3/24/2017

"Banda de Orcos" en 365 Cómics por Año

Arranca una semana brava, con paros, manifestaciones y bardos varios, mientras yo empiezo hoy a dictar un seminario (después de mucho tiempo sin dar clases) y el viernes viajo a Tucumán, a participar del 1º Salón Internacional del Comic de esa ciudad, después de casi tres meses de estar acá, quietito en Buenos Aires. No sé si voy a tener tiempo en estos próximos días para volver a postear en el blog, pero –como siempre- lo vamos a intentar.
Arranco con una deuda que tenía pendiente hace un par de semanas, que era la reseña del otro libro de Rodolfo Santullo editado por Pictus en 2016. Banda de Orcos está pensada como una serie, y esta primera entrega (titulada “Una Razón para Morir”) nos presenta a lo que será el elenco estable, al que veremos desarrollarse (o expandirse, o achicarse) en futuros tomos. La idea es sencilla y muy efectiva: un grupo de orcos llega al campo de una batalla épica, a todo o nada… pero la batalla ya terminó y los orcos perdieron por goleada. Ahora tienen que volver a sus tierras, esta vez perseguidos por tropas del ejército vencedor, sin dejar de lado los peligros típicos del camino en cualquier mundo de fantasía medieval.
Santullo arma una especie de road movie protagonizada por personajes que parecen escapados de un cuento de J.R.R. Tolkien y le pone su sello personal, su típica combineta de aventura clásica con diálogos ingeniosos, situaciones impredecibles y un toque de humor. Siempre respetuoso de los géneros en los que incursiona, el guionista mexicano-uruguayo se esfuerza por dotar a cada pelea de un tinte épico, aunque lo que esté en juego no sea el destino del universo entero, sino apenas la subsistencia de este puñado de parias que no son ni buenos ni malos, y cuyo honor quedó manchado por llegar tarde al combate de sus vidas. Apoyado en cantidades de texto muy moderadas y en la consigna de darle a la trama un ritmo lo más ágil posible, Santullo cuenta una historia sencilla, sin grandes pretensiones, pero que cumple con creces el objetivo de engancharnos con estos personajes y este mundo, al punto de querer leer cuanto antes el segundo tomo.
También contribuye mucho el dibujo de Marc Borstel, autor marplatense de vasta trayectoria en Europa y EEUU, que sorprende con un dibujo detallista y elaborado como el de Salvador Sanz, potenciado por el dinamismo y la fluidez de un Carlos Gómez. Si te gusta la estética académico-realista, te vas a hacer MUY fan de Borstel y vas a limar con las texturitas, los detallitos, la técnica con la que incorpora la referencia fotográfica, además de disfrutar de su impactante manejo de las escenas de acción. Banda de Orcos es una excelente opción para los seguidores de Tolkien y demás autores de fantasía épica, y obviamente para los amantes de la historieta de acción y aventura a todo o nada.

Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2017/03/arranca-una-semana-brava.html

3/15/2017

"Hostil y Abjecto" entre lo mejor del verano para Agencia Nova

“HOSTIL Y ABYECTO”, de Fernando Baldó (Grupo Belerofonte / Loco Rabia)

Fuerte, intenso, extremo, ágil, sorprendente. Este cómic es de esos que no admiten el señalador entre sus páginas ni el 'más tarde lo termino'; pide a gritos ser leído y disfrutado de un tirón. Pasa que tomando el maravilloso atajo de la identificación -¿quién no se ha sentido alguna vez el peor perdedor sobre la faz de la Tierra? ¿quién no ha confirmado que en realidad lo es?, quiero decir-, en las primeras diceisiete páginas ya hacemos causa común con Joaquín Martelli, un triste oficinista despreciado por sus jefes y corneado por su mujer; un mediocre bienintecionado y subvalorado, un sujeto que no encuentra siquiera el consuelo de aferrarse a gratos recuerdos del pasado, ya que de chiquito supo ser abonado premium al bullying por parte de sus compañeritos, y de adolescente sufrió el desprecio sentimental de las jóvenes menos agraciadas del barrio.

Y así comienza la historia: esta potencial carne de suicidio decide de una vez suicidarse...  pero descubre que es inmortal. Y descubre también que el resentimiento que llevaba acumulando desde hace décadas lo desborda y que ahora que puede hacer algo con él, dedicará cada uno de los infinitos segundos de su vida a dañar a aquellos a los que hasta hace poco no le quedaba otra que perdonar.

Sexo (en muchas de sus variedades), violencia (justificada y gratuita), muchísima mala leche y hasta indagación metafísica son los ingredientes que mezcla el joven Fernando Baldó -un tipo que ya conoce de premios internacionales como dibujante, pero que acá se revela como un artista integral brillante- para brindarnos una de las experiencias comiqueras más gratificantes de los últimos tiempos.

Esta es una historieta como para vos...

1- Si te gustan las emociones extremas.

2- Si te parece que los protagonistas de los films Las Venganzas de Beto Sánchez y Un día de Furia se quedaron cortos.

http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2017_3_6&id=54763&id_tiponota=11

3/07/2017

"Quarenta Caixões" entre As 13 Melhores HQs de Horror de 2016

11 – Quarenta Caixões de Rodolfo Santullo e Jok (Jambô Editora, dez/2016)
O roteirista uruguaio, Rodolfo Santullo e o artista argentino Jok se reúnem para contar a história sobre a viagem do navio Deméter, que trouxe o Conde Drácula da Bulgária até a Inglaterra, como visto no clássico romance Drácula de Bram Stoker. A Jambô Editora, famosa por sua linha de livros, RPGs e HQs de fantasia, faz zua estreia no meio dos quadrinhos de horror com um belo álbum que possui um texto envolvente e uma arte incrível.
Compre AQUI.

