3/24/2017

"Banda de Orcos" en 365 Cómics por Año

Arranca una semana brava, con paros, manifestaciones y bardos varios, mientras yo empiezo hoy a dictar un seminario (después de mucho tiempo sin dar clases) y el viernes viajo a Tucumán, a participar del 1º Salón Internacional del Comic de esa ciudad, después de casi tres meses de estar acá, quietito en Buenos Aires. No sé si voy a tener tiempo en estos próximos días para volver a postear en el blog, pero –como siempre- lo vamos a intentar.
Arranco con una deuda que tenía pendiente hace un par de semanas, que era la reseña del otro libro de Rodolfo Santullo editado por Pictus en 2016. Banda de Orcos está pensada como una serie, y esta primera entrega (titulada “Una Razón para Morir”) nos presenta a lo que será el elenco estable, al que veremos desarrollarse (o expandirse, o achicarse) en futuros tomos. La idea es sencilla y muy efectiva: un grupo de orcos llega al campo de una batalla épica, a todo o nada… pero la batalla ya terminó y los orcos perdieron por goleada. Ahora tienen que volver a sus tierras, esta vez perseguidos por tropas del ejército vencedor, sin dejar de lado los peligros típicos del camino en cualquier mundo de fantasía medieval.
Santullo arma una especie de road movie protagonizada por personajes que parecen escapados de un cuento de J.R.R. Tolkien y le pone su sello personal, su típica combineta de aventura clásica con diálogos ingeniosos, situaciones impredecibles y un toque de humor. Siempre respetuoso de los géneros en los que incursiona, el guionista mexicano-uruguayo se esfuerza por dotar a cada pelea de un tinte épico, aunque lo que esté en juego no sea el destino del universo entero, sino apenas la subsistencia de este puñado de parias que no son ni buenos ni malos, y cuyo honor quedó manchado por llegar tarde al combate de sus vidas. Apoyado en cantidades de texto muy moderadas y en la consigna de darle a la trama un ritmo lo más ágil posible, Santullo cuenta una historia sencilla, sin grandes pretensiones, pero que cumple con creces el objetivo de engancharnos con estos personajes y este mundo, al punto de querer leer cuanto antes el segundo tomo.
También contribuye mucho el dibujo de Marc Borstel, autor marplatense de vasta trayectoria en Europa y EEUU, que sorprende con un dibujo detallista y elaborado como el de Salvador Sanz, potenciado por el dinamismo y la fluidez de un Carlos Gómez. Si te gusta la estética académico-realista, te vas a hacer MUY fan de Borstel y vas a limar con las texturitas, los detallitos, la técnica con la que incorpora la referencia fotográfica, además de disfrutar de su impactante manejo de las escenas de acción. Banda de Orcos es una excelente opción para los seguidores de Tolkien y demás autores de fantasía épica, y obviamente para los amantes de la historieta de acción y aventura a todo o nada.

Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2017/03/arranca-una-semana-brava.html

3/15/2017

"Hostil y Abjecto" entre lo mejor del verano para Agencia Nova

“HOSTIL Y ABYECTO”, de Fernando Baldó (Grupo Belerofonte / Loco Rabia)

Fuerte, intenso, extremo, ágil, sorprendente. Este cómic es de esos que no admiten el señalador entre sus páginas ni el 'más tarde lo termino'; pide a gritos ser leído y disfrutado de un tirón. Pasa que tomando el maravilloso atajo de la identificación -¿quién no se ha sentido alguna vez el peor perdedor sobre la faz de la Tierra? ¿quién no ha confirmado que en realidad lo es?, quiero decir-, en las primeras diceisiete páginas ya hacemos causa común con Joaquín Martelli, un triste oficinista despreciado por sus jefes y corneado por su mujer; un mediocre bienintecionado y subvalorado, un sujeto que no encuentra siquiera el consuelo de aferrarse a gratos recuerdos del pasado, ya que de chiquito supo ser abonado premium al bullying por parte de sus compañeritos, y de adolescente sufrió el desprecio sentimental de las jóvenes menos agraciadas del barrio.

Y así comienza la historia: esta potencial carne de suicidio decide de una vez suicidarse...  pero descubre que es inmortal. Y descubre también que el resentimiento que llevaba acumulando desde hace décadas lo desborda y que ahora que puede hacer algo con él, dedicará cada uno de los infinitos segundos de su vida a dañar a aquellos a los que hasta hace poco no le quedaba otra que perdonar.

