8/07/2015

"Malandras" en Kaoscrítico

Malandras. Guión: Rodolfo Santullo. Dibujos: Dante Ginevra. Historieteca.



Promedio:
Título: Malandras
Año de edición: 2014
Editorial: Historieteca
Guión: Rodolfo Santullo. Dibujo: Dante Ginevra

"Lo primero que hay mencionar sobre Malandras el excelente trabajo gráfico de Dante Ginevra. No sorprende su calidad, desde hace mucho tiempo viene demostrando por qué es uno de los mejores dibujantes de su generación.(...) Respecto al guión de Santullo, tengo mis encontronazos. Por un lado, si me lo pongo a analizar como algo seriado, publicado en la revista Fierro, cada capítulo que nos brinda Santullo no te llama mucho la atención. Hay algunos mejores, otros peores, pero que no tienen poder de “cuento” por sí solos. No te rompen la quijada de una trompada. Ahora, si lo analizo como el libro que editó Historieteca Editorial, las cosas cambian."
Calificación: 4/5
Iñaki Aragón

"Por la parte del guión, Santullo vuelve a demostrar que es un tipo con muchísimo oficio y muñeca. Como él mismo explica en el epílogo, le tocó lidiar con los vaivenes editoriales de la Fierro, que pretendía una serie de unitarios autoconclusivos y el guionista uruguayo se las ingenió para transformar la serie en una novela capitular. El tema es que se notan bastante los zurcidos, especialmente en la primera parte. Luego se toma más libertades y se la juega por el relato largo y ahí suma puntos rápidamente."
Calificación: 3,5/5
Dr Paloma

*CRÍTICAS COMPLETAS EN LOS COMMENTS*

2 comentarios:

  1.  
    Lo primero que hay mencionar sobre Malandras el excelente trabajo gráfico de Dante Ginevra. No sorprende su calidad, desde hace mucho tiempo viene demostrando por qué es uno de los mejores dibujantes de su generación. Me gustó mucho su capacidad para la sátira de maleantes y héroes, digna de Chester Gould. Personajes como el “Carucha” o el rati asqueroso de Davinsky, fueron los que más disfruté de ver; eso sin mencionar también a todos los demás personajes: desde milicos traidores al General, hasta pianistas de tango de los tugurios más oscuros. Ya con eso te garpa todo el libro.

    El estilo que decidió usar Ginevra es impresionante. Se nota que lo pensó, que lo practicó, que buscó con todas sus fuerzas hacer que ese laburo de claroscuro sea el mejor que hizo hasta ese momento. Se peló el culo y el resultado fue más de lo que cualquiera podría haber esperado y eso es de agradecer. Poder disfrutar de una obra que posea estas cualidades gráficas es lo que nos hace darnos cuenta de que todavía se puede dibujar no bien, si no extraordinariamente bien una historieta. Gracias, Dante.

    Respecto al guión de Santullo, tengo mis encontronazos. Por un lado, si me lo pongo a analizar como algo seriado, publicado en la revista Fierro, cada capítulo que nos brinda Santullo no te llama mucho la atención. Hay algunos mejores, otros peores, pero que no tienen poder de “cuento” por sí solos. No te rompen la quijada de una trompada. Ahora, si lo analizo como el libro que editó Historieteca Editorial, las cosas cambian. Evidentemente el fuerte de Santullo es la novela y su capacidad de hilar personajes y cruzarlos. Cada capítulo es una semilla para la resolución de la historia más grande, la que sucede por arriba de cada capítulo, la que decide el destino final y justifica que hayamos que haber leído algunos capítulos que al principio parecían intrascendentes y sosos. La historia gira en los días previos al bombardeo a la Plaza de Mayo por parte de unos milicos descontentos con las políticas llevadas a cabo por el presidente Perón. Cada uno de los capítulos son las piezas necesarias para desentrañar quiénes lo llevan adelante y proponer una hipótesis sobre cómo es que pudo escapar Perón de semejante ataque.

    En lo macro, el guión de Santullo es impecable; abusa un poco de la “voz en off” pero eso es algo ya muy personal, donde veo que muchos guionistas de historieta se deslucen un poco a causa de una prosa en algunos casos floja o pretenciosa. No digo que sea el caso de Santullo en particular, pero cuando veo guionistas que se sostienen tanto sobre los cuadros de textos, siento que no se tienen confianza, o no se la tienen al dibujante, para narrar más con acción, con el cuerpo de los personajes o el uso de la “cámara”.

    Malandras es una historieta que cuando la leés de un saque se disfruta mucho, podés ver lo que el guionista se propuso a gran escala. Además, los dibujos de Ginevra se zarpan.
    La edición de Historieteca Editorial es muy bonita, muy similar a la de los Autómatas del desierto, así que pulgar arriba.

    Mi calificación: 4/5
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  2.  
    Me engaché con esta serie apenas empezó a salir en la Fierro, más que nada por los dibujos de Ginevra. Con este dibujante me pasa algo extraño, cuando está en su mejor forma (El Asco, las de Zombies que hizo con Saracino), es uno de mis dibujantes nacionales favoritos. Pero en otros libros fluctúa, cambia, nunca se queda quieto y a veces la pega y a veces no. Por suerte en Malandras está en uno de su mejores momentos. Definitivamente es uno de los mejores para diseñar personajes y hacerlos actuar, deformarse y estallar en emociones de todo tipo. Siempre está al borde de la sobreactuación, pero en una obra tan grotesca como esta, uno agradece la caricaturización de los personajes. Funciona perfecto. El único "pero" que puedo ponerle a sus dibujos, es que según el cuadrito cambia el trazo, aveces son sutiles y finos, otras veces gruesos y burdos, como si cambiara de pluma o rotring un poco al azar. Claro que debe ser una elección estética y ante eso no hay mucho que discutirle. En resumen, el laburo gráfico es una de las mejores facetas de esta obra.
    Por la parte del guión, Santullo vuelve a demostrar que es un tipo con muchísimo oficio y muñeca. Como él mismo explica en el epílogo, le tocó lidiar con los vaivenes editoriales de la Fierro, que pretendía una serie de unitarios autoconclusivos y el guionista uruguayo se las ingenió para transformar la serie en una novela capitular. El tema es que se notan bastante los zurcidos, especialmente en la primera parte. Luego se toma más libertades y se la juega por el relato largo y ahí suma puntos rápidamente.
    Tal vez por este nacimiento extraño, Malandras tiene una estructura muy poco usual. Es una especie de comedia de enredos sin comedia. Grotesco sí, pero para nada cómico. Eso sí, hay un tema con las casualidades. La primera, (spoiler alert) cuando el adorable ladrón Calzada cae a afanar justo en la reunión donde se está planificando el bombardeo a la Plaza de Mayo. Vaya y pase, es un evento fundacional. Pero la segunda, cuando Calzada está de nuevo haciendo de las suyas y se cruza con el miliquito fotógrafo en el medio de la calle, justo cuando este último está siendo perseguido por los marinos, es una triple casualidad que hace tambalear al verosímil. Y no es algo menor cuando en este equívoco se basa toda la trama novelesca. Claro que hay algo que los salva del naufragio: el grotesco. Esa misma escena, este mismo guión, con un dibujo y un tono más realista no hubiera salido bien parado. Por suerte, no es el caso, y uno perdona rápidamente las casualidades repetidas y se dispone a ver cómo sigue la cosa. Y sigue muy bien. Santullo salta las vallas que el mismo se pone con gracia y elegancia y encara hacia el final a puro bombazo. Ginevra hace magia con las escenas del bombardeo, y el capítulo final, donde vuelve a aparecer el entrañable Carucha, mete un moño sencillo y coqueto que redondea todo. Muñeca y oficio, señores. Primer párrafo aparte: me molestó un poco la inclusión de la subtrama de Alberto Breccia, por innecesaria. Segundo párrafo aparte: me encantó el capítulo que redime un poco al policía Fulvio Davinsky, que resulta ser más peronista que corrupto. Tercer y último párrafo aparte: Santullo se toma una licencia histórica que a alguno podrá molestarle: en la fecha del bombardeo, 16 de junio de 1955, las fuerzas rebeldes nunca logran entrar a la Casa Rosada, son repelidas y derrotadas. El golpe se lleva a cabo tres meses más tarde. Pero el final necesitaba a Carucha en la Casa Rosada, para que Perón se entere del complot a tiempo y logre huir. A mí no me molestó demasiado, pero a otro por ahí le hace ruido. De última como dijo alguien alguna vez, nunca hay que dejar que la realidad arruine una buena historia.
    En resumen un muy buen libro cuya compra es más que recomendable, de la mano de dos experimentados autores que se compensan muy bien cuando salen en yunta. La edición de Historieteca, impecable como siempre.