2/21/2017

"El Color de la Nieve" en la diaria

Paisajes interiores

2016 fue un año especialmente rico para la historieta uruguaya. La publicación de la novela gráfica Rincón de la bolsa, por ejemplo, terminó de consolidar a Nicolás Peruzzo como uno de los dos o tres guionistas más talentosos del medio local; asimismo, el crecimiento en cuanto a publicaciones en el extranjero de Rodolfo Santullo (que escribe frecuentemente para editoriales argentinas) es sin duda un hecho atendible, al que cabe añadir que su editorial, Grupo Belerofonte, continúa coeditando con editoriales argentinas y ofreciendo en el mercado local la obra de los historietistas más interesantes del país vecino, como Alejandro Farías (Bahía Blanca, 1978), de quien fueron ya distribuidos en Uruguay los libros Piedra, papel o tijera (con dibujos de Jozz) y ¿Qué he ganado con quererte? (con dibujos de Junior Santellán), a las que se sumó a fines del año pasado la novela gráfica El color de la nieve, con guion de su autoría y arte de Tomás Gimbernat.
Acaso sea el arte lo más fascinante del libro. Gimbernat debuta en la novela gráfica con la creación de un universo visual bellísimo y expresivo, tributario, cabría pensar, de algunos elementos visuales en las películas de Hayao Miyazaki. Se trata, en cualquier caso, de un mundo habitado por animales antropomórficos (el guion, en ese sentido, remite quizá al clásico Watership Down, tanto la novela de 1972 como el largometraje de 1978, además de, por supuesto, a Animal Farm, de George Orwell) y por humanos, que comparten una geografía de carreteras, paradores, desiertos y ciudades escondidas en los bosques. Las viñetas de carretera, de hecho, están entre las más sugestivas del libro (la primera de la página 8, toda la página 15, la primera de la página 39, toda la página 83) y a las representaciones del bosque como frontera o empalme entre mundos.
El guion de Farías es correcto y, en general, el relato está construido con solvencia. Hay, sin embargo, ciertas bajadas de línea románticas y hasta cursis, y la incorporación del poema “Paseo Ahumada”, de Enrique Lihn (páginas 52-57), si bien no atenta contra la narrativa, termina por convertirse en el momento más flojo del libro (en particular la página 55, que parece querer desviar la atención del lector hacia otro tipo de pacto de lectura, para que de pronto sea retomado el hilo narrativo). La creación del mundo o los mundos ficcionales, de todos modos, termina siendo el lado fuerte de la propuesta, y el ritmo de relato de aventuras que le impone Farías a su guion funciona indudablemente bien.
La trama sigue las peripecias de una tortuga (otro de los personajes emplea el término “tortugo”) que se propone alcanzar la región austral en la que comienzan las nieves, y es interesante que, al señalar esa dirección, el relato queda ubicado en el hemisferio sur del mundo ficcional, acaso como referencia a la geografía de Argentina. La vaguedad en el cometido del protagonista, unida al poder evocativo de advertencias sobre “entrar al bosque” y lo sorprendente de las circunstancias en que termina entrometido el “tortugo” (guerras entre tortugas, ciudades que son inundadas periódicamente, sociedades mecanizadas), si bien en algunos momentos parecen acercarse un poco al cliché, aportan a una trama sugerente y por momentos fascinante, a la que no socava el desenlace algo simple y la comprensión de qué perseguía en verdad el protagonista.
Farías maneja bien el molde clásico de la trama de aventuras, basada en los escollos que van apareciendo, azarosamente, en el camino de un protagonista cuya misión no es presentada con claridad, pero también reescribe ese modelo de relato (al que suma el componente inevitable de alegoría que se desprende del uso de animales antropomórficos) siguiendo las pautas de una road-movie, lo que de alguna manera actualiza (o conecta con otra tradición) el molde elegido. Esto es, sin duda, un acierto de Farías y un buen argumento a favor de esta novela gráfica.

2/15/2017

Nuevos libros: "Hostil y Abyecto" de Fernando Baldó y "Viejos Canallas" de Trillo y Mandrafina

Hostil y Abyecto
De Fernando Baldó
NOVELA GRÁFICA
104 páginas, 16 cm x 23 cm, BN.
Colección Charquito* nº 23.
ISBN 978-987-3712-35-7

*Co-ediciones con Loco Rabia, Argentina

Joaquín llegó al límite. Siempre fue bondadoso, cordial, respetuoso y trabajador pero la vida fue demasiado cruel con él y decide suicidarse. El problema es que no lo logra, por algún insólito y sobrenatural motivo, sus intentos se ven frustrados. Descubre que es inmortal. Desconcertado, resignado y colérico, inicia la búsqueda en el afán por descubrir qué extraño fenómeno le impide quitarse la vida, pero no lo hará discretamente, en su camino aprovechará para vengarse de todos. ¡Y vaya si lo disfrutará! Tanto como usted al acompañarlo en su derrotero, estimado lector, se lo aseguro.
Queda debidamente invitado a conocer la trágica historia de Joaquín, un pobre tipo que no podía morir.





 Viejos Canallas
Guión: Carlos Trillo.
Dibujos: Domingo Mandrafina.
NOVELA GRÁFICA
192 páginas, 16 cm x 23 cm, BN.
Colección Charquito* nº 24.
ISBN: 978-987-3712-30-2

*Co-ediciones con Loco Rabia, Argentina.

Carlos Trillo y Cacho Mandrafina se juntaron para sacar chispas, de esas que generan incendios. Entre sus obras mayores destaca, por su monumentalidad, su ritmo incansable, su idea general y la variedad de tramas que se desarrollan a lo largo de sus páginas, Spaghetti Bros., la saga de los Centobucchi, una familia italiana que vive en los EEUU en la época de la ley seca y que está dividida por los distintos rumbos que ha tomado cada uno de sus integrantes.
Viejos Canallas vuelve a poner foco en aquella época, cuando un sobrino de Amerigo Centobucchi decide escribir la memoria familiar. Aunque nunca se imaginó que podría existir una familia con tal grado de disfuncionalidad.