Sexo (en muchas de sus variedades), violencia (justificada y gratuita), muchísima mala leche y hasta indagación metafísica son los ingredientes que mezcla el joven Fernando Baldó -un tipo que ya conoce de premios internacionales como dibujante, pero que acá se revela como un artista integral brillante- para brindarnos una de las experiencias comiqueras más gratificantes de los últimos tiempos.

Esta es una historieta como para vos...

1- Si te gustan las emociones extremas.

2- Si te parece que los protagonistas de los films Las Venganzas de Beto Sánchez y Un día de Furia se quedaron cortos.

http://www.agencianova.com/nota.asp?n=2017_3_6&id=54763&id_tiponota=11

3/07/2017

"Quarenta Caixões" entre As 13 Melhores HQs de Horror de 2016

11 – Quarenta Caixões de Rodolfo Santullo e Jok (Jambô Editora, dez/2016)
O roteirista uruguaio, Rodolfo Santullo e o artista argentino Jok se reúnem para contar a história sobre a viagem do navio Deméter, que trouxe o Conde Drácula da Bulgária até a Inglaterra, como visto no clássico romance Drácula de Bram Stoker. A Jambô Editora, famosa por sua linha de livros, RPGs e HQs de fantasia, faz zua estreia no meio dos quadrinhos de horror com um belo álbum que possui um texto envolvente e uma arte incrível.
Compre AQUI.

2/21/2017

"El Color de la Nieve" en la diaria

Paisajes interiores

2016 fue un año especialmente rico para la historieta uruguaya. La publicación de la novela gráfica Rincón de la bolsa, por ejemplo, terminó de consolidar a Nicolás Peruzzo como uno de los dos o tres guionistas más talentosos del medio local; asimismo, el crecimiento en cuanto a publicaciones en el extranjero de Rodolfo Santullo (que escribe frecuentemente para editoriales argentinas) es sin duda un hecho atendible, al que cabe añadir que su editorial, Grupo Belerofonte, continúa coeditando con editoriales argentinas y ofreciendo en el mercado local la obra de los historietistas más interesantes del país vecino, como Alejandro Farías (Bahía Blanca, 1978), de quien fueron ya distribuidos en Uruguay los libros Piedra, papel o tijera (con dibujos de Jozz) y ¿Qué he ganado con quererte? (con dibujos de Junior Santellán), a las que se sumó a fines del año pasado la novela gráfica El color de la nieve, con guion de su autoría y arte de Tomás Gimbernat.
Acaso sea el arte lo más fascinante del libro. Gimbernat debuta en la novela gráfica con la creación de un universo visual bellísimo y expresivo, tributario, cabría pensar, de algunos elementos visuales en las películas de Hayao Miyazaki. Se trata, en cualquier caso, de un mundo habitado por animales antropomórficos (el guion, en ese sentido, remite quizá al clásico Watership Down, tanto la novela de 1972 como el largometraje de 1978, además de, por supuesto, a Animal Farm, de George Orwell) y por humanos, que comparten una geografía de carreteras, paradores, desiertos y ciudades escondidas en los bosques. Las viñetas de carretera, de hecho, están entre las más sugestivas del libro (la primera de la página 8, toda la página 15, la primera de la página 39, toda la página 83) y a las representaciones del bosque como frontera o empalme entre mundos.
El guion de Farías es correcto y, en general, el relato está construido con solvencia. Hay, sin embargo, ciertas bajadas de línea románticas y hasta cursis, y la incorporación del poema “Paseo Ahumada”, de Enrique Lihn (páginas 52-57), si bien no atenta contra la narrativa, termina por convertirse en el momento más flojo del libro (en particular la página 55, que parece querer desviar la atención del lector hacia otro tipo de pacto de lectura, para que de pronto sea retomado el hilo narrativo). La creación del mundo o los mundos ficcionales, de todos modos, termina siendo el lado fuerte de la propuesta, y el ritmo de relato de aventuras que le impone Farías a su guion funciona indudablemente bien.
La trama sigue las peripecias de una tortuga (otro de los personajes emplea el término “tortugo”) que se propone alcanzar la región austral en la que comienzan las nieves, y es interesante que, al señalar esa dirección, el relato queda ubicado en el hemisferio sur del mundo ficcional, acaso como referencia a la geografía de Argentina. La vaguedad en el cometido del protagonista, unida al poder evocativo de advertencias sobre “entrar al bosque” y lo sorprendente de las circunstancias en que termina entrometido el “tortugo” (guerras entre tortugas, ciudades que son inundadas periódicamente, sociedades mecanizadas), si bien en algunos momentos parecen acercarse un poco al cliché, aportan a una trama sugerente y por momentos fascinante, a la que no socava el desenlace algo simple y la comprensión de qué perseguía en verdad el protagonista.
Farías maneja bien el molde clásico de la trama de aventuras, basada en los escollos que van apareciendo, azarosamente, en el camino de un protagonista cuya misión no es presentada con claridad, pero también reescribe ese modelo de relato (al que suma el componente inevitable de alegoría que se desprende del uso de animales antropomórficos) siguiendo las pautas de una road-movie, lo que de alguna manera actualiza (o conecta con otra tradición) el molde elegido. Esto es, sin duda, un acierto de Farías y un buen argumento a favor de esta novela gráfica.

