2/09/2016

"Piedra, papel o tijera" en Sala de Espera




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Piedra, papel o tijera

Alejandro Farias/ Jozz

Mojito colectivo editorial
El piedra, papel o tijera es un pequeño juego de azar, en el cuál dos jugadores agitan sus puños tres veces mientras recitan “piedra, papel o tijera” todos alguna vez lo jugamos. Esta historia es como ese juego donde los personajes se la juegan esperando que el azar les sea favorable pero tal como en el juego creyendo que de alguna manera la suerte pueda cambiar su futuro.

Originalmente fue publicada en el blog del colectivo de historietas Marche un Cuadrito! (marcheuncuadrito.blogspot.com) que desde 2011 reúne historietistas de Uruguay, Brasil, España y Portugal, y Recientemente fue editada por la editorial Mojito. Se trata de una novela gráfica escrita por Ale Farias (Arg) e ilustrada por el artista brasilero Jorge Zugliani (Jozz), un libro que en pocas páginas genera imágenes cuasi cinematográficas, con diálogos directos y reales que nos cuenta la historia de Zeta un repartidor de pizzería, que tiene una vida sencilla, hasta que el azar en una entrega cambiará su vida para siempre.

2/08/2016

"Merlín" en 365 Cómics por Año

"Esta semana leí poco…
Arranqué el martes con el Vol.1 de Merlín, el Druida, la nueva serie de Rodolfo Santullo y Jok para la editorial Pictus. Me divertí mucho. Es una aventura de palo y palo, con poderes, magia, persecuciones, transformaciones, machaca y muy buen desarrollo de personajes. Santullo no se ciñe a la historia más o menos verídica de Merlín y Héctor (el padre adoptivo del Rey Arturo) sino que agarra bien para el lado de la aventura fantástica. Quizás para este primer tomo, la amenaza que enfrentan los buenos era demasiado poderosa y la resolución del combate resulta un poquito forzada. Pero está muy bien. Y el dibujo de Jok, glorioso. En la pluma de Jok conviven un montón de grossos de la historieta argentina de aventuras: Oswal, Enrique Breccia, Zaffino, Alcatena, Meriggi… el ídolo toma cositas de todos y las reinterpreta en un estilo muy atractivo y muy personal. A los efectos de captar lectores jóvenes, quizás convenía colorear esta saga. Pero eso le habría restado impacto al dibujo de Jok, que es realmente notable."

Andrés Accorsi
 http://365comicsxyear.blogspot.com.ar/2016/01/otras-cuatro-lecturas.html

2/04/2016

"Causas Perdidas", "Cebame un Mito" y "Oso con Alas" en El Observador




Lo mejor de 2015 en viñetas


Una selección de 10 cómics, nacionales y extranjeros, que se destacan entre lo mucho que se puede encontrar en librerías uruguayas, salvo una excepción
Por Matías Castro, especial para El Observador

Tras un período de crecimiento y cambios, el mundo de la historieta, Uruguay llegó a vivir su año más diverso en 2015. La llegada de más material extranjero que nunca, sumada a la diversidad y al éxito de la producción editorial local, hicieron compleja la selección, pero también la vuelven más abierta para los lectores diferentes. La siguiente recorrida está elaborada en orden alfabético, para que el interés de cada destaque se lo de el propio lector en función de sus preferencias estéticas o temáticas.

Causas perdidas


Algunos comentarios sobre esta novela gráfica apuntaban a que se trataba de una historia depresiva. Tal vez sea mejor no resumirla en un solo adjetivo y afirmar que es oscura, triste en parte, sórdida también. Al mismo tiempo se siente como algo real y, aunque parezca contradictorio, es estimulante. Lo es porque muestra a su guionista como un autor rioplatense a atender, aunque trabaje con perfil bajo desde hace muchos años. La historia gira en torno a un pequeño grupo de personajes y en particular a Facundo, un periodista incipiente que se aloja en una pensión de un barrio de mala muerte. Hay unas cuantas vueltas, algo de tragedia y de humor y un cierto encanto que corresponde especialmente al dibujo de Aón y a la gran paleta de colores de Lara Lee. Coeditan Belerofonte y Loco Rabia, $ 250, disponible a través del sitio grupobelerofonte.blogspot.com.uy.