    Calificación: 3,5/5
    Dr Paloma
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8/06/2015

"Dengue" en Geeked Out Nation

Comic Book Review: Dengue HC

by dengueWith The Walking Dead, The Hunger Games and Mad Max: Fury Road dominating television and movies, post apocalyptic stories are something mainstream audiences can’t get enough. This leads to recycled tropes and stories that do barely anything to separate themselves from everything else. “Dengue” , by Matias Bergara and Rodolfo Santullo combines police procedural tropes with a more on the ground, personal viewpoint of the end of the world.
“Dengue” takes place in Montevideo, Guatemala and the end of the world is upon us. Mosquitoes have descended upon the world and are killing people through the Dengue virus. People can only go outside if they wear heavy duty hazmat suits and even then, it’s only done when absolutely necessary. At the center of this is Police Sergeant Pronzini and reporter Valeria Bonilla. Pronzini is tasked with investigating a murder that brings him into a much bigger conspiracy involving victims of the Dengue disease. As you can gather from the cover, the disease is not all it seems to be since it’s been evolving.
“Dengue” is one part The X-Files and one part Law & Order but it works. This is initially a police procedural set in a very bizarre world but once we get deeper into the mystery surrounding the mosquitoes and the third strain of the disease, things veer into a very cool paranormal realm. Pronzini is a very well crafted character because there’s a certain amount of skepticism to him but he’s not an idiot. He’s arguably the best pure detective in Montevideo and with that comes a certain level of sarcasm and intelligence. What’s incredibly interesting about him is that while is a more thoughtful character who values facts, he avoids the trope of cold hearted detective when the scope of the disease is realized. He shows more practicality but also heart when he puts himself on the line for the truth. The same praise can be given for the characterization of Valeria Bonilla. She’s a woman with career goals but she’s not devaluing herself and she does, to an extent, do the right thing in the end.
“Dengue” does something The X-Files used to do quite often. Something bigger than the characters is happening but at the end, what changed by having the knowledge? Santullo and Bergara approach this from a very realistic point of view and it may be a little cynical but I think it brings something a bit different to this kind of story. I liked the way the different stories came together and I especially like the open ended nature of the ending.
Bergara’s artwork is very good. He has a very distinct style when it comes to character designs. Pronzini’s facial expressions and mannerisms are great because he has these amazing moments of sarcasm that are sold better through his physical reactions. He physically isn’t in spectacular shape. Instead he channels the washed up detective vibe with the bad shirts and grizzled face. It adds to this level of layered conflict with the character that makes him so interesting. The action scenes have a lot of movement and Bergara builds a very nice level of tension in each of these moments. The creature designs are gruesome and horrifying which really sells the horror aspect of this series, however, there is a glimpse of humanity in each design which is helpful in getting the bigger point across.
“Dengue” is a solid post apocalyptic, crime, horror mashup. Santullo and Bergara give us something different enough to be worth the cover price. Pronzini is a great character and given the way things develop, there’s still some stuff here worth exploring. Fans of “The Walking Dead” will find much to enjoy here.

8/05/2015

"Dengue" en All-comic.com

Dengue

Dengue
Dengue demands your attention; a story filled with devastating events that take wild turns.
4
Loved It
User Rating: 0 (0 votes)
By Rodolfo Santullo, Matias Bergara, Tim Pilcher

“Nobody knows exactly how it happened. The authorities constantly denied the existence of local dengue outbreaks. The situation was ‘under control’. There was no cause for alarm.”
Dengue, by writer Rodolfo Santullo (English language adaptation by Tim Pilcher), is a graphic novel that reads almost like a sequel to Michael Crichton’s Prey (if the swarms got loose and grew in number). Santullo takes a real virus and imagines what would happen if it became an overnight epidemic in a busy city. Written in a hard-boiled detective type narrative Santullo is vivid with the gritty details of what such a virus can bring.
Throughout the story we follow Sgt. Pronzini as he discovers more and more horrific cases caused by the outbreak. He’s rarely seen without a cigarette in his mouth and he meets all the usual hard-boiled detective characteristics (thanks for the layout, Dashiell Hammett and Raymond Chandler).
Something else Santullo addresses is why these insects are here to stay. Wouldn’t a certain season wipe them out? “When the skies turned black and buzzing., Winter was our only hope. Yet it never came. Seasons no longer existed and the constant heat and humidity transformed the whole region into a tropical climate, pretty much like Nicaragua.” – The area has essentially transformed into the ideal conditions for this virus to thrive.
The artwork is by Matias Bergara as he commands pencils, inks, and colors to showcase a world in chaos due to the deadly virus. A lot of the scenes showcase the world as you would imagine looking after the apocalypse (Fallout 3 vibe). Most of the people rarely go outside anymore because of the dangers that exist – being attacked by swarms of mosquitoes doesn’t sound like a good time. Because of the apocalypse setting a lot of the colors for each panel rely on grey, brown, yellow – these colors show the world as bland and without much flare anymore. We see in one scene that a soccer stadium is fitted with an overhead ceiling to keep the bugs out, since people need some sort of enjoyment to rely on, but even this rather joyful scene ends tragically as it’s clear these mosquitoes aren’t leaving any time soon.
The events following the soccer game come to the attention of Sgt. Pronzini, as one of the players is found dead. In his search for the killer he visits the team and sets up his plan to catch whoever did it. Later that night we see him visit the field, a scene where Bergara fills each panel with a deep blue as each character carries a blinding bright yellow light that illuminates the character’s faces. It’s here where Santullo delivers another hard-boiled line when Sgt. Pronzini says “You must’ve spent too much time watching football and not enough police procedurals.” – I think he’s found his target.
Dengue demands your attention; a story filled with devastating events that take wild turns. There is a virus out there, and everyone knows what happens if you get bit once…even twice… but what if you get bit three times? The world is changing, hopefully Sgt. Pronzini has a plan (and enough cigarettes).
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Dan Leicht
Dan found his way back into comes with Batman: Zero Year and has been making trips to the local comic shop every week since. He grew up on the X-Men and Batman animated series and a hearty helping of X-Men comics, along with hours spent staring into a black and white Gameboy pocket (his eyes still hurt from that).

7/31/2015

"Cena con Amigos" en Librújula


Cena con amigos
Rodolfo Santullo y Marcos Vergara
Cazador de Ratas
84 págs. 13 €.

Siete amigos se reúnen para cenar y la velada estalla cuando Bernardo, el anfitrión, se propasa con una de sus invitadas. Las tres parejas abandonan la casa condenadas a discutir entre ellas, pero el principal drama va a llegar cuando Bernardo, completamente borracho, se duerma y se ahogue en la bañera. Ahora bien, ¿por qué había dos copas de alcohol en el baño? Un convincente relato intimista que realiza un guiño al género negro y que se presenta con Rodolfo Santullo en el guión y Marcos Vergara en las labores ilustradoras.          