1/26/2017

"Rincón de la Bolsa" en 365 Cómics por Año

Vamos ya con una de las últimas tanditas de reseñas de este año.
Ahora sí, me toca leer un comic que conseguí en Uruguay y que está escrito y dibujado por autores del país hermano. Rincón de la Bolsa impacta primero por los dibujos: es el primer trabajo importante de Gabriel Serra, un artista que retoma esa línea plástica, fuerte, bien expresiva con la que descolló Matías Bergara, y la adapta con jerarquía a un estilo más pendiente del realismo fotográfico. A veces la foto-dependencia se nota un poco mucho, pero Serra está lejos de sumarse a la horda de los Juan Carlos Flicker que no saben dibujar un fondo, un auto o un teléfono. Da gusto encontrarse con pibes jóvenes con esta calidad y con tanta proyección.
¿Te acordás de La Leona, la serie de Telefé con Nancy Dupláa y Pablo Echarri? Bueno, el guión de Rincón de la Bolsa tiene muchísimos puntos en común con el de La Leona, hasta el detalle de que todo gira en torno a una fábrica textil. La diferencia es que este guión es EXCELENTE. Evidentemente mi amigo Nicolás Peruzzo alcanzó la madurez como guionista y se puede dar el lujo de urdir una trama como esta, que todo el tiempo se siente real, que te atrapa sin golpes de impacto berretas, decorada con diálogos magníficos en los que los personajes reflexionan, tiran conceptos grossos, se enseñan, se aconsejan, o tejen lealtades, amistades y romances ante los ojos del lector. Y sí, varios de esos personajes están puestos en función de que la historia dure 50 páginas y no 24, pero están tan bien trabajados que no hacen más que darle sustancia y espesor al conflicto principal, que –finalmente nos revela Peruzzo- es el que se desarrolla en el foro interno de Jaime Moleda, el protagonista excluyente de la obra. Al final le falta esa pizca mínima de riesgo, como para explicitar mejor el curso de acción que decide tomar Moleda, pero está perfectamente a tono con el ritmo y los climas que generó Peruzzo a lo largo de toda la novela. Si existe la justicia, Rincón de la Bolsa tendría que ser recordada como la mejor historieta uruguaya de 2016, como mínimo.
 
Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2016/12/tres-casi-fin-de-ano.html 

1/22/2017

"The Helltrekkers" en 365 Cómics por Año

Me voy a Inglaterra, unos añitos antes, a 1984, cuando en las páginas de la 2000 A.D. los maestros John Wagner y Alan Grant empiezan a desarrollar (en episodios muy breves) un spin-off de Judge Dredd en el que una caravana de colonos intenta cruzar la Tierra Maldita (Estados Unidos) para llegar de la caótica y violenta Mega-City One a los Nuevos Territorios, donde –si llegan- van a poder vivir en paz. La saga se llamó HellTrekkers y es un festival de violencia y mala leche, con una idea grossa (la que acabo de citar) estirada hasta el infinito. La gracia parece ser que Grant y Wagner nos muestren cómo van muriendo cada uno de estos 111 desesperados, incluso cuando llegan a darles tan poco relieve, que nos importa un carajo si sobreviven o no. Obviamente algunos lograrán sortear todos esos peligros para llegar a la meta, y a medida que se achica el elenco, habrá espacio para que algunos personajes se luzcan un poco más y nos caigan mejor, o peor. Pero la verdad es que, a nivel guión, no hay grandes hallazgos.
El motivo central para amar a HellTrekkers es, claramente, el dibujo. Las primeras cinco páginas son una cátedra del prócer español José Ortiz. Y todo el resto lo dibuja el maestro Horacio Lalia, en un nivel impresionante. No sólo porque después de años de dibujar terror salta de taquito a la ciencia-ficción post-holocausto, sino por la fuerza que le pone a cada trazo y la onda que despliega en la puesta en página, muy osada para lo que se veía en esa época en las antologías argentinas. Este es un Lalia distinto, más jugado al impacto que a los climas, y es realmente alucinante. Lástima que al achicar las páginas para encajarlas en el formato de 15.5 x 22 cm, el dibujo se luce menos y la tipografía se vuelve casi microscópica. Además, como la caja de la 2000 A.D. es mucho más cuadrada, quedan guardas blancas MUY prominentes arriba y abajo de cada plancha del maestro Lalia. Más allá de estos detalles, HellTrekkers nos da la posibilidad de cubrir un poco ese bache de seis o siete años en los que Lalia prácticamente dejó de publicar en Argentina, con un trabajo en el que el co-creador de Nekrodamus dejó el alma. Y además siempre está bueno que se publique en Sudamérica material de la 2000 A.D., que acá se conoce muy poco.

Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2016/12/arranco-el-verano.html

1/20/2017

"Far South" en Splash Pages


MELfar ARGENTINA/URUGUAI
Far South, de Rodolfo Santullo e Leandro Fernandez
Pra quem mora quase na fronteira com estes dois países, a aculturação castelhana é um coisa corriqueira no nosso dia-a-dia. Mas eu imagino que para o resto do país essa proximidade com os hermanos possa parecer no mínimo esquisita e no máximo uma heresia. Entretanto, para nós, habitantes da região sul do Brasil, fica fácil se identificar nos “causos” contados nas páginas dessa HQ que saiu pela editora Stout Club. Lembram histórias dos nosso avós, de tempos de guerras federalistas, e os desenhos de Leandro Fernandes, que já trabalhou na série Justiceiro MAX com Garth Ennis também colaboram para dar a HQ esse estilo de faroeste pampeano. Lembra os contos de Simões Lopes Neto, nosso maior literato gauchesco e também muitos contos dos gauchos de Jorge Luiz Borges, mas ainda com aquela influência do quadrinho americano e argentino.

