8/18/2008

El Granjero de Jesú




Recientemente había acordado una columna de crítica de historietas para una nueva revista digital, que eventualmente no salió y por ende dicha columna no llegó jamás a existir. La única nota escrita la agrego abajo a continuación, para que no se pierda y para recomendar de alguna manera esta gran, gran obra.


El Granjero de Jesú, de Ángel Mosquito


La autobiografía en cómic no es la idea más original del mundo por estos días. Justamente y sin irnos demasiado lejos en el tiempo, encontramos en el marco de la pasada Montevideo Cómics (en mayo) a Ángel de la Calle, español, uno de sus mayores expositores con su serie de novelas gráficas Modotti y un artista que no ha tenido tapujos a la hora de asegurar que la única historieta que vale la pena contar es la autobiográfica.

Pero tres años atrás, cuando un colectivo de artistas argentinos (y luego francamente latinoamericanos) se reunía en el blog Historietas Reales, la idea era por demás novedosa. Y de esa camada de jóvenes artistas, que reunían sin temor a equivocación a lo mejor de la historieta latinoamericana independiente actual, destacaba entre ellos Ángel Mosquito y su Granjero de Jesú.

Mosquito es un veterano en esto de la historieta independiente. Nombre ineludible desde sus orígenes (allá por finales de los 90, en medio de la mayor crisis editorial formal en Argentina y el resto del continente), pasando por todo su desarrollo junto al colectivo artístico La Productora, y hasta nuestros días, donde es uno de los regulares en la nueva encarnación de la revista Fierro (que se edita junto al diario Página 12). No es arriesgado afirmar que como historietista es por encima de todo un excelente narrador. Y es en El Granjero de Jesú donde mejor jugo le saca a su arte.

Sin más directivas propias que la autobiografía a ultranza, Mosquito no tiene ningún pudor a la hora de mostrarse inseguro, calentón o directamente mequetrefe, según el caso, el día o la anécdota. También logra a cada paso arrancarnos carcajadas sonoras, reflexiones y emocionarnos, porque no, incluso hasta las lágrimas. El día a día de Ángel Mosquito no se difiere mucho al de nadie: trabaja con sus compañeros de La Productora en Morón, vive con su compañera Karin en Bella Vista, Gran Buenos Aires, cuida de su hija Azul (quien por ser como es, prácticamente se robó la serie) y enfrenta los combates más cotidianos posibles. Pero está todo contado con tal talento, tanta maestría, que es innegable afirmar entonces que nos encontramos con su obra cumbre (al menos hasta el momento), fiel reflejo de su maduración como artista personal y distintivo (aunque cabe destacar su unitario El Otro, realizado y autoeditado en agosto de 2004, junto a La Productora).

Además de todo los elogios anteriores, es interesante agregar que esta no es una obra dedicada para conocedores o expertos en la historieta, sino todo lo contrario. Su sencillez (maravillosa) y sus excelentes recursos técnicos la hacen recomendable a todo público (si alguien le pregunta con que libro podría empezar a leer historieta, este es una estupenda recomendación).

“El tipo puede contarte Moby Dick en cuatro viñetas sin perder la esencia del relato, y todo de manera tan fluida y natural que pasa inadvertido.” dice Max Aguirre (colega de Mosquito en esto de Historietas Reales con su serie Los Resortes Simbólicos) desde la contratapa del libro (precioso) donde Domus Editora reúne la serie de manera casi completa. Y es cierta cada palabra. Momentos realmente brillantes, como ser toda la saga en Bolivia (donde Mosquito asistió al prestigioso e internacional evento de historietistas Viñetas con Altura), sus avatares con los estudios terciarios (esta casi casi por recibirse de ingeniero agrícola, por lo que el nombre del libro no es más que una soslayada referencia a su otro oficio) o simplemente la interacción con docenas de desconocidos (los empleados públicos reciben los más mordaces golpes), resaltan en un libro sorprendentemente parejo.

Ángel Mosquito nos invitó a todos a acompañarlo en la aventura de vivir por más de dos años (y todavía se puede acceder a todo este material de manera gratuita desde http://granjerodejesu.blogspot.com/ donde también se encuentra La Calambre, su actual historia para Historietas Reales, así como material extra) y fue realmente una estupenda aventura.

No se quede usted sin vivirla. Acceda al blog o compre la prolija edición de Domus (cuya distribución en Uruguay es azarosa, todo hay que decirlo).


Links:

http://granjerodejesu.blogspot.com/ (Blog personal de Ángel Mosquito)

http://historietasreales.wordpress.com/ (Blog de Historietas Reales)

http://www.nestordigest.blogspot.com/ (Blog del sello editorial La Productora)

http://www.domuseditora.com.ar/ (Sitio Web de la editorial Domus Editora)


El Granjero de Jesú

Domus Editora, octubre de 2007.

96 páginas.



3 comments:

Angel Mosquito said...

Gracias, compañero, cuanto le debo?!

Belerofonte said...

2500 dólares. ¿Eso habíamos arreglado?

Angel Mosquito said...

2500 pesos uruguayos eran. vengase a comer asado y lo arreglamos como hombres, con una vaca caliente de por medio.