7/30/2015

"Dengue" en el blog de Humanoids

Dengue: A look behind the fever

Friday, July 24, 2015

It's often said that science-fiction is merely a reflection of our current society, a filter to examine current concerns and issues. That being the case, Rodolfo Santullo and Matías Bergara's Dengue couldn't be more relevant today. With climate change creating ever more extreme weather across the globe, it's almost inevitable that storytellers have started exploring this subject. But Santullo and Bergara's approach is far more subtle and sophisticated than the typical eco-disaster movies of 2012 or The Day After Tomorrow. Instead they looked at the more pragmatic results of an increasingly warming Montevideo, their home city—namely the increased risk of disease.
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While other recent outbreaks, like the headline-grabbing Ebola in Africa in 2014/2015, attract more attention, dengue, or "bonebreaker fever," still manages to hospitalize around half a million people every year. While not nearly as fatal as Ebola (only 2.5% of all victims die) there is similarly no known cure and infection rates are growing. Once only found in the tropics, in recent years there have been dengue outbreaks in Florida and Portugal, thanks to rising temperatures, increased rainfall, and rapid unplanned urbanization. The interesting element of dengue is that contracting it once doesn't necessarily provide immunity. It's possible to contract other strains, which can make symptoms even worse and it's this starting point that forms the crux of Santullo's story.
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Into this tense environment Santullo and Bergara introduce us to a sarcastic, jaded yet indefatigable cop, Sergeant Pronzini, and an ambitious TV journalist, Valeria Bonilla, as they try and resolve not only the mystery of thrice-infected dengue victims, but also the apparent conspiracy that keeps the city fearfully locked indoors, away from the epidemic. This original combination of police procedural, political conspiracy thriller, and science-fiction adventure mellifluously blend into a unique, and humorous, tale that rattles along at a pace. No wonder Spider-Man/Deadpool writer Joe Kelly calls it "a cool book" and screenwriter of AI: Artificial Intelligence, Ian Watson, agrees that it's "a powerful and deadly cocktail!"

Creators, Santullo and Bergara are part of the new wave of South American comic creators, such as Eduardo Risso, Gabrial Ba, and Fabio Moon, who are making big waves outside of their continent. Mexican-born Uruguayan writer, Santullo is a prose novelist, journalist, and the author of over 12 graphic novels, including two earlier black and white, historical books, illustrated by Bergara; The Last Days of The Graf Spee (2008) and Act of War (2010). The former graphic novel won the pair the First Prize in 2009's prestigious JC Onetti literary awards. Bergara has gone on to work on several major US comics, illustrating Sons of Anarchy for Boom! Studios, as well as stints on Scott Snyder and Stephen King's American Vampire.
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But it's Dengue, the creative duo's first English language translation, that sees them really spreading their mosquito-like wings—telling a sophisticated, multi-layered tale full of fear, hope, and laughs against seemingly insurmountable odds. Fortunately in the real world, progress is being made with pest control trials in Brazil in 2013 appearing to suppress dengue-carrying Aedes aegypti or yellow fever mosquito by 96%. The battle between man and mosquito goes on. Whether we'll ever be able to live in harmony will have to be seen… bzzz…bzzzz… *smack*

7/29/2015

"Causas Perdidas" en Página 12

CAUSAS PERDIDAS (Federico Baert, Carlos Aón y Lara Lee / LocoRabia/Grupo Belerofonte)
A Baert los lectores locales pueden tenerlo presente por su paso por el colectivo digital Historietas Reales. Allí realizó –en varias tandas– una obra feroz: La danza de los condenados. Causas perdidas no es menos rabiosa y sus personajes están igual o más perdidos que aquellos. Aquí se cruza un puñado de almas desangeladas, apenas queribles e imposibles de redimir, con fracasos contundentes y adicciones inescapables. No es una historieta para paladares sensibles ni gusto por los dibujos a colores pastel. La gráfica de Aón acompaña el tono, en sus sombras hechas con tramas desmañadas, en la línea suelta y el coloreado (de Lee) que se desmarca de sus bordes o se balancea con manchas.

7/27/2015

"Dengue" en El Pais, entre hitos de la CF uruguaya

Esos viajes fantásticos

La ciencia ficción uruguaya tuvo un origen curioso en 1898. Hoy sus autores logran una mayor repercusión en el exterior que aquí.

19 jul 2015
LUIS PRATS
Un día, el escritor Pablo Dobrinin emprendió su propio viaje en el tiempo para conocer la historia de la ciencia ficción (CF) en el Uruguay. En vez de la máquina victoriana de H. G. Wells, utilizó sus zapatos para recorrer librerías de usados y el teléfono para rastrear a sus autores, un tarea enorme estimulada solamente por su entusiasmo hacia el tema.
De ese viaje fantástico, que luego divulgó en la revista digital argentina Axxon, descubrió que el primer autor criollo de CF no fue un escritor celebrado ni anónimo, sino el empresario Francisco Piria, quien pretendía brindar una visión utópica de estas tierras con El socialismo triunfante. Lo que será mi país en 200 años, publicado en 1898. La esencia del argumento: un uruguayo del siglo XIX se acuesta en una caja de cristal, toma el contenido de un frasco entregado por un faquir en la India y se despierta en 2098 para encontrarse un Uruguay diferente.
Lleno de errores y contradicciones (el propio Piria nunca fue socialista), ese libro quedó como antecedente, acaso curioso, de un género que vive y lucha en ese Uruguay del siglo XXI, impulsado por el rayo mágico de la pasión que une a Dobrinin, sus colegas y sus lectores. Es difícil determinar el número de escritores de CF en el país, porque no todos llegaron a publicar, pero se estima que son entre 20 y 30. Las ventas pocas veces los recompensaron, pero en contrapartida varios han logrado trascender en el exterior.
"El público uruguayo no acompaña (si hablamos de ventas) ni a la literatura, ni a la literatura uruguaya, ni mucho menos a la ciencia ficción local. Las tiradas de algunos buenos libros de esos autores han sido ínfimas", comenta el periodista cultural Elvio Gandolfo, autor del prólogo de Ruido blanco 3, recopilación de relatos de origen nacional que representa una de las escasas novedades 2015 del género.
Dejando de lado la curiosidad de Piria, el primer gran nombre de la CF nacional fue Horacio Quiroga, quien en 1910 publicó la breve novela El hombre artificial, inspirada claramente en el mito de Frankenstein: un ser fabricado en un laboratorio por tres científicos, uno ruso, otro italiano y el tercero argentino (el libro se lanzó inicialmente en Buenos Aires).
Después, un largo vacío intelestelar que no se llenó ni en las eras de oro y plata de la CF en el mundo, períodos que abarcan desde las viejas historietas en papel barato hasta las primeras películas sobre ovnis y marcianos. Recién en 1976, con El Planeta Arreit, de Horacio Terra Arocena, resurgió el tema. Dobrinin, en su investigación, encontró que solo desde la aparición de tres escritores "pioneros", es decir, los primeros que tenían conciencia del género que cultivaban —Carlos María Federici, Tarik Carson y Gabriel Mainero— Uruguay comenzó a figurar en antologías y revistas del exterior.
La segunda generación importante surgió en torno a Roberto Bayeto y la revista Diaspar (tres números impresos desde 1989 a 1995), a autores como Ramiro Sanchiz, Pablo Rodríguez, Claudio Pastrana y el propio Dobrinin, entre otros. Además de sus libros personales, lograron publicar en antologías y revistas de España, Italia, Francia y Argentina.
Ana Solari, Natalia Mardero y Pedra Peña son otros autores reconocidos en el medio, además de uruguayos radicados en el exterior, como Lucas Moreno y Federico Fernández Giordano.
Así como autores uruguayos se leen en el exterior, la revista Tigre 17, editada por la Universidad Stendhal de Grenoble (Francia) presentó en 2009 un amplio informe sobre la CF en el Río de la Plata. Otro libro de 2004, Latin American Science Fiction Writers, an A to Z guide, de Darrel B. Lockhart, menciona en Uruguay a Mario Levrero y Ana Solari. Señales que existe interés por la producción local.
El cómic y la ilustración son otras dos vertientes del género, siempre con mucho más mercado en el exterior que en casa. Y para completar el panorama, se está rodando Fiesta Nibiru, un largometraje de CF a cargo del director Manolo Facal.

