10/11/2006


La industria del cine



Volvíamos con mi socio H. Carmichael del evento "Aquelarre" de San Nicolás (que se reseñó en el post anterior) la tarde del domingo. El omnibús que nos llevaría a Retiro venía primero de Rosario, por lo que para cuando subimos, la película que animaría el viaje ya venía más que empezada. Resultó ser una pena, ya que la película en cuestión era "16 Blocks" con el amigo Bruce Willis enfrentando a David Morse, la cual ambos estabamos muy interesados en ver (pero completa, de pe a pa, se entiende).
Lo peculiar de las salas cinematográficas uruguayas es que estamos esperando el estreno de una película de principios de 2006, que se estrenó allá por marzo en Argentina y que nuestros distribuidores reservaron casi hasta finales de año. ¿Por qué? Porque cuanto mas antigua es la película menos les sale a ellos exhibirla. En esta misma senda, nos ofrecen como "estrenos exclusivos" del festival del Movie Center, películas como "La comedia del poder" de Chabrol (estrenada en febrero) o peor aún "Transamerica" (nominada su actriz protágonica al pasado Oscar, estrenada en 2005).
Nuestros distribuidores sólo estrenan estrenos, valga la redundancia, obligados. Es decir, cuando las distribuidoras norteamericanas les obligan, como ser los grandes 'blockbusters': Hombre Araña, X-Men, etc. Todo lo demás, cuanto mas desfasado, mas barato, mas mejor, vio?
Esta circunstancia no tendria por qué ser mala 'per sé'. Si derivado de esto mismo, la entrada de cine costaría, yo que sé, 40 pesos, yo aceptaría de buena gana la situación. Ahora, cuando nos sale 100 mangos entre semana y hasta 120 el fin de semana, como si nos vendieran maná del cielo, la situación linda con la estafa.
Por eso me enojo brutalmente cuando encuentro que el "estreno" del próximo fin de semana en Montevideo, se puede ver en un ombibus entre San Nicolás y Bs As (el mismo caso exacto fue "El Nuevo Mundo" de Terence Mallick) o tengo que soportar el comercial de "No robaras una película" sobre la compra de películas piratas o descargas ilegales desde internet, que se exhibe antes de cada película.

No me roben ustedes a mi, hijos de puta.

4 comments:

coriun goes to hollywood said...

parece que hoy comimos milanesa de tigre. cinefilo el tigre, eso si

De chipotle, Güey! said...

Ese es el Belerofonte que admiro, respeto, y defiendo espalda con espalda y que vayan viniendo que se los atiende a todos.
Por si lo que comenta fuera poco, pasa encima de todo que algunas películas que no dan con la categoría de "vendibles" ni siquiera son estrenadas porque económicamente no son redituables, lo cual es entendible, pero para los cinéfilos de pura cepa, termina resultando en un desconsuelo generalizado, porque al final del día, me cobran 120 mangos, estrenan tarde si esta dentro de los parámetros vendibles de la economía lugareña, o no estrenan nada porque la van a ver 10 personas. Mi querido Belerofonte, el día que decida comprarse el lanzallamas, sepa que mi lanzallamas estará codo a codo.

Gastón said...

De acuerdo con todo eso. Y encima los muy cerdos de MovieCenter no son capaces de pagarles un sueldo decente a sus empleados. Cinemateca les paga mejor a sus empleados que cualquier empresa de cine "comercial" del pais. Y eso que los de Cinemateca pueden disponer de tiempo para estudiar, etc en algún momento entre las funciones, mientras que los empleados negreados de Movie tiene que limpiar la sala, hacer pop, y yo que se cuantas cosas más por 2 pesos. El capitalismo me da asco. Que se yo, el mundo está así y cada vez va más para ese lado.
Fin de la catarsis.
Es que se calienta uno con estas cosas.

la mala said...

Me encanta verlo enojado... Ya sé, no esta enojado... Quiero decir, me gusta verlo en esa especie de estado de enojamiento que muy pocas veces perturba su ser.
Me solidarizo con su causa pichón!