Cebame un mito


Se trata de la tercera parte de una colección de libros que llevan el rótulo de "historia de las tradiciones", en los que el escritor uruguayo Roy (Pablo Leguízamo) y la argentina Lucy Makuc se toman algunas libertades para narrar el origen de las empanadas o la historia del dulce de leche. En este caso, la historia va sobre el mate. Desde lo gráfico la historia apunta a niños y lectores preadolescentes, aunque la información que se agrega en el apéndice sirve también para cualquier tipo de lector ávido por aprender curiosidades sobre el mate. El proyecto hasta ahora ha sido subvencionado por los Fondos Concursables, aunque tiene el suficiente potencial para que el propio sello Dragoncomics o una editorial tradicional le dé continuidad. Edita Dragoncomics, $ 280, disponible en librerías.

Los leones de Bagdad


El guionista Brian K Vaughn (autor de Y, el último hombre, Saga y participante del equipo de libretistas de Lost) se ha convertido en uno de los autores más prolíficos de Estados Unidos y este libro es una muestra rara de que también es uno de los más interesantes y sensibles. La historia está protagonizada por un grupo de animales que se escapa del zoológico de Bagdad tras un bombardeo estadounidense, y se inspira en un episodio real sucedido en 2003. Es una gran aventura, dibujada con pulso narrativo por Niko Henrinchon, que tiene la virtud de empezar y concluir en un solo tomo. Editado por ECC, $ 730, disponible en la librería Lecturas.

Miracleman, tomos I y II


Después de veinte años de disputas legales, el viejo cómic de Alan Moore y los dibujantes Garry Leach y Alan Davis, volvió a salir a la luz. Es una historia de superhéroes con vuelos literarios y por momentos poéticos, que cuenta cómo el periodista Michael Moran atraviesa un largo camino hasta aceptar su destino como Miracleman, un semidios. El juego, claro está, es tomar a los héroes como dioses y explorar las consecuencias que eso tendría en un contexto apocalíptico. La pena es que Moore no figura, porque no quiso saber nada con los actuales titulares de los derechos de esta obra: Marvel. Edita Ovni Press, $ 800, disponible en librería Lecturas y La Revistería.

Ms. Marvel, tomos I y II


La publicación de esta historia resultó ser toda una sorpresa en Estados Unidos. Es la historia de una adolescente pakistaní que vive en Nueva Jersey que adquiere superpoderes y aprende a lidiar con ellos, escrita por la musulmana G. Willow Wilson y dibujada por varios artistas. Es un cómic de una superheroína adolescente que a su vez es fan de los superhéroes, contado con tal gracia e inventiva que atrapa, emociona y deja con ganas de más, aún a un lector que casi roza los cuarenta. La protagonista evoluciona y crece, sin dejar de aparentar ser una adolescente real, o al menos creíble como tal. Es toda una joyita. Editado por Panini, $ 700, disponible en librería Lecturas.

El árabe del futuro


Con la ascendente presencia del Estado Islámico, un cómic como este es más que bienvenido. Su autor, Riad Sattouf, cuenta con libertades su propia vida como hijo de una francesa y un sirio. Entre idas y vueltas de Francia a Medio Oriente y viceversa, este tomo se centra en su infancia y las realidades a las que se enfrentó. El carácter de su padre, la pasividad de su madre y la vida diaria en Siria a principios de los años 1980 son elementos de una historia que arroja luz sobre una sociedad de la que hoy vemos nada más que decapitaciones y tipos de capucha negra. El libro fue premiado en febrero en el festival de Angouleme, Francia, y tendrá tres continuaciones (iban a ser dos, pero el editor en Francia insistió en continuar el éxito y agregar un libro). Este tomo se puede leer con independencia y deja con ganas de más. Edita Salamandra Graphic, $ 550, disponible en librerías.

Crónicas del inxilio


La historia reciente uruguaya ya ha sido tema de unos cuántos cómics, aunque este es el primero que lo hace a través de la autobiografía. El protagonista, además, no estuvo preso ni exiliado, por eso lo del título. Son diez historias breves, escritas por el abogado y guionista uruguayo Silvio Galizzi (conocido por su alterego en las historietas de Vlad Tepes) y dibujadas por el argentino Esteban Tolj, toda una revelación a pesar de que tiene una larga carrera atrás. Si bien apuntan a mantener fresca la memoria de los años bajo la opresión de la dictadura, estas historietas cuentan con un punto extra a favor en el humor y en cómo el autor muestra su intimidad y no solo el contexto de la época. Edita Ninfa Cómics, $ 300, disponible en librerías.