Géneros.

Carlos María Federici es un referente en literatura policial, fantástica y de CF en el país. "En 1968 se produjo mi debut en el género, cuando mi cuento Primera Necesidad apareció en la hoy legendaria revista barcelonesa Nueva Dimensión", recuerda. Esta publicación le abrió las puertas a otros mercados de Europa, como Bélgica, Suecia, Italia y Finlandia, aunque en pequeña escala. En Uruguay no se le conoció hasta muchos años después
"Decididamente, y sin que esto implique crítica o censura alguna de mi parte, siempre obtuve mejor repercusión en el extranjero", admite. Justamente su primera novela, La orilla roja (un policial de corte clásico), se publicó en Argentina en 1972.
"Desde mis comienzos —y no vacilo en reconocerlo sin ambages— he sido un típico escritor de géneros, entendiéndose por tal el que apoya su escritura en golpes de efecto, finales sorpresivos y (me lo han reprochado alguna vez) adjetivación profusa, con el objetivo primordial de entretener al lector. Dijo una vez mi buen amigo Ruben Loza Aguerrebere que posiblemente la principal motivación del escritor para consagrarse a ese tipo de trabajo sea una básica disconformidad con su medio ambiente cotidiano. Siempre estuve de acuerdo, y con mucha mayor razón se aplica el concepto cuando uno se decide por un género que discurre por terrenos de fantasía y seudorrealidades", comenta.
Una de las poquísimas mujeres que producen CF es Ana Solari, escritora, docente y periodista cultural. "A mi padre le gustaba mucho la ciencia ficción y yo lo seguí. En casa siempre se leyó mucho y había conversaciones sobre todos los temas", cuenta sobre el origen de esa vocación.
Solari se inspira para sus obras en paisajes, sobre todo campos o pequeños pueblos, donde se producen aventuras que en el fondo se refieren a la moralidad de sus personajes: hasta qué punto mantienen sus principios a riesgo de su propia vida. "La ciencia ficción es una variante del romanticismo. Hay dos ciencia ficción, la mala, la que habla de monstruitos, y la que encierra un viaje filosófico o sociológico, desde un punto de vista más pesimista o más optimista", explica.

Distinciones.

En 2012, el escritor y periodista de El País Renzo Rossello publicó Las Furias. "Cuando lo escribí estaba pensando mucho en algunos de los temas contemporáneos que nos vienen pasando por arriba, como el uso de las tecnologías para ejercer más dominio, el desarrollo de la biotecnología, el transhumanismo, las nuevas teologías, en fin, temas que para alguien de una generación pre Internet plantean muchas dudas. Pero como yo no soy un filósofo, solo un narrador, tiendo a pensar con historias más que con ideas, Y así salió el libro", comenta.
Asegura que la repercusión fue "absolutamente escasa, por supuesto". "Lo bueno de escribir ficción en este país es la garantía del anonimato, y tratándose de ciencia ficción, doble anonimato. Supongo que algo gustó porque el libro tuvo el tercer lugar en el Premio Nacional de Literatura", recuerda.
La novela Ur, publicada por Leandro Delgado en 2013, fue ternada para el premio Bartolomé Hidalgo. "Nunca lo pensé como un mérito para la ciencia ficción, pero quizá sea cierto —dice el autor—. Pero si fue distinguida no lo fue por su género. En todo caso eso pudo haber actuado como un demérito. Creo que fue distinguida por una preocupación especial de mi parte por el lenguaje que, por algún motivo, la ciencia ficción me habilitaba para sofisticar hasta el delirio, lo cual tampoco, creo, fue muy bien visto por los ortodoxos, tan apegados a la anécdota o a la operación mental sagaz. En mi caso, mi obsesión eran el lenguaje y el delirio de ese lenguaje y el sonido de ese lenguaje. Ur es para leer en voz alta y allí surge otra realidad inadvertida y distinta a la lectura silenciosa, a mi entender", explica.

Imaginación.

Cuando tenía 13 años, los padres de Ramiro Sanchiz le regalaron La edad del futuro, un compilado de Isaac Asimov. "Quedé fascinado con la ciencia ficción y la divulgación científica, y quise practicar ambos géneros pero, evidentemente, el primero era el que estaba más a mano". Las ganas de imitar a Asimov fueron la primera razón para escribir. "Después, las posibilidades que da el género a la hora de ponerse a imaginar mundos y criaturas. Y, más tarde, el rechazo a las formas simples de realismo, muy especialmente las vernáculas", cuenta.
De sus libros, recuerda que La vista desde el puente (2011) no gustó mucho al principio. "Después fueron apareciendo lectores muy interesados y terminó siendo el único de mis libros sobre el que se han escrito artículos a nivel académico. Una vez un militante de la nación charrúa me dijo que la había disfrutado mucho y que sentía que con esa novela yo me hermanaba con su causa. Todavía no puedo entender por qué o cómo es posible esa lectura, pero me alegró que me lo dijera", asegura.

Hay un Flash Gordon local.

Carlos Federici es autor de la historieta Jet Gálvez, un astronauta de los Centinelas del Cosmos. El personaje fue creado siguiendo la estética y los principios éticos de los maestros del cómic estadounidense de la década de 1950. Con el apoyo del dibujante William Gezzio, se publicó en la revista Patatín y Patatán en los 80. Y de la mano del periodista Matías Castro, Jet Gálvez regresó para la edición de Montevideo Comics en 2013.

Historieta, novela y hasta juego.

Ana Solari es autora, entre otros relatos, de la serie Zack, un libro de cuentos y una novela con el mismo personaje, un científico en medio de una catástrofe tecnológica que deja apenas porciones de mundo desconectadas entre sí mientras él sale a buscar a un amigo. "Es una historia on the road", explica. También incursionó en el cómic, con Suburbia, publicado con dibujos de Martín Ansin en la desaparecida revista Posdata. Está proyectada una versión en novela de este trabajo, que tiene como escenario el Oeste montevideano en el año 2057. "Para Internet pensamos en un juego on line, con un hipertexto, que mezcla ciencia ficción con novela policial. Rada iba a cantar y Alberto Magnone iba a hacer la música", asegura.
También Zack cuenta con dibujos de Daniel Turcatti, "porque siempre me interesó la combinación de texto e ilustración", cuenta Solari.

DIBUJANTES.

En las grandes ligas.

