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2/19/2016

"Piedra, papel o tijera" en Página 12

PIEDRA, PAPEL O TIJERA (Alejandro Farías y Jozz / Mojito Colectivo Editorial)
Farías (Mi Buenos Aires querido) da aquí otra muestra de su ductilidad como guionista. En Piedra... el guionista se despacha con un thriller digno de Quentin Tarantino. Un secuestro, narcotraficantes de barrio chico que aparecen de la nada, dos repartidores de pizza y una piba con el Edipo mal resuelto construyen una trama de tropiezos y confusiones desafortunadas, para derivar en un final shakespeareano. En este sentido, es uno de los guiones más redondos del autor. Aquí lo acompaña un dibujante brasileño, Jozz, de trazo suelto y narrativa ágil, que retrata muy bien las calles de los barrios de Buenos Aires y trabaja con soltura las secuencias sin diálogos.

 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/18-37851-2016-01-29.html

2/09/2016

"Piedra, papel o tijera" en Sala de Espera




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Piedra, papel o tijera

Alejandro Farias/ Jozz

Mojito colectivo editorial
El piedra, papel o tijera es un pequeño juego de azar, en el cuál dos jugadores agitan sus puños tres veces mientras recitan “piedra, papel o tijera” todos alguna vez lo jugamos. Esta historia es como ese juego donde los personajes se la juegan esperando que el azar les sea favorable pero tal como en el juego creyendo que de alguna manera la suerte pueda cambiar su futuro.

Originalmente fue publicada en el blog del colectivo de historietas Marche un Cuadrito! (marcheuncuadrito.blogspot.com) que desde 2011 reúne historietistas de Uruguay, Brasil, España y Portugal, y Recientemente fue editada por la editorial Mojito. Se trata de una novela gráfica escrita por Ale Farias (Arg) e ilustrada por el artista brasilero Jorge Zugliani (Jozz), un libro que en pocas páginas genera imágenes cuasi cinematográficas, con diálogos directos y reales que nos cuenta la historia de Zeta un repartidor de pizzería, que tiene una vida sencilla, hasta que el azar en una entrega cambiará su vida para siempre.

1/24/2016

"Piedra, papel o tijera" y "¿Qué he ganado con quererte?" en la diaria

¿Qué he ganado con quererte?, de
Alejandro Farías y Junior Santellán.
Belerofonte-Estuario-Loco Rabia,
2015. 96 páginas.
¿Qué he ganado con quererte?, de Alejandro Farías y Junior Santellán. Belerofonte-Estuario-Loco Rabia, 2015. 96 páginas.

Felisberto al azar

“Piedra, papel o tijera”, de Alejandro Farías y Jozz. Mojito, 2015. 64 páginas. / “¿Qué he ganado con quererte?”, de Alejandro Farías y Junior Santellán. Belerofonte-Estuario-Loco Rabia, 2015. 96 páginas. 