La sudestada

Si bien este es el libro más difícil de conseguir en Uruguay de los recomendados aquí, vale la pena incluirlo por ser una obra maestra, o algo bastante parecido a ello. Juan Sáenz Valiente, su autor integral, se perfilaba como una de las grandes figuras argentinas con historietas como Sarna y El Hipnotizador (adaptada por HBO el año pasado). Acá cuenta la historia de un despreciable detective privado porteño que debe seguir a una coreógrafo de ballet en sus viajes al Tigre. Con dibujos hermosos, una buena historia y personajes profundamente delineados, representa la cumbre de Sáenz Valiente como creador. Editada por Hotel de las Ideas, se puede encargar por la web.

Oso con alas

Escrito y dibujado por la uruguaya Lucrecia De León, este libro apareció con discreción absoluta, haciendo honor a la delicadeza de su arte. Se trata de una recopilación de chistes y secuencias de historietas humorísticas más bien autorreferenciales, en la que la autora expone algunos de sus sentimientos más íntimos, pensamientos y también gestos simpáticos (o antipáticos, según el caso). No solo aparece su álter ego sino que también figuran personajes recurrentes que le aportan un aire de familiaridad al libro. Un destaque lo amerita la capacidad narrativa de la autora para descomponer sus secuencias y viñetas. Editan Belerofonte y Estuario, $ 400.

Saga, tomos I al IV


Esta recomendación viene por dos lados. Primero está la obra en sí misma, que es la serie más premiada de la actualidad en Estados Unidos y probablemente una de las más interesantes, mérito que corresponde a sus autores Brian K. Vaughn y Fiona Staples. La otra parte de la recomendación va para la editorial Utopía, un sello argentino que tiene poco más de un año, arrancó desde la independencia absoluta y ha crecido a pasos agigantados con buenas decisiones editoriales. Saga, que cuenta la historia de una pareja en el marco de un increíble universo de ciencia ficción, es publicada con muy poco desfasaje con su salida en Estados Unidos. Edita Utopía, $ 600 cada tomo, disponible en librería La Revistería.