A diferencia de los escritores, sobre todo los que hacen ciencia ficción, hay varios dibujantes uruguayos que pueden vivir de su trabajo produciendo para el exterior, aunque no siempre se traten de ilustraciones de este género.
Uno de ellos es Matías Bergara, autor de los dibujos de Dengue, una novela gráfica escrita por Rodolfo Santullo (la ilustración que abre esta nota pertenece a la tapa de la nueva edición).
El trabajo tuvo gran éxito en el país y el exterior. El prólogo lo escribió Ian Watson, guionista de Steven Spielberg. "Hace poco la editorial Humanoids de Francia pidió los derechos para reeditarlo en francés, inglés (una traducción que hice yo) y japonés. Tiene potencial de adaptación a cine o TV, y también queremos encontrarle una ocasional salida por ese lado", cuenta Bergara.
El ilustrador publica en varias editoriales internacionales, sobre todo en los géneros policial y de fantasía, aunque la ciencia ficción (CF) es uno de los que más le interesa. Tanto trabajo tiene que ha debido rechazar propuestas de importantes empresas.
Luego de su trabajo con Ana Solari en Suburbia, Martín Ansin no volvió a producir historietas, aunque sí ilustraciones de ciencia ficción, además de publicidad. "No es que me haya dejado de interesar, pero el cómic consume mucho tiempo. La ciencia ficción en el cómic te da la oportunidad de imaginar lo que quieras", explica. Su especialidad ahora son los pósters oficiales de grandes producciones de Hollywood, como Alien, Tron o El Planeta de los Simios, que se venden en ediciones limitadas dirigidas a los coleccionistas. "Es súper importante que conectes con el fan", sostiene.
El artista uruguayo radicado en Londres Alejandro Colucci ilustró las tapas de prestigiosas obras de CF, como La guerra de los mundos, de H. G. Wells, varios de J. G. Ballard (Crash, El mundo sumergido, El mundo de cristal), Ursula K. Le Guin, Orson Scott Card o William Gibson. También creó una tapa para la revista ScifiWorld sobre el film de culto Blade Runner. Sin embargo, no tuvo la oportunidad de publicar para autores compatriotas de CF, aunque sí en el género fantástico. "Llegué a hacer una nueva portada para Umbral de las tinieblas, de mi amigo Carlos Federici, pero no llegó a editarse", indica.

¿Ciencia ficción a la uruguaya o solo escrita por uruguayos?

En la novela La vista desde el puente, de Ramiro Sanchiz, Artigas no se fue al Paraguay, los charrúas no fueron exterminados y el país abarca Entre Ríos, Corrientes y Rio Grande. Pero es una de las excepciones: la ciencia ficción escrita por uruguayos contienen pocas referencias locales, generalmente solapadas o disfrazadas. "Lo importante es que los relatos funcionan sin problemas en distintos países. Y lo fundamental es que se haga buena literatura", asegura Pablo Dobrinin. "Quien escribe debe aspirar a un alcance universal. El mundo, ya es sabido, está cada día más globalizado, y por ende las diferencias vernáculas se disuelven", sostiene en tanto Carlos Federici.
Para Leandro Delgado, "este no es un país de grandes avances científicos, por lo cual no da lugar a grandes especulaciones, que las hubo, principalmente a principios del siglo XX y sobre todo en Argentina". "Las referencias locales —dice Renzo Rossello— existen pero muy atenuadas, porque sentí que tenía que hacer algo distinto a cuando escribo en el género negro o policial, donde los códigos locales deberían ser más reconocibles para tener una pintura de ambiente más verosímil".

De Argentina a Eslovenia.

Pablo Dobrinin escribe literatura fantástica y ciencia ficción desde su infancia. Muchos de sus relatos fueron publicados en antologías y revistas especializadas de Argentina, Francia, España, Uruguay e Italia. En 2011 editó en Argentina Colores peligrosos, una selección de sus mejores trabajos. Como se agotó rápidamente, un año más tarde salió en Uruguay a través del sello El gato de Ulthar. Y en 2015 vendió los derechos del libro a Eslovenia. Ahora trabaja —siempre en Montevideo— en un nuevo libro de relatos, mientras sigue publicando regularmente en revistas extranjeras. "Me gusta la ciencia ficción porque te permite considerar temas de nuestra realidad desde otra óptica", asegura.

7/25/2015

"Cena con amigos" en Blisstopic

Cena con amigos  

Cena con amigos

Rodolfo Santullo y Marcos Vergara

Cazador de Ratas
7,5


"Cena con amigos" comienza y acaba casi con la misma viñeta, dos viñetas que reproducimos aquí abajo. Entre las dos ha pasado un año y un componente de ese grupo de amigos falta. Nos referimos a Bernardo, el mejor amigo de Christian, el protagonista auténtico de esta historia, que muere en su casa borracho en un accidente (se queda dormido en la bañera y se ahoga). Entre las dos viñetas, Rodolfo Santullo (mejicano con residencia en Uruguay, colaborador de Blisstopic y guionista de cómics como "Acto de Guerra" o "Señor Invierno") y Marcos Vergara (argentino, autor de obras como "Mutantes Bukowski" o "Aquí mismo" y editor de Loca Rabia), compusieron un cómic en 2009 sobre la amistad y esos pequeños engaños a los que nos sometemos cada día para no romper esos lazos. La dupla Santullo-Vergara volvería a colaborar en "Valizas" (2010) y "La Comunidad" (2013). Ahora, en 2015, La editorial española Cazador de Ratas recupera esta pequeña gran novela gráfica que podréis adquirir en su página web

Cena con amigos

En esta cena con amigos, Bernardo vuelve a hacer el capullo al meterle mano a su amiga Cinthia en la fiesta de inauguración de su nuevo piso. No es la primera vez que Bernardo se permite esa "libertades" con sus amigas. También la cagó con su ex Marcella, que ahora sale con su amigo Christian, y con la novia de su amigo Jorge, Silvia. Todos piensan que es un "pelotudo", menos Christian, que sigue queriéndole aunque no para de insistirle una y otra vez que comience a madurar. Cuando Bernardo muere, solo Christian le vela solo en el Tanatorio. A nadie le caía bien Bernardo, pero le soportaban porque era el mejor amigo de Christian, la única persona que todavía mantiene unido a este grupo. Santullo y Vergara nos van narrando diferentes etapas de la vida de esta cuadrilla de amigos que podría ser la tuya (el gracioso, el ligón, el comprensivo, el nuevo, la mosquita muerta, etc...) en diversos flashbacks que aportan información crucial, sobre todo cuando un inspector de policía acude a Christian extrañado con el caso (que está cerrado como accidente), ya que había dos copas con vino en el cuarto de baño donde Bernardo se murió. Una nota de misterio justa para que comencemos a buscar pistas ocultas en esos recuerdos que se van intercalando entre la trama. Una magnífica novela gráfica que te atrapa desde su primera viñeta, o primer chiste. 

cena03

7/22/2015

"Cena con amigos" en Culturamas

Cena con amigos

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cenaconamigos01Por Jaime Valero

Los grupos de amigos son un objeto de estudio fabuloso tanto para los profesionales de las ciencias sociales como para los escritores de ficción. Permiten adentrarse en la psicología de cada individuo, analizar el rol que adopta cada uno dentro del grupo y examinar las tensiones latentes que se generan entre sus miembros, y que muchas veces solo necesitan de una pequeña chispa para que todo estalle por los aires y se monte el drama necesario para toda buena obra narrativa. En el caso del cómic que hoy nos ocupa, esa chispa se enciende durante una cena. Bernardo acaba de mudarse y reúne a sus amigos a la mesa para inaugurar su piso en buena compañía. Fluyen las viandas y los licores, sobre todo esto último, también los chistes de su mejor amigo, Cristian, que serán una constante durante la narración, y de repente, llevado por unos instintos primarios de los que sabremos más conforme avance la lectura, Bernardo se propasa con la novia del celoso Germán. El consecuente enfado es monumental, y las tensiones latentes que flotan en el grupo comienzan a salir a la superficie, hasta que una muerte inesperada termina por desatar los acontecimientos de esta interesantísima novela gráfica.
Cena con amigos es el primer cómic del guionista Rodolfo Santullo (Mexico D. F., 1979) que desembarca en España, y en él se nos descubre como un escritor capaz de contarnos muchas cosas y de definir a sus personajes con una envidiable economía narrativa. Destaca también por su fino oído a la hora de plasmar el habla coloquial, y por la espontaneidad con que factura los diálogos. La obra es un slice of life que aborda múltiples temas. Uno de ellos es la resistencia del individuo a abrazar la madurez que cabría esperar por su edad. Otro, los finos cimientos que mantienen en pie la amistad, y el esfuerzo que supone no derrumbarlos, aunque ello implique tragarse ciertos sucesos escabrosos capaces de separar incluso a los más íntimos amigos. Todo ello viene regado por varios dejes de humor que suavizan la intensidad de algunos pasajes, y por un puntito de misterio que nos remite al género negro que Santullo cultiva en sus obras en prosa. El cómic queda redondeado por el trabajo del dibujante Marcos Vergara, que en un primer acercamiento puede parecer poco vistoso, pero cuando el lector se adentra en la trama resulta perfecto para complementar la información otorgada por el guionista. Especialmente en lo que respecta al perfil de los personajes, que ya solo por su aspecto, vestimenta y expresividad quedan retratados con mucho detalle.