En 2015 fueron publicadas en Montevideo dos novelas gráficas con guión del argentino Alejandro Farías (Bahía Blanca, 1978). Se trata de Piedra, papel o tijera, del colectivo editorial Mojito (que reúne a las editoriales Dragoncomics, Estuario, Loco Rabia y Belerofonte) con arte del brasileño Jorge Octavio Jozz Zugliani; y ¿Qué he ganado con quererte?, con arte de Junior Santellán (Fray Bentos, 1982), editada por Belerofonte, Loco Rabia y Estuario, que ganó un Fondo Concursable para la Cultura.
Se trata de dos historietas especialmente ricas e interesantes, que, cada una a su manera, logran aportar facetas nuevas a la quizá un poco uniforme figura contemporánea del género en Uruguay (quizá incluso en el Río de la Plata), en particular si consideramos el costado más “experimental” de su propuesta.
Pero vamos por partes. Piedra, papel o tijera está narrada con pericia y vértigo. El título remite al juego de azar, y el azar a la trama inasible de los acontecimientos, al qué hubiese pasado si en vez de…, un tema “universal” -e inagotable- que Farías logra trabajar sin rebajarlo demasiado al cliché. La trama se instala en lo que podríamos llamar el subgénero del autosecuestro-que-termina-mal (o, mejor, de la complicación de un secuestro original), un poco guiñando a la clásica Fargo (1996), de los hermanos Cohen. Lo de “que termina mal” puede parecer un spoiler, pero desde el comienzo de la novela Farías, astutamente, se encarga de sugerirnos que en el universo en que se mueven sus personajes no tiene sentido apostar por un final feliz.
Entre los momentos más destacables del libro hay que mencionar la página 20, con su división en tres partes secuenciadas verticalmente en el espacio de la página, y también la composición de buena cantidad de las viñetas: la última de la página 21, la página 27 en su totalidad, la segunda de la página 51 y las dos últimas páginas completas son buenos ejemplos del talento de Jozz. Si bien en el libro no aparecen muchos más juegos formales al estilo de la mencionada tripartición, la manera en que es explorada la narrativa desde la interrelación de historias paralelas acerca a Piedra, papel o tijera a la zona más experimental de la historieta rioplatense reciente, que tuvo, en su momento, un ejemplo brillante en Aloha, de Maco.
Ese acercamiento aparece todavía más claramente en ¿Qué he ganado con quererte? Si bien es más irregular que Piedra..., es también la más arriesgada, y, por lo tanto (en un medio en el que la perspectiva editorial es la que predomina, favoreciendo casi siempre obras de artesanado cuidadoso, recetas consagradas y temas “de interés”), la más valiosa. Para empezar, cabría señalarla como una de las pocas -poquísimas- historietas publicadas recientemente en Uruguay que prescinde del “contar una historia” como un valor central, en tanto el libro en su conjunto no puede reducirse a ninguno de los tres relatos diferenciables (ni los presenta en una jerarquía evidente): una vida de Felisberto Hernández dibujada por la protagonista, la vida y las peripecias de ella como personaje (ambas forman una suerte de unidad metahistorietística, por cierto) y un tercer relato que, con magnífica ironía, cierra la novela y es propuesto como una historia de intriga y espías.
Las secciones que representan el trabajo de la protagonista aparecen dibujadas en un estilo que puede remitir al de ciertos cómics de no-ficción -como el excelente Economix, de Michael Goodwin y Dan Burr-, mientras que la trama de espías es presentada de manera vintage, como una apropiación del estilo de las revistas Misterix y Hora Cero (por mencionar dos que aparecen retratadas en el libro).
Es cierto que la presentación de la figura y la obra de Hernández es un poco ingenua o simple (de hecho el libro inventa -o reproduce: hay una bibliografía al final- una manera de “justificar” la marcada orientación hacia la derecha del escritor, como si ese elemento biográfico fuese tan incómodo y obsesionante que se volviera imperioso explicarlo) y aparece por ahí (en la página 42) un Artaud confundido con Rimbaud, pero, más allá de estos y otros pequeños tropiezos (hay que decir, por ejemplo, que a Santellán le sale magníficamente bien el estilo de las secciones dibujadas por la protagonista pero no tanto su parodia de la historieta clásica de acción y aventuras), las viñetas que construyen una lectura de la obra (y la vida) de Felisberto son brillantes, en tanto verdaderas metáforas visuales, por momentos tan extrañas e inquietantes como las imágenes del autor de El caballo perdido. Y esa densidad poética no es un logro menor. En un año que vio excelentes reediciones de la obra de Hernández (las de Cuenco de Plata y Alfaguara, especialmente), la novela de Farías y Santellán se vuelve un libro imprescindible.
Un detalle más: vale la pena ponerse a pensar en la prologomanía que aqueja a la edición de historietas en Uruguay, porque en ella puede leerse un signo del perfil que ofrece el noveno arte actualmente y por estas latitudes. Las dos novelas aquí comentadas exhiben prólogos, y de hecho ¿Qué he ganado con quererte? incluye tres. Todos interesantes en sí mismos, es verdad, pero que curiosamente (salvo algunas líneas del tercero, a cargo del legendario dibujante argentino Luis Scafati; los otros dos pertenecen a los argentinos Sol Echeverría y Pablo de Santis) se limitan a referirse a Felisberto Hernández (como si fuera necesario presentarlo; ¿o lo es para los lectores de historieta?; hay algo, quizás, estrictamente funcional en esos prólogos), sin hablar del trabajo de Farías y Santallán. Tal vez lo que pasa es que en los años 80 y 90 el cómic local buscó ser contracultural y combativo, y si las revistas y fanzines publicados tenían notas editoriales (a modo de prólogo) era más bien para decir por qué todo lo demás era una cagada y lo que se estaba a punto de leer, en cambio, era la salvación de la cultura nacional; ahora el objetivo es, o parece ser, presentar a la historieta como una forma integrada, civilizada y amable de la cultura, como un producto viable (también desde un punto de vista económico) y, bajo sus códigos, serio. Por eso los prólogos de estos libros nos informan, nos instruyen, nos insertan en la relevancia de lo que vamos a leer y lo “justifican”. Pero muchas veces ese gesto opera con una suerte de seriedad impostada y un poco aparatosa, y cabe siempre o casi siempre preguntarse si no sería mejor dejar vivir a la historieta por su cuenta, por sus propios caminos.