2/03/2016

"Hexmoor" en 365 Cómics por Año

30/12: HEXMOOR

Le entré a este libro muy cebado tanto por las buenas críticas que leí como por las excelentes ventas que cosechó. Y la verdad que entré con tanta manija que esperaba un poco más de lo que me encontré.
El dibujo de Quique Alcatena es majestuoso, no hay con qué darle. No quiero repetir conceptos de reseñas anteriores, pero estamos ante un genio irrepetible que sabe sintetizar el dibujo clásico de aventura y la tradición gráfica de las distintas culturas a las que visitan sus personajes. El resultado es magia en estado puro.
Lo que en este caso me parece que restó un poco es la extensión de la obra. Hay un momento (el de la recorrida por los planetas) en que sentí que Alcatena y el guionista, el inmenso Eduardo Mazzitelli, estaban jugando a estirar la saga lo más posible. No había mucha justificación para todos esos episodios en el espacio y si no se hacen aburridos es porque están repletos de ideas fascinantes. Pero se nota la fórmula y se extraña esa sensación de “estos son episodios unitarios pero evidentemente están yendo hacia algún lado” que tiene todo el primer tramo ambientado en Old Albion.
Una vez que los protagonistas regresan a esta ciudad, crece la sensación de que Mazzitelli tiene un plan a largo plazo, de que los unitarios son escalones, que suben hacia un destino final. A veces son más atrapantes, a veces los conflictos tienen menos fuerza, pero siempre pasa algo, siempre se sacude aunque sea un poquito el status quo. Y como suele suceder en las series extensas de Mazzitelli, el final desaprovecha un poco las posibilidades de pegar ese último y definitivo sacudón. ¿Por qué? Porque fiel a su estilo, el guionista elige desenfatizar la machaca. Los combates están prácticamente ausentes a lo largo de todo el libro y el final no es la excepción. Mazzitelli juega a cerrar el conflicto central de un modo atípico, que sorprenda al lector, y esta vez me parece que el final termina por no estar a la altura de la expectativa que generó con ese build-up hacia “La Batalla Final” entre Hexmoor y sus principales enemigos, Los Invisibles.
El protagonista es el clásico héroe mazzitelliano: audaz, astuto, decidido, sin conflictos internos, hábil con las armas, ganador con las minas y protegido por una suerte a prueba de balas que le permite derrotar casi sin despeinarse a enemigos a priori mucho más poderosos que él. Por suerte, Mazzitelli lo rodea de un elenco muy interesante de personajes secundarios en el que hay varios tíos, primos y demás miembros de la familia Hexmoor, hampones, un justiciero enmascarado y hasta un muñeco de madera viviente. Faltaba una minita, nomás. Las pocas que aparecen no tienen el más mínimo peso en las tramas.
Entre los episodios autoconclusivos y los que tienen estructura más “de saga” hay (como ya dije) una cantidad impresionante de ideas zarpadas, algunas más épicas, otras más poéticas, otras simplemente absurdas y otras tan retorcidas y a la vez tan sofisticadas que las podría haber usado Grant Morrison en la Doom Patrol. Si me tengo que quedar con uno de los unitarios, leerlo como una historia corta desenganchada de todo el resto, voy de una con La Pandilla de la Calle Mugre, un thriller alucinante que me sorprendió de la primera viñeta a la última. También disfruté muchísimo con La Sombra de los Hexmoor (ahí hay conceptos que re-daba para seguir explorando) y con Sólo Di Miau, una especie lado B de A Dream of a Thousand Cats, aquel inolvidable unitario de Sandman.
En fin, esto está lleno de elementos limados, puestos al servicio de relatos originales, poco convencionales, salpicados con unos bloques de texto deliciosos. Si en vez de desarrollarse en 338 páginas se concentraba todo en… 240, estaríamos hablando de una obra maestra, comparable a lo mejor de esta dupla fundamental. Por supuesto, si las 100 páginas que “sobran” las dibuja Alcatena, hay que ser muy choto para protestar.
Y se acabaron las reseñas. Mañana, la despedida del blog.

Andrés Accorsi

1/31/2016

"El Oro del Zar" en Efecto Mariposa



El Oro del Zar
 de Rodolfo Santullo y Marcos Vergara. Publicada por Belerofonte, Estuario y Loco Rabia en conjunto y con apoyo de los Fondos Concursables para la Cultura MEC.
El 21 de julio de 1904 partía por vez primera el Transiberiano de Moscú con Vladivostok como su destino final. Corrían tiempos aciagos para la Rusia Zarista, que veía cómo sus años de esplendor llegaban a su fin: huelgas, atentados en la capital y encima de todo una guerra con Japón que ya no estaban seguros de ganar.
Por eso, el tren se transforma en un símbolo del Zar Nicolás. Una representación de su poder. Y en el tren, viaja su oro, que tiene por destino el frente de batalla y financiar la contienda. Pero en el tren viajan también espías, ladrones y enemigos. Muchos buscan la caída de Rusia, muchos buscan su permanencia. Pero todos quieren el oro.
Rodolfo Santullo y Marcos Vergara (Cena con Amigos, Valizas, La Comunidad) presentan una novela gráfica de aventuras que abreva directamente del folletín, la novela decimonónica y los grandes referentes de la literatura como son Julio Verne, Alejandro Dumas o Emilio Salgari.
Se celebran, además, 10 años de Grupo Belerofonte .

Los temas de Efecto Mariposa este miércoles:

El oro del zar

Entrevista a Rodolfo Santullo y Marcos Vergara

Rodolfo Santullo es periodista cultural, escritor de policiales y narrativa gráfica, integró el equipo de la revista argentina Fierro y es editor de la primera editorial de historietas uruguayas, Belerofonte, especializado en la publicación de historietas desde 2005.
Entre sus numerosas obras, publicó las novelas policiales Cementerio norte, Sobres papel manila y El último adiós. Su novela Matufia ganó el Premio Anual de Literatura del Ministerio de Educación y Cultura.