2/15/2017

Nuevos libros: "Hostil y Abyecto" de Fernando Baldó y "Viejos Canallas" de Trillo y Mandrafina

Hostil y Abyecto
De Fernando Baldó
NOVELA GRÁFICA
104 páginas, 16 cm x 23 cm, BN.
Colección Charquito* nº 23.
ISBN 978-987-3712-35-7

*Co-ediciones con Loco Rabia, Argentina

Joaquín llegó al límite. Siempre fue bondadoso, cordial, respetuoso y trabajador pero la vida fue demasiado cruel con él y decide suicidarse. El problema es que no lo logra, por algún insólito y sobrenatural motivo, sus intentos se ven frustrados. Descubre que es inmortal. Desconcertado, resignado y colérico, inicia la búsqueda en el afán por descubrir qué extraño fenómeno le impide quitarse la vida, pero no lo hará discretamente, en su camino aprovechará para vengarse de todos. ¡Y vaya si lo disfrutará! Tanto como usted al acompañarlo en su derrotero, estimado lector, se lo aseguro.
Queda debidamente invitado a conocer la trágica historia de Joaquín, un pobre tipo que no podía morir.





 Viejos Canallas
Guión: Carlos Trillo.
Dibujos: Domingo Mandrafina.
NOVELA GRÁFICA
192 páginas, 16 cm x 23 cm, BN.
Colección Charquito* nº 24.
ISBN: 978-987-3712-30-2

*Co-ediciones con Loco Rabia, Argentina.

Carlos Trillo y Cacho Mandrafina se juntaron para sacar chispas, de esas que generan incendios. Entre sus obras mayores destaca, por su monumentalidad, su ritmo incansable, su idea general y la variedad de tramas que se desarrollan a lo largo de sus páginas, Spaghetti Bros., la saga de los Centobucchi, una familia italiana que vive en los EEUU en la época de la ley seca y que está dividida por los distintos rumbos que ha tomado cada uno de sus integrantes.
Viejos Canallas vuelve a poner foco en aquella época, cuando un sobrino de Amerigo Centobucchi decide escribir la memoria familiar. Aunque nunca se imaginó que podría existir una familia con tal grado de disfuncionalidad.

1/26/2017

"Rincón de la Bolsa" en 365 Cómics por Año

Vamos ya con una de las últimas tanditas de reseñas de este año.
Ahora sí, me toca leer un comic que conseguí en Uruguay y que está escrito y dibujado por autores del país hermano. Rincón de la Bolsa impacta primero por los dibujos: es el primer trabajo importante de Gabriel Serra, un artista que retoma esa línea plástica, fuerte, bien expresiva con la que descolló Matías Bergara, y la adapta con jerarquía a un estilo más pendiente del realismo fotográfico. A veces la foto-dependencia se nota un poco mucho, pero Serra está lejos de sumarse a la horda de los Juan Carlos Flicker que no saben dibujar un fondo, un auto o un teléfono. Da gusto encontrarse con pibes jóvenes con esta calidad y con tanta proyección.
¿Te acordás de La Leona, la serie de Telefé con Nancy Dupláa y Pablo Echarri? Bueno, el guión de Rincón de la Bolsa tiene muchísimos puntos en común con el de La Leona, hasta el detalle de que todo gira en torno a una fábrica textil. La diferencia es que este guión es EXCELENTE. Evidentemente mi amigo Nicolás Peruzzo alcanzó la madurez como guionista y se puede dar el lujo de urdir una trama como esta, que todo el tiempo se siente real, que te atrapa sin golpes de impacto berretas, decorada con diálogos magníficos en los que los personajes reflexionan, tiran conceptos grossos, se enseñan, se aconsejan, o tejen lealtades, amistades y romances ante los ojos del lector. Y sí, varios de esos personajes están puestos en función de que la historia dure 50 páginas y no 24, pero están tan bien trabajados que no hacen más que darle sustancia y espesor al conflicto principal, que –finalmente nos revela Peruzzo- es el que se desarrolla en el foro interno de Jaime Moleda, el protagonista excluyente de la obra. Al final le falta esa pizca mínima de riesgo, como para explicitar mejor el curso de acción que decide tomar Moleda, pero está perfectamente a tono con el ritmo y los climas que generó Peruzzo a lo largo de toda la novela. Si existe la justicia, Rincón de la Bolsa tendría que ser recordada como la mejor historieta uruguaya de 2016, como mínimo.
 
Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2016/12/tres-casi-fin-de-ano.html 

1/22/2017

"The Helltrekkers" en 365 Cómics por Año

Me voy a Inglaterra, unos añitos antes, a 1984, cuando en las páginas de la 2000 A.D. los maestros John Wagner y Alan Grant empiezan a desarrollar (en episodios muy breves) un spin-off de Judge Dredd en el que una caravana de colonos intenta cruzar la Tierra Maldita (Estados Unidos) para llegar de la caótica y violenta Mega-City One a los Nuevos Territorios, donde –si llegan- van a poder vivir en paz. La saga se llamó HellTrekkers y es un festival de violencia y mala leche, con una idea grossa (la que acabo de citar) estirada hasta el infinito. La gracia parece ser que Grant y Wagner nos muestren cómo van muriendo cada uno de estos 111 desesperados, incluso cuando llegan a darles tan poco relieve, que nos importa un carajo si sobreviven o no. Obviamente algunos lograrán sortear todos esos peligros para llegar a la meta, y a medida que se achica el elenco, habrá espacio para que algunos personajes se luzcan un poco más y nos caigan mejor, o peor. Pero la verdad es que, a nivel guión, no hay grandes hallazgos.
El motivo central para amar a HellTrekkers es, claramente, el dibujo. Las primeras cinco páginas son una cátedra del prócer español José Ortiz. Y todo el resto lo dibuja el maestro Horacio Lalia, en un nivel impresionante. No sólo porque después de años de dibujar terror salta de taquito a la ciencia-ficción post-holocausto, sino por la fuerza que le pone a cada trazo y la onda que despliega en la puesta en página, muy osada para lo que se veía en esa época en las antologías argentinas. Este es un Lalia distinto, más jugado al impacto que a los climas, y es realmente alucinante. Lástima que al achicar las páginas para encajarlas en el formato de 15.5 x 22 cm, el dibujo se luce menos y la tipografía se vuelve casi microscópica. Además, como la caja de la 2000 A.D. es mucho más cuadrada, quedan guardas blancas MUY prominentes arriba y abajo de cada plancha del maestro Lalia. Más allá de estos detalles, HellTrekkers nos da la posibilidad de cubrir un poco ese bache de seis o siete años en los que Lalia prácticamente dejó de publicar en Argentina, con un trabajo en el que el co-creador de Nekrodamus dejó el alma. Y además siempre está bueno que se publique en Sudamérica material de la 2000 A.D., que acá se conoce muy poco.

Andrés Accorsi
http://365comicsxyear.blogspot.com.uy/2016/12/arranco-el-verano.html

1/20/2017

"Far South" en Splash Pages


MELfar ARGENTINA/URUGUAI
Far South, de Rodolfo Santullo e Leandro Fernandez
Pra quem mora quase na fronteira com estes dois países, a aculturação castelhana é um coisa corriqueira no nosso dia-a-dia. Mas eu imagino que para o resto do país essa proximidade com os hermanos possa parecer no mínimo esquisita e no máximo uma heresia. Entretanto, para nós, habitantes da região sul do Brasil, fica fácil se identificar nos “causos” contados nas páginas dessa HQ que saiu pela editora Stout Club. Lembram histórias dos nosso avós, de tempos de guerras federalistas, e os desenhos de Leandro Fernandes, que já trabalhou na série Justiceiro MAX com Garth Ennis também colaboram para dar a HQ esse estilo de faroeste pampeano. Lembra os contos de Simões Lopes Neto, nosso maior literato gauchesco e também muitos contos dos gauchos de Jorge Luiz Borges, mas ainda com aquela influência do quadrinho americano e argentino.