1/19/2017

"Infestado" en 365 Cómics por Año



Me voy a Uruguay en busca de historieta uruguaya, y me vuelvo con… autores argentinos editados en el país hermano. Infestado es una antología con cinco historias autonclusivas, todas escritas con Cristian Blasco y dibujadas por Pablo Burman, autores argentos a los que nunca había oído nombrar. Blasco firma dos guiones excelentes: Henry y uno sin título, que cierra el libro. Ninguno parte de una premisa original, pero aún así, los dos te atrapan, te sorprenden y te emocionan con su fuerza y su intensidad. De los otros tres, uno (el homenaje a Jodorowsky y Moebius que tampoco tiene título) se la banca muy decorosamente, y los otros dos no me llegaron a convencer pero tampoco son una garcha sin ideas. La verdad es que, para ser relatos tan breves (ninguno llega a las 14 páginas), están todos bastante bien.
El dibujo de Pablo Burman me retrotrajo a mediados de los ´80, cuando los muchachos de aquella primera “primavera de los fanzines” descubrieron al Moebius y al Enki Bilal de principios de los ´70, cuando eran dos bestias desaforadas que te destruían las retinas a base de cross-hatchings enfermizos y ponían “de moda” uan estética barroca, recontra-sobrecargada, con un cierto aire de decadencia, de putrefacción, que les venía bárbaro sobre todo cuando se metían con el universo narrativo de H.P. Lovecraft y cosas así. Burman es una de esas bestias, dueño de un trazo complejísimo, ideal para el barroco y el exceso de rayitas. En general, es un estilo peligroso, que muchas veces conspira contra la comprensión de lo que uno está leyendo y contra el flujo de la vista de una viñeta a otra, que es la esencia misma de este lenguaje al que llamamos Historieta. Burman logra ese improbable equlibrio entre impacto visual y solidez narrativa en las dos últimas historietas del tomo: Paul is Dead (que es la más fea de ver, porque mezcla su técnica con la del claroscuro y el resultado no funciona) y en la de los zombies, que es realmente impecable. Si más adelante logra dibujar una historieta extensa en el nivel de este último unitario, Pablo Burman se va a instalar rápidamente entre los dibujantes argentinos a seguir muy de cerca.

Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2016/12/la-noche-del-domingo.html

1/16/2017

"Quarenta Caixões" en Redação Multiverso


CCXP – Jambô lança HQ de Rodolfo Santullo





A editora Jambô preparou uma série de lançamentos de quadrinhos para esta edição da Comic Con Experience. Ao todo, foram cinco HQs lançadas pela editora durante o evento. São elas: Rat Queens – Volume 2, Anima, Mercenário$ Especial, P•Soldier e Quarenta Caixões. Esta última conta uma história do Conde Drácula, o famoso vampiro de Bram Stoker. Na trama, o vampiro precisa realizar uma viagem da Bulgária até a Inglaterra, levando quarenta caixões com terra de sua pátria. Bram Stoker não mostra diretamente os acontecimentos deste empreendimento em seu livro, apenas alguns registros do capitão, e são exatamente tais momentos que são explorados pelos autores na HQ. A obra foi roteirizada pelo uruguaio Rodolfo Santullo e desenhada pelo argentino Jok, ambos presentes no Artists Alley da CCXP.

quarenta_caixoes

A equipe do site Redação Multiverso conversou com o roteirista uruguaio Rodolfo Santullo que, em 2015, esteve na Comic Con RS lançando a obra Far South através do selo gaúcho Stout Club. Agora foi a vez da Jambô trazer mais um projeto de Santullo para o Brasil, e o próprio falou sobre a receptividade que o brasileiro tem pelo seu trabalho. “Creio que este meu novo projeto será bem recebido. Como Far South, que foi editado pelos meus amigos da Stout Club, e trazia um pouco do estilo western, Quarenta Caixões trabalha com uma temática muito popular, que é o gênero de terror. Os leitores gostaram de Far South e eu espero que esta HQ tenha a mesma recepção. Ainda mais por trabalhar com um grande personagem da cultura popular como o Conde Drácula”, ressalta o uruguaio. Quarenta Caixões pode ser adquirida aqui.

1/12/2017

"El Color de la Nieve" y "El Dormilón" en Revista NAN

 elcolordelanieve_nan2016

EL COLOR DE LA NIEVE (FARIAS – GIMBERNAT)
Una road movie protagonizada por una tortuga macho adulta que se enfrenta a peligros insospechados y atraviesa situaciones surreales en un mundo fantástico, completamente libre del ser humano y su obra. Así de extraña es la propuesta de Alendro Farias y Tomás Gimbernat –guionista y dibujante, respectivamente- en esta historieta editada por Loco Rabia. El color de la nieve es un viaje a lo profundo de una tierra dominada por animales antropomórficos de relaciones humanas y peripecias cinematográficas, donde el protagonista sin nombre hará lo imposible por cumplir con su promesa. De narración clara y fluida y con un excelente uso del blanco y gris, la dupla Farias-Gimbernat elabora un relato filosófico y emotivo que muta en fabula violenta y angustiante, pero siempre entretenida y desbordante de imaginación.  /Marcelo_Acevedo.doc

eldormilon_nan2016
EL DORMILÓN (SANTULLO – AÓN)
Un hombre vestido con un extraño traje futurista se levanta de una cápsula con forma de ataúd en una habitación desconocida, luego de una prolongada hibernación. Al dar unos pasos a través de un cuarto oscuro e irreconocible, se topa con un hombre muerto. Con este misterio comienza El dormilón, de Rodolfo Santullo (guión) y Carlos Aón (dibujo), editado por la editorial Loco Rabia. El argumento de Santullo esquiva el relato clásico de ciencia ficción, haciéndose cargo de ciertos clichés de la distopía (incluyendo referencias al mundo cinematográfico: desde el título, que nos remite al Sleeper de Woody Allen, y la relación con el espacio desértico de la saga Mad Max). El dormilón, más bien, se concentra en las miserias de los habitantes de un espacio cerrado y construye una intriga policial en un mundo devastado como telón de fondo. En este sentido, el dibujo -y color- de Aon se adecua con soltura a ambos géneros, generando, además, una notable expresividad que facilita la empatía con los personajes. /Santiago_Sánchez_Kutika.doc