Marcos Vergara (San Nicolás, Buenos Aires, 1973). Es diseñador gráfico recibido en la Escuela Superior de Diseño Gráfico de Rosario en 1994. Es Bibliotecólogo recibido en el Instituto Fray Luis Beltrán de su ciudad en 2003. Se desempeña como ilustrador e historietista desde hace 20 años. Es integrante del grupo Aquelarre y representante de Banda Dibujada San Nicolás junto a Federico Baert y Caio Di Lorenzo. Creador de la editorial Loco Rabia junto a Alejandro Farias.

Una tumba para los Romanov
Entrevista con Raúl Alzogaray, autor de Una tumba para los Romanov.
Alzogaray es licenciado y doctor en Biología de UBA. Becado por la Organización Mundial de la Salud y el Conicet, trabajó un año en el United States Department of Agriculture (Gainesville, Florida). Durante diez años ejerció la docencia en la Universidad Nacional de La Pampa. Es investigador científico del Conicet y profesor asociado en la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional de General San Martín.

La Biblioteca de Historieta Uruguaya "Ombú"
Entrevista a Nicolás Der Agopián, artífice de la Biblioteca de Historieta Uruguaya "Ombú".
Es el encargado del área de Letras del Museo Zorrilla. Desde el año 2001 trabaja como fotógrafo para distintos medios de prensa, agencias de comunicación e instituciones culturales. Fue docente de talleres teórico - prácticos de fotografía y docente investigador en literatura por la Facultad de Humanidades de Uruguay, en donde colaboró en algunas publicaciones académicas.

Escuchar aquí la primera parte del programa
Escuchar aquí la segunda parte del programa

Miércoles 23 de Diciembre de 2015

1/24/2016

"Piedra, papel o tijera" y "¿Qué he ganado con quererte?" en la diaria

¿Qué he ganado con quererte?, de
Alejandro Farías y Junior Santellán.
Belerofonte-Estuario-Loco Rabia,
2015. 96 páginas.
¿Qué he ganado con quererte?, de Alejandro Farías y Junior Santellán. Belerofonte-Estuario-Loco Rabia, 2015. 96 páginas.

Felisberto al azar

“Piedra, papel o tijera”, de Alejandro Farías y Jozz. Mojito, 2015. 64 páginas. / “¿Qué he ganado con quererte?”, de Alejandro Farías y Junior Santellán. Belerofonte-Estuario-Loco Rabia, 2015. 96 páginas. 