cenaconamigos02Atentos como solemos estar al cómic norteamericano, europeo, japonés o nacional, a veces se nos olvida dirigir la mirada hacia Sudamérica, cuya tradición historietística se cuenta sin lugar a dudas entre las mejores del mundo. Es de agradecer, por tanto, que la gente de Cazador de Ratas haya puesto el radar sobre este joven guionista del que confío podamos ver pronto más cómics editados en España. Al frente de la editora Grupo Belerofonte, Santullo ha firmado obras de diversos géneros como Dengue, Los últimos días del Graf Spee y Acto de guerra, y tras el buen sabor de boca dejado por Cena con amigos, estoy deseando catarlas.

Ficha Técnica
Título: Cena con amigos
Autores: Rodolfo Santullo y Marcos Vergara
Editorial: Cazador de Ratas
Encuadernación: Rústica
Páginas: 84
Precio: 13€

7/05/2015

"Cena con Amigos" en Libros Prohibidos

cena-con-amigos-Libros-Prohibidos 

R. Santullo y M. Vergara: Cena con amigos

Guión: Rodolfo Santullo
Ilustraciones: Marcos Vergara
Año: 2009
Editorial: Cazador de ratas (2015)
Género: Cómic
Valoración: Recomendable
Hace unas cuantas semanas, entramos en contacto con una editorial gaditana de reciente creación, Cazador de ratas (gracias por el ejemplar, por cierto), cuyo proyecto viene con mucho empuje. Desde aquí queremos darle todo nuestro apoyo, aunque, como bien saben nuestros lectores, nosotros no nos casamos con nadie.
Cena con amigos relata la historia de un grupo de colegas que se conocen desde secundaria y que, al crecer y evolucionar sus respectivas vidas, sufren los inevitables cambios. Esta crisis de paso a la madurez, o más bien paso a los problemas de la vida adulta, se verá sacudida con los hechos ocurridos en una cena donde están todos presentes.
Lo primero que llama la atención de este cómic es su estructura rota, llena de aristas, de flashbacks y de saltos al vacío. No por ser un tebeo (me encanta y añoro esta palabra) su lectura es simple del punto A al C pasando, a lo mejor, por B, sino que busca constantemente acaparar la atención del lector con sus filigranas. A veces basta con observar más de la cuenta el detalle de las ilustraciones (muy ricas y variadas todo el libro, por cierto), para perderse. Pero que nadie se preocupe, que es fácil volver a encontrarse. Y es que este cómic tiene alma de novela experimental, o de película alternativa.
Otro punto a favor: la cercanía del relato, su verosimilitud. Cena con amigos de verdad parece una cena con amigos, en un perfecto retrato de la evolución de un grupo (o barra, según el vocabulario uruguayo) unido desde hace muchos años. SI bien es cierto que la historia que se relata se sale un poco de lo normal, en absoluto abandona esa aureola de autenticidad. De hecho, conozco grupos donde han ocurrido cosas bastante más increíbles.
A mí, en particular, como franco-español, me ha cautivado el contacto con el lenguaje coloquial uruguayo que se despliega con toda su naturalidad en Cena con amigos. He de reconocer que al principio me fue difícil seguirlo, pero es algo que duró un par de páginas.
cena-amigos-Libros-ProhibidosY ahora la pega (sí, siempre hay pega). Alguno me va a tachar de puritano, pero me da lo mismo. En esta obra se recurre a la imagen idealizada de ellas a diferencia de ellos. Los chicos pierden pelo y ganan en barriga, pero las chicas están todas estupendas. Como a hombre al que le gustan (mucho) las mujeres, entiendo que esto ocurra, pero no deja de quedarme ese regusto de rancio cánon de belleza machista y execrable que tanto daño hace a la mujer y a nuestra sociedad. Ya sé que esto no es algo nuevo ni único en este cómic (más bien todo lo contrario), pero me veo en la obligación de, como mínimo, señalarlo. Vamos, que no debería ser lo normal.
Dicho esto, sólo me queda recomendar con gusto este tebeo, que se lee en un (buen) rato.

6/24/2015

"Control de Plagas" en La Bitácora de Maneco

martes, 23 de junio de 2015

CONTROL DE PLAGAS: ¿A QUIÉN VAS A LLAMAR?

Control de plagas. Guión: Max Aguirre. Dibujos: Jok. Ilustraciones: Max Aguire. Tratado de Mostros y Espetros: Max Aguirre, María Eugenia Alcatena, Federico Baert, Diego Baiardi, Martín Betancor, Fran Cascallares, Diego Cortés, Alejandro Farías, Adrián Figueroa, Pablete García, Javi Hildebrabdt, Guillermo Höhn, Jok, Elizabeth Lerner, Magnus, Eduardo Mazzitelli, Leonardo Oyola, Martín Pérez, Laura Ponce, Federico Reggiani, Roy, Rodolfo Santullo, Luciano Saracino, Ianina Trigo, Andrés Valenzuela, Fabián Zalazar, Alejandro Zina (guiones), Max Aguirre, Paula Andrade, Enrique Alcatena, Carlos Aón, Gerardo Baró, Jorge Blanco, Nico Brondo, Hernán Cañellas, Pablo Colaso, Caio Di Lorenzo, Lauri Fernández, Leandro Fernández, Gervasio, Kwainchang Kráneo, Horacio Lalia, Lara Lee, Alejandra Lunik, Fran López, Majox, Cristian Mallea, Ángel Mosquito, Dolo Okecki, Richard Ortiz, Camila Rapetti, Leo Sandler, Pablo Tambuscio, Rodrigo Terranova, Tute, Marcos Vergara, Erica Villar, Fabián Zalazar (dibujos). Portada: Jok. 160 páginas en blanco y negro. Colectivo Editorial Mojito (Grupo Belerofonte, Dragón Comics Editora, Estuario Editora, Loco Rabia). ISBN: 978-9974-99-548-2. Uruguay/Argentina, agosto de 2014. 

Voy a decirlo de arranque. Control de plagas es una de las historietas más entretenida y lograda de los últimos tiempos. Pero hay algo en la estructura con que Max Aguirre y Jok armaron el libro para el Colectivo Editorial Mojito que no me termina de cerrar, quizá porque el formato de edición elegido diluyó el impacto emocional que los propios autores venían construyendo meticulosamente; borroneando un poco la compacta integralidad alcanzada en la primera de las tres partes en que me atrevo a dividir el todo. 