1/03/2017

"Forty Coffins" en Addicted to Horror Movies



Rodolfo Santullo, Jok ‘Forty Coffins’ Review



Confusion sets in when a schooner arrives in port with no one but the decaying remains of the captain entangled in the ships steering wheel. There should be nine shipmates aboard, but alas, every single man is missing, sans the deceased captain. Naturally this has the locals – fishermen and tradesmen in particular – frightened and uncertain of what became of the ill-fated Demeter.
The story of the problems at sea are retold through a diary written by the captain, and in it a number of violent and atypical occurrences are documented. One of the greatest mysteries of the boat and its mission is the fact that the cargo in tow is nothing other than 40 boxes of dirt. But who would pay – handsomely at that – for 40 boxes of dirt, and what is the secret behind this dirt?
These are the questions posed by scribe Rodolfo Santullo, and not only do readers get a strong sense of what has happened on this ship, but the story’s characters are also of the belief that something ominous travels with them.
Plot details – severed.
I won’t flat out ruin the story for you, because it’s a well-told piece with some extremely unique artwork from Jok, who delivers an aesthetic that draws no immediate comparison but generates a dreaded atmosphere all too familiar with those fascinated by the macabre. The frames tend to be a bit action and detail heavy, but look at these images long enough and the story begins to paint itself clearly, nearly to the point in which no narrative is required.
But we’ve got reason to be thankful for said narrative. Santullo is a straight-forward storyteller, but he’s got a magnetic style that ensures readers will plow through the book in record time. All in all, it really does make for a stellar read, and as the conflict reaches a head, we become entangled in this lovely period piece that echoes elements of more than a single classic tale.
If terror at sea is for you, than Forty Coffins is a must own. And if narratives recited from the diary of a dead man happen to pique your attention – as they most certainly do mine – than you’ve got to drop what you’re doing right this instance, and add Forty Coffins to your collection.

Order it here.

Rating: 4/5

Forty Coffins

12/16/2016

"Reflejo" y "El Dormilón" en la diaria

Foto principal del artículo 'Policiales con recursos de ciencia ficción'

Policiales con recursos de ciencia ficción

Se cuenta que John Wood Campbell Jr, el editor y fundador de la revista Astounding Science Fiction y responsable de la llamada “edad de oro” de la ciencia ficción, descreía de la posibilidad de mezclarla con el policial. El detective, decía, siempre podría acceder a una máquina que resolviese el crimen, de modo que la intriga se disolvería.
Isaac Asimov no estaba de acuerdo. Y para demostrar que Campbell se equivocaba propuso establecer reglas claras desde el principio y operar dentro de sus límites. Así, buena parte de sus relatos de robots y sus novelas Las bóvedas de acero (1954) y El sol desnudo (1957) son whodunnits (subgénero del policial en el que la trama evoluciona hacia el esclarecimiento del crimen), cuyas condiciones de resolución son inseparables de las “tres leyes de la robótica” establecidas en los relatos, a fin de generar una suerte de garantía de seguridad para los humanos (y, de hecho, suelen girar en torno a crímenes aparentemente cometidos por robots).
Por cierto, la fusión de policial y ciencia ficción no se agota en la habilidad narrativa del Asimov más clásico; acaso sus mejores ejemplos sean El hombre demolido (1953), de Alfred Bester, y, saltando casi tres décadas, la todavía fascinante Neuromante, de William Gibson, que toma como referente, en vez del policial clásico, la novela negra a la Raymond Chandler y Dashiell Hammett. Acaso la ciencia ficción, si se tratara acá de arriesgar una hipótesis, podría ser presentada no tanto como un género (al menos, no un género en el sentido en que lo es el policial), sino como un campo de posibilidades desde el cual cabe escribir ficciones sobre crímenes, relatos de aventuras, novelas de tesis, etcétera.
Es interesante leer desde esa perspectiva dos de las más recientes novelas gráficas de Rodolfo Santullo, El dormilón (junto al dibujante Carlos Aón) y Reflejo (junto a Jok). Ambas se inscriben cómodamente en la ciencia ficción y también son policiales: un misterio de cuarto cerrado y un policial negro, respectivamente.
Empecemos por este último. El referente más claro para la polinización cruzada entre la novela negra y la ciencia ficción es quizá la película Blade Runner (1982), y en las páginas de Reflejo aparecen no pocos homenajes a ese clásico de Ridley Scott, aunque eso no agota el interés del libro. El guionista no se esfuerza por plantear un escenario futurista explorado a fondo, pero su química o sintonía más que notoria con Jok ofrece, a nivel de los detalles, un mundo convincente, fascinante y amenazador, con mucho más que investigadores duros (y duras), androides, clones y autos voladores que despegan entre nubes de vapor. Es fácil concluir, de hecho, que la historia calza a la perfección con el estilo barroco y convulso del dibujante.
Santullo en general trabaja desde cierto nivel de estilización del repertorio de figuras y recursos ofrecido por los géneros que aborda, de modo que el interés no se apoya tanto en lo fascinante por sí mismo de las ideas (como pasaba en la ciencia ficción clásica y pasa en la contemporánea con escritores como China Miéville, Paolo Bacigalupi y Ted Chiang) sino más bien sobre el proceso narrativo en sí mismo, sobre la ejecución sin fisuras de la trama. Así, Reflejo probablemente no sorprenda a los fans de la ciencia ficción -aunque estos, por otro lado, sin duda disfrutarán de los homenajes y las referencias- pero funciona a las mil maravillas dentro de los códigos de la novela negra.
Pasa algo parecido con El dormilón, en el que el escenario futurista es aún más tenue o esquemático, con lugares comunes de la narrativa posapocalíptica (catástrofe ecológica y económica, humanos que se refugian en comunidades que se quieren autosuficientes pero que quizá no lo sean, piratas/caníbales de carretera, ricos que huyen a las colonias espaciales). La solución del quién mató a..., acá sí dentro de los parámetros del policial clásico, es tan simple y clara que el efecto de la lectura no es el que podría causar otra reiteración de tópicos, sino el de una magistral economía de medios, una suerte de minimalismo apuntalado por el estilo de Carlos Aón, que ofrece pequeñas maravillas como la última viñeta del libro o la más que notoria expresividad de las páginas 75 y 27.
En ambos casos, entonces, el énfasis está puesto en el policial. Son como ejemplos o ejercicios sobre subgéneros del policial, que se sirven de escenarios de ciencia ficción o, por decirlo de otro modo, que trabajan con lugares comunes y esquemas consabidos de la ciencia ficción. Esto no implica una valoración negativa o escéptica: por el contrario, Santullo toma de la ciencia ficción exactamente lo que necesita, ni un átomo más ni un átomo menos, y dosifica esa traza de género -por decirlo de alguna manera- en el contexto del policial, que es sin duda el que sabe manejar mejor y disfruta más.
El dormilón y Reflejo
El dormilón, Rodolfo Santullo (guion) y Carlos Aón (arte), Belerofonte y Loco Rabia, 112 páginas. Reflejo, Rodolfo Santullo (guion) y Jok (arte), Belerofonte y Loco Rabia, 62 páginas. 
 