En 2015 fueron publicadas en Montevideo dos novelas gráficas con guión del argentino Alejandro Farías (Bahía Blanca, 1978). Se trata de Piedra, papel o tijera, del colectivo editorial Mojito (que reúne a las editoriales Dragoncomics, Estuario, Loco Rabia y Belerofonte) con arte del brasileño Jorge Octavio Jozz Zugliani; y ¿Qué he ganado con quererte?, con arte de Junior Santellán (Fray Bentos, 1982), editada por Belerofonte, Loco Rabia y Estuario, que ganó un Fondo Concursable para la Cultura.
Se trata de dos historietas especialmente ricas e interesantes, que, cada una a su manera, logran aportar facetas nuevas a la quizá un poco uniforme figura contemporánea del género en Uruguay (quizá incluso en el Río de la Plata), en particular si consideramos el costado más “experimental” de su propuesta.
Pero vamos por partes. Piedra, papel o tijera está narrada con pericia y vértigo. El título remite al juego de azar, y el azar a la trama inasible de los acontecimientos, al qué hubiese pasado si en vez de…, un tema “universal” -e inagotable- que Farías logra trabajar sin rebajarlo demasiado al cliché. La trama se instala en lo que podríamos llamar el subgénero del autosecuestro-que-termina-mal (o, mejor, de la complicación de un secuestro original), un poco guiñando a la clásica Fargo (1996), de los hermanos Cohen. Lo de “que termina mal” puede parecer un spoiler, pero desde el comienzo de la novela Farías, astutamente, se encarga de sugerirnos que en el universo en que se mueven sus personajes no tiene sentido apostar por un final feliz.
Entre los momentos más destacables del libro hay que mencionar la página 20, con su división en tres partes secuenciadas verticalmente en el espacio de la página, y también la composición de buena cantidad de las viñetas: la última de la página 21, la página 27 en su totalidad, la segunda de la página 51 y las dos últimas páginas completas son buenos ejemplos del talento de Jozz. Si bien en el libro no aparecen muchos más juegos formales al estilo de la mencionada tripartición, la manera en que es explorada la narrativa desde la interrelación de historias paralelas acerca a Piedra, papel o tijera a la zona más experimental de la historieta rioplatense reciente, que tuvo, en su momento, un ejemplo brillante en Aloha, de Maco.
Ese acercamiento aparece todavía más claramente en ¿Qué he ganado con quererte? Si bien es más irregular que Piedra..., es también la más arriesgada, y, por lo tanto (en un medio en el que la perspectiva editorial es la que predomina, favoreciendo casi siempre obras de artesanado cuidadoso, recetas consagradas y temas “de interés”), la más valiosa. Para empezar, cabría señalarla como una de las pocas -poquísimas- historietas publicadas recientemente en Uruguay que prescinde del “contar una historia” como un valor central, en tanto el libro en su conjunto no puede reducirse a ninguno de los tres relatos diferenciables (ni los presenta en una jerarquía evidente): una vida de Felisberto Hernández dibujada por la protagonista, la vida y las peripecias de ella como personaje (ambas forman una suerte de unidad metahistorietística, por cierto) y un tercer relato que, con magnífica ironía, cierra la novela y es propuesto como una historia de intriga y espías.
Las secciones que representan el trabajo de la protagonista aparecen dibujadas en un estilo que puede remitir al de ciertos cómics de no-ficción -como el excelente Economix, de Michael Goodwin y Dan Burr-, mientras que la trama de espías es presentada de manera vintage, como una apropiación del estilo de las revistas Misterix y Hora Cero (por mencionar dos que aparecen retratadas en el libro).
Es cierto que la presentación de la figura y la obra de Hernández es un poco ingenua o simple (de hecho el libro inventa -o reproduce: hay una bibliografía al final- una manera de “justificar” la marcada orientación hacia la derecha del escritor, como si ese elemento biográfico fuese tan incómodo y obsesionante que se volviera imperioso explicarlo) y aparece por ahí (en la página 42) un Artaud confundido con Rimbaud, pero, más allá de estos y otros pequeños tropiezos (hay que decir, por ejemplo, que a Santellán le sale magníficamente bien el estilo de las secciones dibujadas por la protagonista pero no tanto su parodia de la historieta clásica de acción y aventuras), las viñetas que construyen una lectura de la obra (y la vida) de Felisberto son brillantes, en tanto verdaderas metáforas visuales, por momentos tan extrañas e inquietantes como las imágenes del autor de El caballo perdido. Y esa densidad poética no es un logro menor. En un año que vio excelentes reediciones de la obra de Hernández (las de Cuenco de Plata y Alfaguara, especialmente), la novela de Farías y Santellán se vuelve un libro imprescindible.
Un detalle más: vale la pena ponerse a pensar en la prologomanía que aqueja a la edición de historietas en Uruguay, porque en ella puede leerse un signo del perfil que ofrece el noveno arte actualmente y por estas latitudes. Las dos novelas aquí comentadas exhiben prólogos, y de hecho ¿Qué he ganado con quererte? incluye tres. Todos interesantes en sí mismos, es verdad, pero que curiosamente (salvo algunas líneas del tercero, a cargo del legendario dibujante argentino Luis Scafati; los otros dos pertenecen a los argentinos Sol Echeverría y Pablo de Santis) se limitan a referirse a Felisberto Hernández (como si fuera necesario presentarlo; ¿o lo es para los lectores de historieta?; hay algo, quizás, estrictamente funcional en esos prólogos), sin hablar del trabajo de Farías y Santallán. Tal vez lo que pasa es que en los años 80 y 90 el cómic local buscó ser contracultural y combativo, y si las revistas y fanzines publicados tenían notas editoriales (a modo de prólogo) era más bien para decir por qué todo lo demás era una cagada y lo que se estaba a punto de leer, en cambio, era la salvación de la cultura nacional; ahora el objetivo es, o parece ser, presentar a la historieta como una forma integrada, civilizada y amable de la cultura, como un producto viable (también desde un punto de vista económico) y, bajo sus códigos, serio. Por eso los prólogos de estos libros nos informan, nos instruyen, nos insertan en la relevancia de lo que vamos a leer y lo “justifican”. Pero muchas veces ese gesto opera con una suerte de seriedad impostada y un poco aparatosa, y cabe siempre o casi siempre preguntarse si no sería mejor dejar vivir a la historieta por su cuenta, por sus propios caminos.