10/14/2015

"Firebunny", "Causas Perdidas", "Osoconalas" y "Piedra, papel o tijera" en ExLibris de Búsqueda

 
“Firebunny”, Pablo Fernández.
Grupo Belerofonte, 54 páginas, 150 pesos.

Ponpon es un conejo tierno, enamorado, bastante empalagoso. Vive en una pradera con su coneja Fifi y pasan las noches abrazados mirando la luna. Son conejos de cuento de hadas. Hasta que los capturan.
Bajo la lupa de un doctor malévolo, Ponpon y Fifi terminan en un laboratorio, encerrados en jaulas y junto a otros conejos destinados a la experimentación. Ahí Ponpon conoce el infierno, empieza a endurecerse, a mostrar su costado más conflictivo y a manifestar ansias de rebelión.
Un compañero de celda le advierte sobre su enemigo: “No es un científico cualquiera, es Piedrabuena ‘el Aniquilador’, conejo que se lleva, conejo que no regresa”. Pero él sigue enfrascado en la lucha: “Es hora de poner el destino en nuestras manos. Es hora de romper las cadenas. ¡Podemos ser esclavos o podemos ser conejitos!”. Y se decide a dar el primer paso en su carrera por convertirse en superhéroe. Así nace Firebunny.

 
Causas perdidas”, Federico Baert, Carlos Aón y Lara Lee.
Grupo Belerofonte, 64 páginas, 250 pesos.


Con el entusiasmo profesional a flor de piel, el periodista Facundo Botero se instala en una pensión ubicada en un suburbio oscuro, con el fin de empezar a trabajar en un semanario casi en decadencia. Pero el ambiente lo corrompe. Hay drogas, prostitución, personajes esencialmente agresivos y un sistema desigual que lo termina de hundir. Pierde el trabajo. Pierde todo.
“Al lector que necesita que le cuenten historias donde el sexo no manche y las drogas sean cool, que quiere parábolas edificantes o relatos con moraleja, vale aclararle que acá va a pasar mal, que mejor salga buscando otros destinos, quizás más tranquilizadores y políticamente correctos”, escribe el historietista argentino Max Aguirre en el prólogo.

 
“Osoconalas”, Lucrecia de León.
Grupo Belerofonte y Estuario Editora, 98 páginas, 400 pesos.

Hay situaciones, frases, pensamientos, movimientos, ideas, actitudes que son —y serán siempre— en esencia femeninos. “Osoconalas” es eso: un libro que captura esa esencia femenina de la que a veces nos mofamos, otras padecemos y otras disfrutamos. Con eso alcanza y sobra para que Oso, su personaje principal —una niña adulta o una adulta niña que cuenta con un par de alas que le permiten hacer y decir lo que quiera—, sea encantador, adorable, honesto y, por sobre todo, muy real (aunque tenga alas). El libro reúne las historietas que la diseñadora Lucrecia de León publicó durante años en su blog. Es un recorrido humorístico, tierno y reflexivo por la mente de un personaje que empieza siendo una niña y va creciendo a medida que pasan las páginas.

 
“Piedra, papel o tijera”, Alejandro Farias e ilustraciones de Jozz.
Mojito Colectivo Editorial, 64 páginas, 250 pesos.  


Piedra, papel o tijera. Pancho elige papel; Zeta pierde con la piedra. Entonces le toca a él salir a entregar un pedido. Se pone el chaleco de la pizzería, se sube a la moto y arranca. Un accidente a medio camino hace que pierda la nota con la dirección del cliente, pero alguna referencia le queda en la mente. Llega al edificio, sube por ascensor y toca la puerta del apartamento que le indica su instinto. Golpea varias veces, pero nadie responde. La puerta está entornada y entra. Escucha ruidos desde el cuarto del fondo, se acerca y a partir de ahí su vida se vuelve caótica. Porque adentro del baño encuentra a un hombre muerto y en una de las habitaciones, a una mujer secuestrada.

10/12/2015

"Piedra, papel o tijera" en Zona Negativa

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Historietas desde Latinoamérica #76 – Piedra, Papel o Tijera

 
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Edición original: Piedra, Papel o Tijera (Mojito Colectivo Editorial).
Guión: Alejandro Farías.
Dibujo: Jozz.
Entintado: Jozz.
Formato: Rústica, 64 páginas.