Este bloque inicial, compilación de los seis episodios serializados en el blog Historietas Reales entre el 22 de marzo de 2011 y el 4 de febrero de 2014, sienta las bases de la aventura, presenta a los personajes y las relaciones existentes entre ellos y con el entorno. Define también el tono arrabalero de la obra, una mirada tercermundista sobre los yeites clásicos de la ciencia-ficción post-apocalíptica, con mucho humor, mucho cinismo, mucha desmesura. Un explosivo cóctel batido al ritmo de cierto desencanto inherente a la idiosincrasia argenta. La única forma (tal vez) en que se puedan sobrellevar las pérdidas reales y simbólicas que cargan los protagonistas, obcecados en zafar de la desgracia que les tocó en suerte. 


Porque en el mundo de Control de plagas, lo que reina es una invasión de monstruos, vampiros, momias, zombies y todo tipo de criaturas demoníacas, ensañadas con la humanidad cansada de transitar tanta pena y tanta herida. Por suerte (¿por suerte?) contamos con esta especie de artesanales Cazafantasmas que les hacen frente, fumigadores extremos con más resolución e inventiva que tecnología de punta. Cuerpo a cuerpo, con herramientas mecánicas, químicas y/o físicas, le hacen frente a la muerte desdramatizando el percance, pero con la sospecha de una traición carcomiéndoles las entrañas. Duda existencial que, según los autores, será resuelta recién en un futuro segundo tomo. 

Y en este punto, avanzada un poco más de la mitad del libro, el libro arranca para otros pagos. Tan interesantes de recorrer como el primero, pero distintos y algo divergentes del núcleo dramático central. La primera parada es el Tratado de Mostros y Espetros (sic), manual de zoología fantástica influido por el Moby Dick de Melville y El libro de los seres imaginarios de Borges. Una joya (dentro de otra joya) que abre el juego a escritores y dibujantes amigos de los autores (de Alcatena a Tute, de Leonardo Oyola a Rodolfo Santullo); y que acrecienta nuestro deleite como lectores. Y después, sobre el cierre, dos episodios autoconclusivos (e inéditos) de la historieta, precuelas del bloque inicial resueltas con un registro más zumbón y liviano.

Ilustración de Max Aguirre

Vuelvo al principio. Control de plagas es una de las historietas más entretenida y lograda de los últimos tiempos. Pero se me hace (estoy convencido), que la decisión editorial tomada a la hora de ordenar los contenidos del libro no la favorece; y termina por deslucir algunos de los muchos logros que tiene para ofrecer. Que el resultado final siga siendo tan atrapante, habla a las claras del poder que late en estas páginas. 
¿Querés (como yo) la segunda parte? ¿A quién vas a llamar? 
Fernando Ariel García

6/22/2015

"Cena con amigos" en La casa deshabitada

domingo, 7 de junio de 2015

Lo nuevo de Cazador de Ratas: "Cena con amigos"


Título: Cena con amigos
Autores: Rodolfo Santullo (guión) y Marcos Vergara (ilustraciones)
Año: 2009
Páginas: 83
Editorial: Cazador de Ratas

De esta novela gráfica, o cómic depende de gustos, ha dicho Hernán Martignone en su blog "Sobre Historieta": Ya en las primeras páginas, Santullo y Vergara nos presentan a cada uno de los personajes de una forma única, perfectamente reconocible, con características interiores y exteriores bien definidas al modo de una sitcom, aunque con un tono ciertamente más amargo o agridulce, más gris, pero en el que la amistad pervive, pese a todo.

Bernardo se traslada de casa: para auxiliarle en la mudanza, cuenta únicamente con la ayuda de Cristian, su mejor amigo. Así, y trufado con un chiste de un avión con problemas y cuatro paracaídas para cinco pasajeros, se inicia esta historia que habla, entre otras cosas, de la amistad y del paso del tiempo que algunos asumen con resiganción y otros se niegan a aceptar. 

La cena con amigos del título no es otra que la fiesta que organiza Bernardo para celebrar su nueva vivienda. Todo transcurre con cierta lógica hasta que... Quien más quine menos ha conocido a tipos como Bernardo, dominados por cierto complejo de Peter Pan, lo que les lleva a cometer alguna que otra imprudencia. En la cocina, alejados de los demás invitados, mientras Cynthia baraja la posibilidad de no seguir con su nuevo novio, Bernardo aprovecha la coyuntura para sobrepasarse con ella. Éste es el detonante para que las amistades se resquebrajen y el ambiente festivo acabe en el cubo de la basura.

Por mucho que Cristian afee la conducta de Bernardo, éste no parece entender, o no quiere, que el tiempo ha pasado y que comportarse como un adolescente en permanente celo es impropio de su edad. Aunque Bernardo afirma que "el tiempo pasa corriendo, boludo. Cada vez estamos más viejos. Más adultos. Más maduros." no cree en ello. Se obstina en aferrarse a los viejos tiempos.

La noche acaba de la peor manera posible. No ya porque, de regreso a sus casas, Germán y Cynthia discutan, lo mismo que les sucede a Jorge y Silvia, y Cristian y Marcela. No. Rodolfo Santullo y Marcos Vergara reservan el peor final inimaginable para quien se queda solo, señalado por los demás como un auténtico aguafiestas: Bernardo. A veces no es conveniente emborracharse dentro de una bañera llena.
Todo se precipita. Desde entonces los autores, valiéndose de los diálogos justos y unos dibujos de suaves formas y acertadas fisonomías, nos cuentan la vida de los supervivientes, cómo se es capaz de esquivar el drama y mantener en equilibrio una amistad que parece siempre en duda y, a la vez, inquebrantable.


Finalmente el Habitante Incierto de esta casa quiere acusar recibo y señalar su agradecimiento a la editorial Cazador de Ratas por haberle remitido un ejemplar de esta joyita. Muy recomendable a quienes gustan de estas historias gráficas con acentos realistas y sabor a buen trabajo.

6/18/2015

Historieta uruguaya en El País

De historias y de historietas

De la mano de impulsos personales y los Fondos Concursables, el cómicuruguayo da pelea. Presente en libros y la web, por ahora apunta más a relatos de no ficción.

Montevideo Cómics es la gran vidriera de una pequeña industria que se mueve todo el año.
Pancho el Pit Bull, dibujado por Nicolás Peruzzo
MaGnUs es guionista y rotulador.
LEONEL GARCÍAdom jun 14 2015
 
El cómic uruguayo hoy se vende en librerías. Así lo resume Nicolás Peruzzo, guionista, dibujante, editor de Ninfa Comics y secretario de la Asociación Uruguaya de Creadores de Historietas (AUCH). Es un mundo de entre diez y doce publicaciones en formato libro al año, a través de una decena de editoriales, para un público local que, agrega, no llega a dos mil personas, "de los cuales a menos de la mitad le interesa lo nacional". Y si en el resto del planeta la ficción y la fantasía son lo más asociado a esta narrativa gráfica, aquí la historia es lo que parece rendir más.
Pero es un mundo que vive y lucha. Si bien no alcanzó su techo, al menos "ya encontró cierta estabilidad" en su producción, según piensa Rodolfo Santullo, guionista, director del grupo editorial Belerefonte y uno de los referentes de la movida. El comienzo de esa estabilidad lo sitúa en 2005, cuando se crearon los Fondos Concursables para la Cultura, que financian un más que importante porcentaje de esos libros. "Sin ellos, las publicaciones serían la mitad". Las otras son iniciativas privadas, a su costo.
Y si bien la llamada "generación Guambia" (por la revista de humor) es aún considerada de referencia, sobre todo cuando se habla de dibujantes como Fermín Hontou (Ombú) o Luis "Tunda" Prada, Santullo sostiene que también por esa misma época se dio "una sana profesionalización" del medio. "Me refiero más que nada a un tema de conducta, de forma de trabajar. Darse cuenta de que lo que yo hago tiene que ser entendido por cualquier lector; que nadie trabaja solamente para uno".