12/15/2016

"Viejos Canallas" en Tierra de Sueños y Pesadillas

Comic: Viejos Canallas

Guión: Carlos Trillo
Dibujo: Domingo "Cacho" Mandrafina
Editorial: LocoRabia/Grupo Belerofonte







“Viejos Canallas” es la continuación de “Fratelli Centobucchi” (muy conocida como “Spaghetti Bros”), uno de los grandes hits de una dupla infalible, Carlos Trillo y "Cacho" Mandrafina. Creo que alguna vez leí algún capitulo suelto de la saga original pero la verdad que no tenía idea de que se trataba. Ahora, habiendo leído solo “Viejos Canallas” y chusmeado por scan capítulos de “Fratelli….”, puedo decir que es una obra que se entiende sin ningún problema por sí sola, explicando perfecto quien es quien en el numeroso elenco.
Siendo exactos, el libro de “Viejos…” muy bien editado por LocoRabia son dos sagas. La primera, “El espíritu de la familia”, me resultó más redondita y cerrada, con un claro comienzo, desarrollo y un final perfecto. Principalmente sigue los esfuerzos de James Ricci, hijo de una de las hermanas Centobucchi, por descubrir los secretos familiares y escribir una novela. Para eso no se le ocurre mejor idea que juntarse con su tío Amerigo, el más jodido de su parentela. Amerigo posta es un sorete humano: violento, asesino, mujeriego, violador, capaz de cagarle la vida a sus propios hermanos tal como va descubriendo James; incluso ahora que está viejo y encerrado en un geriátrico sigue siendo una basura total. También es el personaje más cínico, irónico y con los mejores diálogos, por lo que me da mucha vergüenza admitir que es mi personaje favorito de la obra. Y eso es justamente la magia de Trillo, presentar las situaciones más degeneradas o atroces a través de un velo de humor negro, haciendo que no nos traumatice o choque (tanto) la barbarie.
La segunda saga, “El honor de los Centobucchi”  también está muy bien escrita y le da mucho más protagonismo en el presente al resto de los hermanos pero le falta un hilo conductor más fuerte; es más una seguidilla de capítulos donde Trillo se dedica a contar cosas del pasado que no había contado antes y que explican más las decisiones de vida de algunos personajes…. ¿Por qué Carmela llevaba una doble vida? ¿De dónde viene el morbo de Amerigo con su hermana Caterina? ¿Qué fue de la vida de la pobre Filomena, la sufrida esposa de Amerigo? Y otras preguntas de ese estilo. Cuando el guionista terminó de completar esos baches vuelve a la novela de James y listo. Sigue siendo material muy jugoso e interesante pero faltó esa sensación de continuidad y cierre que tuvo la primera parte del libro.
El dibujo de Mandrafina está en otro nivel; las expresiones en sus personajes, como rompe el realismo y recurre a la exageración de rasgos en los momentos perfectos. Algún puritano recalcitrante podría remarcar como casi todos los personajes femeninos en algún momento se tienen que poner en bolas (por gusto o no) pero Mandrafina nunca pierde el buen gusto: sus figuras femeninas son atractivas pero realistas, sin exageraciones y reflejando de donde provienen, edad, etc. No hay personaje que parezca salido de una porno barata por más que el guión por momentos va muy en joda y se acerca a una peli de Olmedo y Porcel. Otra genialidad del gran dibujante es como varia de la línea fina y concreta de las situaciones actuales a un dibujo más crudo y bocetado para los recuerdos y flashbacks.
Si tuviera que criticar algo del aspecto gráfico, me resultó un poco molesto el letreado (supongo que hecho por el propio Mandrafina ya que no figura letrista), con los caracteres muy juntos e inclinaciones variadas, aunque no le quita disfrute a la lectura. 
Recomiendo mucho leer “Viejos Canallas” y tratar de conseguir “Spaghetti Bros” o cualquier otra obra que junte a estos dos gigantes de la historieta nacional.

