquellos que eran adolescentes a mediados de los 90 (¡presente!).
Por ahora, lo mejor del cómic nacional en lo que va del 2011.
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