 
El azar es uno de los elementos fundamentales de la vida, que en ocasiones (si no siempre) influye de manera determinante para que los hechos se den de una manera definida y no de otra. Sobre la base de un razonamiento de ese tipo, representado en el juego “piedra, papel o tijera” que le da título, se cuenta esta historia elaborada por el argentino Alejandro Farías y el brasilero Jozz que se reunieron para este trabajo con una cuota de azar, también, cómo no.
Este libro editado por Mojito (colectivo editorial uruguayo-argentino conformado por Grupo Belerofonte, Dragoncomics, Estuario y Loco Rabia) recopila en papel con una versión corregida y mejorada la historieta publicada en la plataforma digital Marche un Cuadrito! que presenta a un repartidor de pizzas que por confundir un piso se verá envuelto en una trama de suspenso con mucho más en juego que algunos pesos de propina o conocer alguna bella mujer que hizo el pedido.
Ese conflicto tiene que ver con el secuestro de la hija de un millonario que, por una serie de errores, coincidencias, acciones voluntarias e involuntarias, y por supuesto azar (del que decide el “piedra, papel o tijera” y el que no), tendrá impensadas ramificaciones. En el medio se involucrará mucho dinero, drogas, relaciones familiares y románticas, persecuciones y violencia.
La idea no es una que sea tan original y fácilmente pueden pensarse en otras historias que partan de una misma base, implicando a personas con su inocencia en eventos que los exceden por mucho. Pero Farías y Jozz tienen el mérito de elaborar esta idea con una gran capacidad narrativa, planteando un guión con cierta complejidad de una manera fácil de seguir y que resulta en una lectura entretenida y atrapante, gracias al ritmo de suspenso y acción intercalando debidamente momentos de calma, con gran precisión para y sensibilidad para colocar momentos de comedia más relajados y de tenso dramatismo.

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A ello se suma a la manera de escribir los diálogos y de plantear las situaciones de Farías que se siente plenamente real, creíble, aportando al drama de la historia y a las sensaciones que genera en la lectura, y el dibujo de Jozz que en su trazo suelto se permite retratar con la misma calidad escenas de picaresca, de acción, de romance y hasta de ensueño generado por drogas, entre la caricatura, el realismo y lo onírico.
Con este buen trabajo conjunto de los autores, una historia que no destaca por su originalidad sí lo haga por entretener, divertir, conmover con su forma de contar lo que produce una serie de eventos azarosos que se producen para que un día más de trabajo para un joven repartidor de pizzas sea un momento determinante para su vida.
En definitiva, una historieta que consigue hacer mucho en su brevedad que apenas supera la cincuentena de páginas.
Guión - 8
Dibujo - 8.5
Interés - 8

8.2

Nací al mundo del cómic siendo muy chico con un viejo tomo recopilatorio de Ediciones Zinco de la Legión de Super-Héroes, que era el del crossover con Superman que contaba la historia del Superboy del Universo de Bolsillo y demás, una trama muy intrincada que no entendí del todo hasta varios años después. Aún así, fue una buena introducción al Universo DC y todas sus complejidades. Con los años, los gustos e intereses se esparcieron, haciendo que luego de un largo tiempo de hablar sobre DC Comics, hoy me ocupe de otros menesteres del enorme mundo del cómic.

8/27/2015

"Hexmoor" y "Piedra Papel o Tijera" nuevas publicaciones de Grupo Belerofonte

Hexmoor de Mazzitelli y Alcatena

Hexmoor
Aventura/Fantasía
Guión: Eduardo Mazzitelli.
Dibujos: Quique Alcatena.
15,5 cm x 23 cm. 344 páginas. BN.
ISBN: 978-987-3712-08-1
Colección Charquito nº 16 (co-ediciones con Loco Rabia)
Una vez más, Mazzitelli y Alcatena se acogen a las virtudes de la “ucronía”, es decir, una novela histórica alternativa, donde los hechos de la epopeya humana no han transcurrido de la misma manera que conocemos, y sí presentan sutiles (y no tan sutiles) variaciones. Por eso en Hexmoor desfilan autómatas, prodigios, viajes espaciales, célebres personajes y toda esa maravilla que las mentes de esta venerable dupla ha sabido poner en páginas de historieta para nuestro perpetuo deleite.
Páginas interiores:




Piedra Papel o Tijera de Farias y Jozz

Piedra Papel o Tijera Novela Gráfica
guión: alejandro farias
dibujo e ilustración de portada: jozz

64 pgs. / 16 x 23 / B/N
agosto 2015 / ISBN: 978-9974-99-951-0

Zeta hace repartos en una pizzería. Tiene una vida sencilla, hasta que un error en una entrega cambiará su vida para siempre.