12/14/2016

"Luces de Neón" en la diaria

Foto principal del artículo 'Hijos del destino'

Hijos del destino

Sin llegar todavía a poder hacer pie firme por fuera de la colección Cosecha Roja, el género policial parece haber alcanzado un desarrollo importante en la literatura uruguaya contemporánea. Por lo pronto, esa colección vive y lucha con buen suceso y se han consolidado autores del género; más allá de que incursionen en otros estilos, se podría decir que lo son Pedro Peña, Mercedes Rosende y Rodolfo Santullo. Este último ha sido uno de los más activos en Cosecha Roja: estuvo desde el inicio con Sobres papel manila (2010), luego publicó en colaboración con Martín Bentancor Aquel viejo tango (2011), en los últimos años Matufia (2014) y ahora Luces de neón. Por supuesto, eso no basta para transformarlo en un autor de policiales: es necesario, además de guardar cierta relación con alguna que otra convención genérica, saber llevar sus recursos de buena manera para que el resultado se distinga de un listado de crímenes o una anécdota. En esta novela, Santullo cumple esos requisitos y vuelve a confirmar que es uno de los nombres a tener siempre en cuenta dentro del policial local y latinoamericano.
Luces de neón trata dos historias en paralelo, una en estos años y otra a mediados de los 80. En la actualidad, un empresario argentino que se radicó en Atlántida para reabrir el hotel casino de esa ciudad es salvajemente golpeado y queda al borde de la muerte. Su hermana contrata a una especie de detective-sicario para que se encargue del asunto. Por otro lado, la historia de los 80 es de la planificación de un robo al casino, en años de un supuesto esplendor.
Obviamente, las historias se van a unir, y al decir esto no estropeo nada. De hecho, al comienzo de la novela el propio autor da pistas que llevan al lector a esa verdad. Y no sólo avisa sobre la relación entre las historias, sino también, desde temprano, acerca de algunas características del desenlace. Al leer esto alguno podría pensar que se trata, entonces, de un fracaso en términos de novela policial, pero la realidad termina siendo otra.
Es que en esta novela no todo gira en torno al plan, el golpe, el crimen, la investigación y la resolución final de todo. El verdadero tema es el fracaso y, en buena medida, el propio destino. Más que en cualquier otra novela de Santullo, los personajes parecen tener un destino inexorable del que no pueden escapar. Y, en el caso de estos personajes, les depara que nunca podrán alcanzar lo que desean. En ese sentido, es muy bueno el trabajo de descripción de personajes de la primera mitad del libro, ante el cual un lector ansioso por los detalles del golpe que se está planeando podría pensar que el autor está perdiendo demasiado tiempo en sutilezas acerca de sus vidas, incluso cuando se trata de personajes secundarios (¿los hay realmente en esta novela?), pero en realidad lo que está haciendo Santullo es establecer los cimientos narrativos necesarios para que luego explote, sobre el final de la novela, la idea de la imposibilidad de alcanzar lo deseado, de ser felices, de amar y ser amados, tiñendo todo de una tonalidad entre melancólica y dramática. Luces de neón quizá sea, entre sus libros, el más inmerso en la melancolía, pero eso no lo aleja del género.
También se nota un cambio en la relación entre el autor y sus personajes. En novelas anteriores ya habían aparecido algunos a los que todo les salía mal (un ejemplo claro puede encontrarse en Sobres papel manila) hasta llegar a un completo derrumbe, pero la forma en que Santullo los trataba nunca dejaba de ser cuidada, con cierta ternura, compasiva, como si el autor hubiera querido evitar ser cruel con sus criaturas. En Luces de neón, por el contrario, es más duro y no ahorra a los personajes los malos momentos, el dolor, el fracaso estrepitoso.
Como lo primordial no está, según ya se dijo, en el enigma o el misterio, y para que el lector no se distraiga ni se confunda por esa decisión narrativa poco habitual en las novelas policiales, el autor se encargó de anticipar el final en las primeras páginas. Si uno las lee con atención, en ellas ya es posible predecir cómo terminará todo, tanto la historia del robo acontecido a fines de la década del 80 como la investigación en torno a la golpiza recibida por el empresario en la actualidad del relato. Se podría pensar que, al develarse tan temprano la resolución del conflicto, la novela queda en peligro de perder interés, pero es precisamente esa decisión la que complejiza el relato y lo profundiza. Se nos va introduciendo en el interior de los personajes, en sus miedos, sus fantasmas, sus obsesiones y sus miserias. Como en las novelas del hard boiled, el crimen queda en segundo plano y todo se transforma en un gran relato sobre la decadencia humana, sobre la soledad, sobre los vínculos.
Eso no significa que no tenga su atractivo la historia del golpe contra el casino, con su preparación, ejecución y desenlace, o la investigación llevada a cabo por Harrison Rey años después, que termina uniendo ambas líneas narrativas. Santullo demuestra nuevamente que es un gran lector y escritor de género y también un gran creador de enigmas y crímenes de ficción. Pero como la realidad ha demostrado que siempre es más insólita y compleja que la ficción más extraña, es preciso enriquecer el conflicto de base con literatura, y esto no todos lo logran, porque para eso es necesario saber crear personajes profundos, así como acciones en varias dimensiones, y mantener un hilo narrativo que nunca pierda la potencia, que nunca deje de despertar curiosidad. Ahí reside muchas veces la diferencia entre alguien que es un buen escritor de género y otro que no lo es.
Con Luces de neón, que se presenta hoy a las 19.00 en el salón Azul de la Intendencia de Montevideo, Santullo muestra en cuál de las dos categorías se lo debe ubicar y se sigue consolidando como uno de los autores más interesantes de la escena local: ha conseguido establecer un estilo propio fácil de identificar y moverse de la mejor manera dentro de él, e incluso se anima a alejarse, cuando es necesario, del territorio que domina, saliendo siempre bien parado y brindándole siempre al lector una obra que vale la pena.

12/13/2016

"40 Cajones" en Canal Lector






¿Quién pagaría una fortuna por trasladar en barco una carga de 40 cajones que sólo contienen tierra? Ésta es la pregunta que la tripulación de la goleta Demeter se hace mientras cruzan bravos mares. El miedo y la superstición los ciega. Además ¿por qué la goleta llegó a Inglaterra sólo con el cadáver del capitán amarrado al timón? Todo está escrito en el diario de abordo y a través de él nos enteramos de esta aventura. Inspirados en el famoso episodio de “Drácula” de Bram Stoker, el equipo (guionista y dibujante) supera con oficio el obstáculo que significa adaptar una historia conocida por todos. La hicieron nueva y novedosa: Santullo ajustándose a mencionar detalles y formular preguntas, mientras que Jok se encargó de acentuar esos silencios en favor de un clima de pesadilla (gracias a un gran trabajo de color y sombras) que contrasta con la notable humanidad de todos los personajes. Un libro que se lee de un tirón, porque eso es lo sentirá el lector al terminarlo: la mano invisible del misterio pidiendo permiso.