1/20/2016

"El Oro del Zar" en El Observador

Conspiración y aventuras a bordo del Transiberiano



El oro del zar es un relato gráfico emocionante de Santullo y Vergara
Originalmente, El oro del zar fue recolectándose de a partes. La nueva colaboración entre el escritor Rodolfo Santullo y el ilustrador argentino Marcos Vergara fue publicada originalmente en el sitio argentino Historietas Reales, en el que los autores compartieron intermitentemente sus viñetas entre mayo de 2013 y octubre de 2015. A los lectores que siguieron esta modalidad serializada se les debe felicitar su persistencia, porque El oro del zar es un relato que merece leerse en un rápido y disfrutable tirón.
La prueba de ello está en su formato físico, que llega a través de un libro recientemente editado por Estuario Editora, Grupo Belerofonte y la editorial argentina Loco Rabia, con el apoyo de los Fondos Concursables del Ministerio de Educación y Cultura. El oro del zar narra una travesía a bordo del Transiberiano, el gran ferrocarril que conecta a Moscú con Vladivostok. En ese recorrido a través del gran continente asiático es que tendrá lugar el encuentro de varios personajes que, motivados por sus propósitos personales, se verán entreverados en una conspiración mayor en torno al oro de Nicolás II de Rusia, que viaja muy resguardado en el tren.
El dúo de autores, que ya cuenta con varios libros en su haber (Cena con amigos, Valizas, La comunidad), se encuentra en un punto agudo de su trabajo colaborativo. En la historieta se percibe la confianza que guionista e ilustrador depositan uno en el otro. En El oro del zar Santullo traza una historia con aires evocativos de la aventura de folletín, pero también se adueña de la tensión de referentes más contemporáneos, como Patricia Highsmith y Alfred Hitchcock, quienes hicieron del tren el escenario ideal para un relato policial.
Esta historieta está protagonizada por personajes repletos de misterios, una dupla de héroes bandidos, una femme fatale y un villano descomunal, pero completamente humano. Ellos confluirán en el marco de un conflicto bélico que hará que rusos, mongoles, japoneses y demás provean varias escenas de adrenalina durante el libro.
El trabajo de Vergara es más que agradable de presenciar. En su dibujo hay rastros de Hergé y las transiciones entre las escenas más dialogadas y las secuencias de acción son formidables. Aunque algunas facciones de los rostros no se mantienen muy uniformes a lo largo del libro, se debe considerar que la historieta fue confeccionada durante varios años.
Con varias vueltas de tuerca y una sensación nostálgica por la aventura en destinos lejanos como la Rusia de la década de 1900, Santullo y Vergara han logrado un libro muy recomendable. Habrá que ver qué más se traen entre manos.
$300
Es el precio de El oro del zar, de Rodolfo Santullo y Marcos Vergara. Estuario, Loco Rabia, Grupo Belerofonte. 119 páginas.

1/18/2016

"Hexmoor" en Página 12

Hexmoor

(Eduardo Mazzitelli y Quique Alcatena / LocoRabia y Grupo Belerofonte)


Un clan maldito, fantástico, casi heroico y villanesco. Eso son los Hexmoor, familia de alcurnia de una Inglaterra victoriana atravesada a partes iguales por la fantasía y cierta ciencia ficción a lo Julio Verne. Como siempre, la dupla propone al lector acompañar al protagonista por aventuras inciertas, donde la ética del héroe camina por una cornisa (y con los ojos vendados) y donde lo fantástico tiene una preeminencia fundamental. Son más de 350 páginas de buena historieta, con cantidad de viñetas cortas y pequeñas sagas que –en general– salen airosas en cada ocasión. El trabajo de Alcatena vuelve a ser un despliegue enorme de imaginación y amor por el dibujo.

 http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/18-37348-2015-11-28.html