Historias.

Pancho el Pit Bull, dibujado por Peruzzo, Vlad Tepes, un vampiro uruguayo guionado por Silvio Galizzi, o Portento, un superhéroe bien en clave de humor craneado por MaGnUs e ilustrado por Carla Rodrigues y Pedro Carvalho, son dos ejemplos de la ficción uruguaya hecha cómic. Además de estar a la venta en librerías, mucho de este material está disponible en Internet, en portales como marcheuncuadrito.blogspot.com. Es que el cómic uruguayo también está en la red.
"Acá en Uruguay no hay nada ni parecido al aparato de publicidad que pueden tener Marvel o DC Comics (posiblemente las editoriales del género más conocidas del mundo). Acá nadie se pone a hacer cómics para hacerse millonario. Si lo hacés, lo más probable es que sea porque te gusta y quieras que la mayor cantidad de gente sepa lo que hacés. Internet permite que la gente sepa que lo que hacés existe. Y el que quiera tener el libro lo va a comprar", señala precisamente MaGnUs (Martín Pérez), uno de los editores de Gas Comics.
Pese a la existencia de ficción, los textos y dibujos basados en la historia predominan en esta nueva etapa del cómic nacional, sostienen Peruzzo y Santullo. "Acá se arrancó mucho con lo histórico, todavía no hay un lenguaje propio como con la música", sostiene el primero. "Acá la historieta histórica tiene muchísima fuerza", acota el director de Belerefonte. Este último menciona a la novela gráfica Zitarrosa, escrita por él y dibujada por el argentino Max Aguirre, que se editó en octubre de 2012 y agotó una tirada de 1.000 ejemplares, y también las Crónicas del Inxilio, de Galizzi, que son anécdotas ambientadas en la última dictadura. También el Ministerio de Defensa realiza unas "historietas históricas educativas", pensadas sobre todo para el público infantil, guionadas por el propio Santullo e ilustradas por Alejandro Rodríguez Juele (presidente de AUCH), "que trata de episodios puntuales, como la Batalla de las Piedras".
El proyecto Bandas Orientales, que también puede ser calificado como "historietas históricas educativas", pensado para ser descargado por las "ceibalitas" y también seleccionado por los Fondos Concursables, es una buena síntesis de la actualidad del cómic uruguayo. De hecho, ahí aportan muchos de los guionistas, dibujantes, coloristas y rotulistas más importantes del país, quienes además tienen sus propias publicaciones.
Es que el multiempleo es una necesidad. AUCH tiene unos 65 miembros, de los cuales unos 40 son activos. Santullo estima que, en sus distintos grados de profesionalismo, hay entre 75 y 100 personas dedicándose al cómic en Uruguay. "Hay un puñado, que serán doce o a lo sumo quince, en su gran mayoría dibujantes, que viven de esto. Luego tenés a los polifuncionales como yo, que me dedico a la historieta, al periodismo y a la narrativa. En eso, el cómic no es distinto a las otras corrientes artísticas que hay en Uruguay. Y claro, ¡está el que arrancó para los ocho horas y en sus ratos libres hace un par de dibujos!".

Destaques.

Hoy se destacan en el mundo del cómic dibujantes uruguayos como Richard Ortiz (contratado por DC Entertainment para Wonder Woman 77), Matías Bergara (al que Peruzzo califica como el ilustrador nacional "con más proyección"; hoy trabajando para las tiras de la serie Sons of Anarchy) o Christian Duce.
En un mundo donde no sobran lugares para formarse —está la Continental School, el Club del Cómic y el taller de Tunda Prada—, Duce es autodidacta y comenzó en este mundo cuando rondaba los 20 años (hoy tiene 34). "Lo mío es particular. Yo no leía ni leo comics. A mí me gustaba el dibujo, el renacimiento y la filosofía. Un día agarré un par de historietas y me pregunté cómo se hacía. Comencé a practicar anatomías, me di cuenta de que podía hacerlo y que era una salida laboral". Vive en Colonia desde hace una década con su esposa y dos hijos, pero sus inicios fueron en Montevideo. Y no fueron buenos inicios: "Me basurearon bastante porque era muy gurí. Había gente que me dijo que me dedicara a otra cosa, que no tenía nivel... Hay mucho ego". Duce, que es cultor del perfil bajo, no forma parte de AUCH. Dos o tres años después, el boca a boca cruzó fronteras y dibujos suyos terminaron en un despacho de DC. Hoy trabaja para las distintas series de Batman.
"Me dediqué a lo mío y cuando quería acordar trabajaba quince horas diarias para llegar a un deadline". Editoriales como DC tienen un ritmo infernal. A Christian le llega un guión y él lo debe leer, dibujar y terminar —lápiz y tinta— en el día. Ha llegado a hacer hasta ocho páginas en tres días. "Lo difícil no es tanto llegar a esos lugares sino mantenerse. Tienen una dinámica de trabajo muy exigente. De todas formas, gracias a Internet trabajo desde casa, estoy con mi familia, me hago un mate...".
"Cada uno tiene su chacrita y es innegable. A cada uno le gusta trabajar como quiere. Pero también hay muchas colaboraciones por afinidad personal o profesional", dice MaGnUs sobre la unión (o no), más allá de AUCH, de quienes trabajan en esto en el país. El mundo del cómic uruguayo todavía es muy pequeño; el público es muy reducido. Esas dimensiones hacen que se mire mucho hacia Argentina por una simple razón de subsistencia. Pero, al final, esa debilidad termina siendo una fortaleza: "Como nadie te marca nada, cada uno cuenta la historia que quiere y como quiere", resume Santullo. Y para aquellos proyectos que los Fondos no premian, está la autoedición o la web.

EL GUETO DE LOS AMANTES DEL COMIC

Nicolás Peruzzo (35) ha hecho tanto ficción (Ranitas, Pancho el Pit Bull) como ha realizado trabajos institucionales para la Comisión del Bicentenario. Todavía lo miran con perplejidad cuando dice que se dedica al cómic. "No te podés molestar. Yo lo comparo con el gusto por el tango o los vinilos. En una época las historietas eran masivas. Hoy hay como un gueto de consumidores".

UN MUNDO DE AUTOEDICIONES

Martín Pérez (35), MaGnUs, es guionista y diseñador gráfico. También es rotulista. Y sabe bien lo que es sacar a pulmón su propio trabajo. "Salvo contadas excepciones, salvo algún proyecto educativo, ninguna editorial te va a decir que está buscando autores. Todos los cómics que salen acá, en definitiva, son autoediciones. Entonces, si tenés un cómic y querés sacarlo, vas a tener que moverte vos solo. Es cierto que están los Fondos, pero si al jurado no lo convence, no te premia. De todas formas, siempre tenés la posibilidad de publicarlo en la web".

FIRME EN SU PROPIO ESTILO

Cuando a Christian Duce lo contactaron de DC, lo primero que le dijeron fue que "siguiera el estilo de un renombrado dibujante yanqui", al que pide no mencionar. Era una oportunidad gloriosa y negarse a ese pedido la hubiera complicado; pero él se plantó. "Les dije que si les gustaba lo mío, bárbaro; si no, muchas gracias y adiós. Yo tengo mi propio estilo y mi dignidad. Yo no miro el trabajo de nadie. Como no tengo la influencia de nadie, sigo mi propia manera de trabajar". Y le fue bien.
Cultor del bajo perfil, Duce está bastante por fuera de lo que es la movida del cómic nacional. De hecho, dice, el que lo "redescubrió" en Uruguay fue MaGnUs, quien leyó una entrevista al surcoreano Jim Lee —historietista de gran prestigio en el mundo— donde el uruguayo era muy elogiado.