12/12/2016

Entrevista en "La Mirilla"

Extensa entrevista a cargo de Belén Fourment (y con unas impecables fotos de Jessica Conde) en el link:

https://issuu.com/lamirilla/docs/la_mirilla_-_numero_24/10

12/08/2016

Charla en Espacio Subte, Córdoba, Argentina

Historieta y Crítica Política
Charla en el marco del evento Espacio Subte.
Rodolfo Santullo, Juan Sasturain y Sebastián Gago.

11/27/2016

"El dormilón" en Central Mutante

El dormilón de Santullo y Aón

“El planeta se ha ido al garete, los recursos, agotados por completo. Mientras los pobres se hacinan, los ricos adquieren la posibilidad de un programa espacial. Compran el ser criogenizados y lanzados al espacio, a por una vida mejor. Pero… ¿que pasa si te estafan?”

A partir de esta pequeña introducción que se encuentra en la contratapa comenzamos a meternos en este devastado mundo apocalíptico que idearon Rodolfo Santullo y Carlos Aón. Lanzado por Loco Rabia Editora junto con Grupo Belerofonte esta historieta, que forma parte de la colección charquito, es una gran historia que parte de una premisa que mezcla un poco de ciencia ficción con novela policial. Previamente la historia había sido lanzada en formato web en la página de Loco Rabia.
El protagonista de esta historia despierta de su criogenización totalmente desconcertado, en un lugar que parece un sótano abandonado de un gran edificio. En medio de su confusión tropieza con el cuerpo recientemente asesinado de un hombre, al tiempo que es hallado y acusado por los habitantes de aquel edificio como el culpable del crimen. Uno de los líderes de aquel grupo lo obliga a hacerse cargo de hallar al verdadero criminal, caso contrario, será expulsado del edificio donde el peligro es moneda corriente.

El dormilón es casi como una película en forma de historieta, nos presenta a una serie de personajes que ya están conviviendo en aquel edificio, totalmente desesperanzados de alcanzar una vida mejor. Tiene cierta atmósfera triste y sombría, como si todo lo que sucede en aquel lugar es inevitable. La gente es temerosa y desconfiada, pero el afuera los asusta mas así que deciden mantener ese frágil equilibrio de sociedad que les permite vivir día a día sin complicaciones. El mundo en el que sucede este caos, podría decirse que era como el nuestro, hasta que cierto hecho desconocido sucede y todo se cae a pedazos. Afuera del edificio se encuentran peligros al estilo Mad Max, donde muchos “Hanibal Lecters” se encuentran preparados para cenarse el primer humano desprevenido que encuentren en el camino.
El guion de Rodolfo Santullo es fuerte y se sostiene muy bien. El guionista uruguayo lleva una buena colección de grandes historias como Dengue (dibujada por Matias Bergara) y Malandras (dibujada por Dante Ginevra). La historia sabe moverse entre la ciencia ficción más violenta y el policial, ya que el asesino anda suelto y escondiendo cada uno de sus pasos. Además no hay policías, no hay huellas digitales por lo que los sospechosos pueden ser todos.
Por su parte, el trabajo de Carlos Aón es excelente.  Su estilo de dibujo es, incluso, distinto y hasta más profesional respecto a trabajos anteriores como “Causas perdidas” (de Federico Baert y Lara Lee). Acompaña de manera sublime el guion de Santullo con trazos oscuros y apagados y sabe acompañar muy bien las personalidades de los personajes y sus expresiones.
El dormilon promete ser una gran historia y, bajo la opinión de quien les escribe, cumple muy bien. La historia cierra de manera ambigua porque más allá de tener un final redondo nunca queremos que termine. Ojala que Santullo y Aón trabajen nuevamente juntos.
Por: Matias Saía.

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UNA HISTORIETA PARA NO DORMIRSE

Una vez más, la historieta argentina revisa temas clásicos de la ciencia ficción, adaptándolos a nuestra realidad… y sale bien parada. En este caso combinando el escenario post apocalíptico y la tecnología criogénica para acabar dando a luz una historia de misterio.
El comic transcurre en un futuro desolado, en el que bandas salvajes recorren los desiertos y solo unas pocas islas de civilización sobreviven como pueden. Los hechos se desarrollan en una de estas islas (que a fines de la historia, podría ser la última): un edificio de departamentos devenido en refugio amurallado. Este moderno castillo feudal criollo tiene su Señor, su Concejo, su Comerciante y hasta sus bárbaros a la puerta, representados por los caníbales a los que llaman «madmaxes».
El precario equilibrio de ese microcosmos se sacude cuando uno de sus «ciudadanos» es asesinado. En un ecosistema cerrado, todos son sospechosos y el encargado de investigar el crimen será el único que con toda seguridad está libre de culpa. Un recién llegado, un «dormilón» que intentó escapar de la debacle congelándose con la promesa de que lo enviarían al espacio pero fue traicionado y abandonado a su suerte en La Tierra. Tendrá la (buena o mala) suerte de despertar a tiempo para verse convertido en detective.
Las raíces de esta breve historia pueden encontrarse en sitios tan dispares como la novela Las torres del olvido, de George Turner o la película de Álex de la Iglesia La Comunidad. Como «misterio de cuarto cerrado» quizá no funciona tan bien, el lector avispado intuirá la identidad y motivos del asesino bastante antes de su resolución pero El Dormilón, es en última instancia una reflexión sobre la naturaleza humana y sus miserias. Y en ese sentido, es impecable.
Párrafo aparte merece el dibujo, que puede no ser del gusto de todos pero en este caso y al menos a mi entender, le da a la historia el marco visual ideal.
Por: Jota Farias.